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sábado, 11 de abril de 2026

Ximena Lincolao: El espejo roto

Rafael Gumucio
10 de Abril del 2026
"La agresión a Ximena Lincolao no es solo violencia, sino también un discurso. Nos dice que los mapuches pueden ser una causa noble que se defiende todo el año, pero una ministra mapuche es una ofensa, por ser ministra y por ser mapuche. Nos dice que la lucha de clases es una bandera hasta que llega alguien que la ganó."
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De todos los enemigos que podemos llegar a tener, el más invencible y pertinaz es siempre el espejo. Este suele decirnos verdades que no queremos asumir sobre nosotros mismos. Nos muestra lo que somos y no nos gusta ser. Aunque otras veces hace algo peor: nos muestra lo que no somos, lo que pudimos ser y ya no seremos.

Este odio ante el espejo es lo único que puede explicar la agresión brutal y ciega de la que fue víctima esta semana la ministra de Ciencias Ximena Lincolao en la Universidad Austral de Valdivia. Los que la agredieron eran estudiantes de una universidad de provincia, de origen desfavorecido. Seguramente más de alguno de origen mapuche.

Ximena Lincolao es exactamente todo eso: una mujer de origen mapuche, que no viene de ningún tipo de élite y que llegó a ser quien es estudiando en una universidad de provincia, en su caso La Serena.

La primera parte de la vida de Ximena Lincolao es un perfecto reflejo de la vida de los que la agredieron salvajemente. Profesora de castellano y filosofía, infancia en la periferia de Santiago, estudios en una universidad más o menos precaria. La segunda parte, la inmigración con todo su dolor pero también con sus oportunidades, la construcción de una nueva carrera desde cero en los Estados Unidos, la absorción total de otra cultura, la del imperio, es para sus agresores una ofensa. Un precio, el precio del éxito, que no están dispuestos a pagar. Un precio que no deberían –si Chile fuese lo que promete ser, si la educación chilena fuese lo que promete ser– tener que pagar.

Porque es difícil no advertir que Ximena Lincolao, aunque habla un correcto castellano, piensa y razona en inglés, o más bien en norteamericano. Llegar a ser quien es, un ejemplo de éxito y de voluntad, de esfuerzo y de audacia (empresaria tecnológica en el corazón tanto de la tecnología como de la empresa), tuvo el precio de la distancia: no solo con sus vínculos sentimentales, sino con gran parte de lo que es su cultura, la mapuche y la chilena. 

Ximena Lincolao es así el ejemplo de que sí se puede, pero el precio que se paga por poder es quizás el que los estudiantes de una universidad desfinanciada, aislada, pauperizada no pueden pagar. Su violencia no es en ningún sentido explicable ni comprensible, porque no solo es ciega sino sorda y sobre todo tonta. Pero para abordarla es esencial entender que no se ejerce contra una ministra que no conocen ni contra un gobierno que no acaba de empezar, sino contra sí mismos. Una violencia que no dice nada y no quiere nada más que gritar “aquí estoy” y también y solo puede estar aquí. No salir, no buscar, solo quedarme aquí.

Ese grito sucede en una universidad que fue alguna vez un modelo. En pleno sur olvidado donde fueron a enseñar Luis Oyarzún y Jorge Millas, es decir lo más cercano que tuvimos jamás a un humanismo plenamente chileno. Intelectuales que llegaron al sur huyendo del fanatismo de la reforma universitaria, de la sordera de los extremos, de la incapacidad de escuchar al otro. En la isla Teja encontraron, o crearon ellos y muchos más, lingüistas, antropólogos, ingenieros, una universidad que mira la calma del río y piensa a su ritmo desde el sur y para el sur.

Todo ese enorme patrimonio cultural es, a pesar del esfuerzo ingente de muchos de sus académicos, en gran parte solo una nostalgia. La universidad está desfinanciada y demasiados de sus alumnos desconocen totalmente su pasado. Peor, no creen tener ningún futuro. Esto no es exclusividad de la Universidad Austral, sino una miseria que comparte con universidades de todas las provincias, incluida la Universidad de Chile. Otras universidades privadas viven la paradoja de tener abundantes recursos y nada demasiado académico en qué gastarlos. 

Los alumnos en casi todas las universidades públicas y privadas responden pruebas estandarizadas, leen resúmenes de resúmenes de libros de bibliotecas que no existen. Caminan por barrios universitarios carentes de teatros, de cines, de salas de concierto, pero llenos a rabiar de botillerías y locales de hotdog y sushipletos.

La esperanza de los mejores de entre los alumnos son las becas fuera de Chile, donde les enseñan lo triste y solo que es su país, exagerando por cierto esa tristeza y esa soledad. En otro idioma, pero sobre todo en otra cultura, aprenden el desprecio por su propio pasado o construyen una visión mitificada de él. Pocos de ellos, como lo hizo Ximena Lincolao saliéndose justamente de la rueda de los post-post-postdoctorados, saldrán del mundo de la educación, ese en que jugamos a enseñar a alumnos que juegan a aprender. Con mucho esfuerzo volverán de donde salieron: el aula y el sonsonete de las quinientas horas semanales del que habla Nicanor Parra.

La violencia, la del lenguaje y la de los gestos, está en todas partes. La ejercen los mandatarios de este mundo sin control; no pueden esperar que no la ejerzan los ciudadanos. Pero la agresión a Ximena Lincolao no es solo violencia, sino también un discurso. Es una manera de ser en el mundo, o de no ser tal vez. Lo que esta violencia dice es que el campus es su territorio y cualquiera que les haga ver la precariedad de este se convierte en su enemigo. Los mapuches pueden ser una causa noble que se defiende todo el año, pero una ministra mapuche es una ofensa, por ser ministra y por ser mapuche. La lucha de clases es una bandera hasta que llega alguien que la ganó. La violencia puede parecer un ataque pero es una defensa desesperada de los que creen su único recurso: la tierra arrasada sobre la que quieren que nada vuelva a crecer.- Rafael Gumucio

viernes, 10 de octubre de 2025

ME CANSÉ DE ESCRIBIR

      Me cansé de escribir. Es tan predecible lo que pasa en Chile y en general en América Latina, que resulta vergonzoso ser tan repetitivo en los artículos y comentarios sobre la contingencia política.

      Me cansé de escribir. Ser cientista político o analista de encuestas de campañas electorales, se transformó en una profesión elemental y tan inútil como comentar a diario, por dónde sale o se oculta el sol.

      Me cansé de escribir. La corrupción, el abuso de poder y la mediocridad en la gestión pública, son el común denominador de un comportamiento que parece normalizado en una clase política, que no para de llenar sus bolsillos con los ahorros y el trabajo de los ciudadanos.

      Me cansé de escribir.  Porque ya no se destacan virtudes o talentos de quienes han llegado al poder en algún momento de la historia de este continente. Dejamos de sentirnos orgullosos de quienes nos gobiernan.

      Me cansé de escribir. El avance que muestran algunos países es precario y ocurre por la inercia de algún pasado glorioso. Generalmente están estancados o retroceden, porque al poder ya no llegan los mejores, sino los menos malos que, no pocas veces ya instalados, resultan ser los peores. Hoy, varios de ellos son una vergüenza nacional.

      Me cansé de escribir. Los servidores públicos funcionan como un Club al cual sólo ingresan los de su clase o misma condición. Personas sin escrúpulos, capaces de negociar su propia alma para alcanzar propósitos individuales.

      Me cansé de escribir. Todo es predecible, hasta los dientes que se muestran en las campañas o las atrocidades que se dicen en las "redes anti-sociales" y los medios de comunicación. Todo es pa'la galería, hasta las divisiones internas. Todo para mantener cautiva la atención de los ciudadanos, como en cualquier reality show.

      Me cansé de escribir. Al final todo será lo mismo. Como escribió Giuseppe Tomasi di Lampedusa a mediados del siglo pasado: "Qué todo cambie, para que siga igual". El Gato Pardo fue escrito en 1954, pero esta frase se remonta a 1849 cuando apareció en la revista francesa "Las Avispas". El comentario es para recordar lo antiguo del mal comportamiento de quienes han gobernado o aspirado a gobernar. Por eso resulta fácil adivinar cuál será su comportamiento, igual al que han tenido en los siglos precedentes a esta cita.

      Me cansé de escribir. Cuando alguien nos sorprende en las campañas electorales con su talento, rápidamente nos desencantamos, al descubrir que tiene vínculos tan grandes y estrechos con la clase política tradicional que dicen rechazar. Por eso resulta imposible que puedan hacer algo diferente.

      Me cansé de escribir. La ambición sin límites, individualista y sin escrúpulos de los candidatos es la misma. Lo novedoso entre ellos, son las estrategias para robar las arcas del Estado, con decisiones más agresivas y temerarias, porque el temor por una condena y la vergüenza de ser "pillados" dejaron de preocuparles.

      Me cansé de escribir. A los políticos corruptos y miserables se les “apareció la virgen”. Ahora las fakes news y los bots, potenciados con la IA, surgen como el elemento salvador, el escudo de los tiempos modernos que los delincuentes invocan para declarar su inocencia, victimizándose frente a una sociedad cada vez más decepcionada y hastiada. ¡¿Cuántos delincuentes serán salvados de sus crímenes por la Inteligencia Artificial?!

      Me cansé de escribir. La creciente abstención ciudadana en los comicios ha sido la demostración más clara de la indignación y la rabia ciudadana con la clase política. De no ser por la obligatoriedad del voto y las multas por no asistir a las urnas, la inmensa mayoría de los candidatos recibiría menos apoyo que una rifa de hielo en la Antártida.

      Me cansé de escribir. ¿Cómo seguir creyendo en las promesas de campaña para combatir los abusos, la corrupción, el nepotismo y la falta de idoneidad en la gestión pública, si cuando llegan al poder no solamente las olvidan, sino que los delitos y las malas prácticas aumentan y se agravan?

      Me cansé de escribir. El ejercicio del poder no está a la altura de los logros alcanzados en milenarias luchas sociales, ni de los avances de la ciencia y la tecnología, a la cual nunca nada han aportado. ¿Cómo aceptar candidatos analfabetos funcionales, de mínimas competencias para que nos gobiernen, cuando hace muchos años ganamos el acceso a la educación superior, la Internet y la posibilidad de viajar por el mundo?

      Me cansé de escribir. Los avances en Participación Ciudadana han llegado hasta donde la clase política no la percibe como una amenaza. Cada paso hacia una Democracia Participativa ha recibido una dolorosa zancadilla que hace daño al sistema democrático en general y nos regresa a los peores tiempos, cuando la humanidad vivía por y para los totalitarismos.

      Me cansé de escribir para una clase política donde la libertad, la democracia, la justicia social, la igualdad y la equidad, son solo frases de campaña y para la ciudadanía promesas que jamás se cumplirán.

      Me cansé de escribir, pero seguiré escribiendo por una Participación Ciudadana más Inteligente, Inclusiva e Informada.  -Rubén Solano

jueves, 11 de septiembre de 2025

¿Cómo Viste el Debate…?

    Me parece que Evelyn Matthei fue la ganadora del debate organizado por Chilevisión el 10 de septiembre. Sus detractores dirán que mi opinión es porque es mi candidata. Pero, no es así, es porque demostró control de sus emociones, inclusive más allá de lo que cualquier mortal puede soportar. El cara a cara con Parisi, fue la nota grosera del debate por lo ofensivo y salido de reglas, al punto que fue interpelado por los conductores del debate. Pero, sirvió para escuchar la respuesta de Evelyn Matthei que descolocó a Parisi, a los presentes y con seguridad a más de un televidente, porque nadie medianamente inteligente y sensato debería criticar y menos tildar de traidores a quienes buscan la reconciliación y menos a quienes cambian de opinión cuando descubren un engaño. ¿En qué quedarían las personas que a diario piden una segunda oportunidad o quienes piden perdón por sus equivocaciones?

    Evelyn Matthei se ganó mi confianza después de este debate. Me gusta su carácter, nadie puede burlarse de ella, creo en su vocación conciliadora y su convicción en los acuerdos con la oposición para avanzar en la solución de los problemas sociales, el crecimiento económico y el desarrollo del país.

   Me gustó también Harold Mayne-Nicholls. Es la clase de candidatos que queremos ver con mayor frecuencia y en mayor número, para renovar una clase política, que de manera general hace mucho tiempo perdió la confianza de la ciudadanía. ¿Imaginan un debate con ocho candidatos "inocentes" o "ingenuos" como H. Maine-Nicholls? ¡No Habría debate! ¡Todos los problemas de Chile se solucionarían con un abrazo!...

   Tres candidatos confirmaron una vez más, que tienen la candidatura a la presidencia como un desafortunado negocio. Son vulgares mercantilistas, aprendices de emprendedores, juntadores de "votitos" para venderlos o canjearlos con el mejor postor, para no morir de hambre hasta la próxima contienda electoral. La postulación indefinida a la presidencia de la república o a cualquier cargo, junto con la falta de requisitos profesionales para postular, son otros de los rezagos de la democracia. Ni Meo, ni Artés, ni Parisi, deberían volver a postularse, ni siquiera como apoderados de mascotas. Cada vez están más cerca de ser los bufones de las campañas electorales. Para mí son un estorbo, una pérdida de tiempo y una vergüenza.

    A Kaiser todavía no logro entenderlo. Si viviera el "Gurú", (Q.E.P.D.) ... creo que diría que es otro "perro verde".  Habrá que darle tiempo a él y a su partido y esperar que no se transforme en otro bufón más, que tendremos que aguantar en las próximas elecciones.

   Solo me quedan Kast y Jara en el análisis. Dos candidatos que jugaron a lo único que saben jugar: Estirar el elástico esperando que se reviente y le saque los ojos al adversario, como lo pretendió la candidata de extrema izquierda Jeannette Jara, cuando le "tiró la puerta en la cara" al candidato de extrema derecha: "¡A Johannes Kaiser No!."

  De todas maneras, creo que en un país tan polarizado e ignorante políticamente hablando como el nuestro, estos personajes seguirán "reventando la taquilla". Serán el foco de atención en los debates hasta el final del proceso; más por el morbo que despiertan que por lo que pueden aportar. Es curioso, pero no sé por qué un país como Chile, apuesta por candidatos que quieren ver a sus opositores en el exilio.  Porque esa es la fórmula de las extremas políticas en un país cualquiera para "solucionar" los problemas sociales o, mejor dicho, los problemas personales de ellos, no los del país. -Rubén Solano

APRENDIZAJE Y SERVICIO. HACIA EL FORTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES: UN DESAFÍO PENDIENTE*

     El creciente interés ciudadano en crear nuevas organizaciones sociales para abordar problemas sensibles en las comunidades es un fenómeno alentador. Sin embargo, la realidad muestra que su permanencia en el tiempo es corta y el cumplimiento de sus objetivos es precario. Según el Mapa de las Organizaciones de la Sociedad Civil 2023, desarrollado por la Sociedad en Acción del Centro de Políticas Públicas UC, "existen 403.159 organizaciones sociales en el país, con un crecimiento significativo desde 1990. Sin embargo, solo un 52,4% de ellas se encuentran activas lo que refleja desafíos en la sostenibilidad y la necesidad de mayor fiscalización."

   Quienes estamos vinculados a las organizaciones sociales, somos testigos del interés de las comunidades por organizarse para satisfacer necesidades que el Estado no puede cubrir. Sin embargo, el solo voluntariado no es suficiente, es necesario avanzar con más ahínco hacia la profesionalización de éstas, ya que la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil, enfrentan muchas dificultades en la capacidad para autogestionarse. Sus debilidades les hace difícil participar en la formulación de proyectos sociales que sean declarados admisibles y factibles de financiar por los fondos concursables promovidos por las diferentes instituciones del Estado. En general los dirigentes de estas organizaciones son actores poco atendidos por los gobiernos locales, poco consultados al momento de definir políticas públicas y muchas veces considerados irrelevantes para la solución de las demandas de las comunidades.

    La metodología Aprendizaje más Servicio (A+S) se presenta como una alternativa capaz de hacer frente a estas debilidades y revertir la precaria imagen que tienen la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil y sus dirigentes. De igual manera, al contribuir desde la academia con A+S al fortalecimiento de la gestión de las organizaciones de la sociedad civil, estaremos contribuyendo a la generación de una cultura de participación ciudadana más inteligente, inclusiva e informada, que además, contribuya al mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública.

   Es importante acompañar las organizaciones sociales en la gestión, la implementación de procesos y en la incorporación de rutinas para la comunicación eficiente, tanto con sus comunidades como con las instituciones del Estado. Este proceso se puede acelerar y potenciar con un monitoreo realizado con profesionales voluntarios que sirvan de puente entre los estudiantes y los académicos de las asignaturas respectivas.

   En síntesis, la metodología A+S ofrece una excelente oportunidad a las comunidades para fortalecer la gestión de las organizaciones de la sociedad civil, profesionalizar su dirigencia y contribuir a la solución de problemas sociales. Al trabajar juntos, es posible generar una cultura de participación ciudadana más cualificada, ser un eslabón importante en la formulación de políticas públicas locales y contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes y sus comunidades. -Rubén Solano

* El presente artículo fue publicado en el sitio de Internet de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro de Desarrollo Docente UC. Vitrina A+S - Centro de Desarrollo Docente UC


miércoles, 4 de junio de 2025

HERENCIAS MATERIALES

    Qué relato más cruel y doloroso. La verdad, es que nunca he entendido eso de las herencias. Agradezco a mis padres que me enseñaron a no esperar nada material de ellos ni de nadie, igual que la enseñanza que di a mis hijos, lo que no fue muy grato, pero sí muy saludable para todos, porque nada que no hayamos construido nosotros mismos nos pertenece. El mejor legado es la educación y el ejemplo. Es muy extraño el comportamiento de algunos humanos, que nunca tienen tiempo para estar cerca de los padres, involucrarse en sus proyectos económicos y sociales, ni atender sus demandas en la difícil etapa de la vejez. Pero, sí disponen de todo el tiempo necesario, para realizar los engorrosos trámites para quedarse con sus herencias...
 
    Soy Gerontólogo Social y desde mucho tiempo, antes de titularme, he asistido como voluntario en Hogares de Personas Mayores, los ELEAM, como se denominan en Chile (Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores), y en ellos he sido testigo del abandono en que se encuentran muchas personas mayores, algunas dejadas a la suerte y la caridad de quienes administran estos lugares. Conocí personas mayores cuyos familiares fueron a dejarlos a estos centros, pagaron el primer mes de atención y nunca más volvieron. En adelante, todos los gastos debieron ser cubiertos por el centro, porque no es posible devolver las personas mayores a sus lugares de origen, ya que sus propiedades fueron vendidas por sus herederos. Estos familiares, son seres miserables, se apropiaron de la herencia de las personas mayores y los dejaron en manos de personas desconocidas para que se hagan cargo de su cuidado. Para que decir, los cientos de miles de personas que están a cargo de los vecinos o de personas que no tendrían por qué hacerlo. Doloroso es saber que hay personas que son familiares y dicen estar a cargo de sus abuelos o padres mayores, cuando la verdad es que no los cuidan, sino que los maltratan y abusan de ellos.

     Lo anterior contrasta con el comportamiento de la sociedad, donde los habitantes tienen una esperanza de vida cada vez mayor, pero no desean llegar a la vejez para no ser una carga para la familia, ni para los hijos a los cuales dedicaron toda o parte de su vida desde el nacimiento. Por eso, es cada vez más común escuchar el deseo de la gente por una muerte asistida, la eutanasia y hasta el suicidio, el cual ha crecido de manera importante en los últimos años en las personas mayores, según datos de la OMS.

    Las herencias materiales no deberían existir. Los bienes materiales de las personas mayores deben ser destinados única y exclusivamente para su cuidado y atención hasta el último de sus días. Si algo queda al final, nadie que no lo merezca, debería creer tener derecho sobre ellas.

    Es hora de reflexionar sobre nuestros valores y prioridades. ¿Qué es más importante, la herencia material o la dignidad y el cuidado de las personas mayores? Es hora de cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Debemos priorizar el cuidado y la atención de las personas mayores, asegurarnos que vivan sus últimos días con dignidad y respeto.

   Imaginemos un futuro donde las personas mayores sean valoradas y respetadas, donde su cuidado y atención sean la prioridad. Un futuro donde la herencia material no sea lo más importante, sino el legado de amor, respeto y dignidad que les dejamos a nuestros seres queridos. Es hora de trabajar juntos para crear un futuro más humano y compasivo para las personas mayores. 
  
     Esta reflexión no excluye la labor ni la obligación del Estado de hacerse cargo de las personas mayores, especialmente de las que no tienen redes de apoyo ni de cuidado y que igual merecen un trato digno y ser sacadas de la injusticia, el abandono, el dolor y la tristeza. -Rubén Solano

jueves, 22 de mayo de 2025

¿¡QUIÉN LE PONDRÁ EL CASCABEL AL GATO!?

    ¿Cuánto dinero se han robado de las arcas del Estado? ¿Cuántas demandas sociales se han dejado de atender? ¿Por qué nunca se recuperan los dineros robados? ¡Sin techo, ni piso! Parece ser un nombre apropiado para esta serie chilena, que no parece tener un final ni última temporada.

    Los casos de corrupción y abuso de poder, junto a la creciente mediocridad en la gestión y la fiscalización pública en Chile, no parecen preocuparle a la clase política, ya que no disminuyen y no paran de sorprendernos en tamaño y creatividad de los involucrados en estos casos, que siempre encuentran la manera de escapar de las sanciones, salirse con la suya y quedarse con lo robado.

    ¡Qué sensación de rabia, decepción y desesperación, se siente y escucha en todos los círculos de conversación! ¿Cómo ha sido posible caer tan bajo y rápido en un país, que con la experiencia que tiene, propia y del vecindario, no haya mantenido el nivel de superación alcanzado en los primeros años desde el retorno a la democracia? ¿No hubiera sido más fácil seguir avanzando y trabajar en la superación de las debilidades y desigualdades, antes que retroceder, entregando el poder y las Instituciones a personas inescrupulosas, que extienden los problemas a toda la sociedad?

     Da pena ver como el Estado se ha desnaturalizado al ser secuestrado o capturado por mentes criminales e inescrupulosas, que con frases y discursos parsimoniosos justifican acciones y decisiones, que a todas luces son irresponsables e inadmisibles. Personas que no muestran ni un ápice de vergüenza en sus entrevistas, ni declaraciones frente a los medios de comunicación. Están seguros, que escaparán a sus abusos en medio de una sociedad ignorante, indiferente y amnésica, como la que creen que somos. Su desvergüenza encuentra acomodo en típicas frases de cajón cuando son descubiertos: "Me sacaron de contexto", "Es persecución política", "Es espionaje político", “Voy a demostrar mi inocencia en los Tribunales." 

     Lo peor de todo, es que cada nuevo sinvergüenza encuentra justificación, recordando los robos y crímenes que han cometido los opositores, olvidando que la "superioridad moral" y el combate a la corrupción y al abuso de poder fueron las banderas que los llevaron a ocupar los cargos de autoridad y privilegio que hoy ostentan. ¿Cómo hacer para que entiendan, que el voto ciudadano que recibieron de la mayoría fue para combatir y erradicar los sinvergüenzas, no para multiplicarlos? Su estrategia, por el contrario, parece ser: robarle lo más que se pueda al Estado y debilitar al máximo a sus opositores.

    La verdad, es que ninguno tiene excusa. Más de un millón de personas que despilfarran y usufructúan del Estado o lo que es lo mismo, que se roban el dinero de todos los ciudadanos a vista y paciencia de todos sus pares. ¡Sí señores! Porque el mal comportamiento de unos les impide ejercer a todos con honestidad sus funciones de servidores públicos. Son cómplices pasivos. Por eso, perdieron hasta la autoridad moral para ejercer la función pública. Nadie cree que haya personas honestas y si los hay, han sido opacados o acallados, por los malos funcionarios que abundan en todas las reparticiones del Estado. 

    La verdad, es que creo que son muy pocos los buenos funcionarios, porque ningún gobierno, nacional, regional, ni local, se ha preocupado de sacar las "manzanas podridas" de las Instituciones, cuando las herramientas que tienen son suficientes para lograrlo:1.- Denunciar los robos y abusos. 2.- Rechazar la permanencia en cargos públicos de personas investigadas por casos de corrupción y abusos de poder. 3.- Impedir cualquier nuevo vínculo con el Estado, de personas condenadas por estos delitos. 4.- Declarar imprescriptibles los delitos de corrupción y abuso de poder y 5.- No cerrar ningún caso hasta recuperar de los imputados y/o de los miembros involucrados hasta el último centavo robado.

        La pregunta a continuación es: ¿Cuáles son los candidatos a la Presidencia de Chile y a los próximos cargos de elección popular, con convicción y carácter, que se van a comprometer a erradicar de las Instituciones del Estado los funcionarios mediocres, corruptos y abusadores de poder? -Rubén Solano

jueves, 15 de mayo de 2025

LA SABIDURÍA DE PEPE MUJICA

 
   La sabiduría que atribuimos al expresidente del Uruguay José "Pepe" Mujica, no radica en su pasado como guerrillero del Movimiento Tupamaros, sino en el cambio de vida, la experiencia alcanzada, demostrada y compartida al mundo con generosidad y coherencia hasta el último de sus días.

   Y aunque la sabiduría es personal, no colectiva, así como lo son las vivencias y el conocimiento, sería bonito saber qué lecciones ha dejado a sus seguidores y admiradores; porque es impresionante ver el reconocimiento que multitud de personas y personalidades de todas las tendencias ideológicas, edades y países del mundo hacen a Don Pepe Mujica. 

   Pero, ¿qué ha sido lo extraordinario que hizo para merecer tal reconocimiento y qué han aprendido de él los líderes y dirigentes latinoamericanos?

   Comenzaré respondiendo la última pregunta: Creo que nada han aprendido de este ilustre personaje y deseo equivocarme, como tampoco nada se ha aprendido de Nelson Mandela, ni del Mahatma Gandhi, ni del Papa Francisco, a quien recientemente vimos despedir de este mundo en medio de una mulitud de fieles y admiradores. Sólo veo reverencia protocolar y una foto junto al féretro, que nadie quiere perderse y que junto a otras selfies tomadas en vida servirán, muy seguramente, para mantener en la oscuridad pasados dudosos, lavar imágenes y mostrar a los ingenuos lo que les gusta ver, mientras se esconden tras bambalinas y hacen todo lo opuesto, porque ellos jamás estarán dispuestos a hacer lo mismo, ceder en sus caprichos e ideales fracasados, porque puede más la ambición personal, el enriquecimiento ilícito y las falsas reverencias y adulaciones de lacayos y parásitos.

   Pepe Mujica, demostró que puede ser inmesamente rico y feliz quien es capaz de vivir con lo que tiene, sin envidia, ni resentimiento, y no quien busca la venganza y acumular más que otros. Enseñó que la riqueza de un país es necesaria, pero más importante es apoyar a quienes son capaces de crearla, porque no todos son capaces de hacerlo. Por supuesto que criticó el capitalismo, pero se decepcionó mucho más del régimen castrista de Cuba y criticó la Unión Soviética. Jamás reconoció el Chavismo de Venezuela y al Orteguismo de Nicaragua, por ser regímenes totalitarios, corruptos y abusadores de poder, que según sus palabras: jugaban a la democracia, pero nunca reconocieron los procesos electorales, ni los resultados de las elecciones.

   Pepe Mujica, igual que el Papa Francisco, hicieron historia y pasarán a la historia como dos grandes líderes, revolucionarios, que supieron leer los tiempos que vivieron, hicieron ver los errores y fracasos de sus respectivas ideologías y con su ejemplo mostraron el camino correcto que se debe seguir, el camino que multitudes de personas, con sus manifestaciones silenciosas en su despedida, estarían dispuestas a seguir y sólo esperan que tomen la posta en todos los países de Latinoamérica y el mundo más Pepes y Franciscos. -Rubén Solano

sábado, 19 de abril de 2025

100 Años Colo Colo 100

     Debería ser un día de mucha alegría y brillo para los Albos. Lamentablemente, la trágica  muerte de dos jóvenes fans en las afueras del Monumental y la partida de esta vida el día de ayer de "María Colo Colo", la fans Número Uno del Club, no dan ganas de celebrar. Tal vez sea un día para estar en casa y recordar los momentos de alegría que Colo Colo nos ha dado, el aporte a nuestra Selección y reflexionar sobre el difícil momento por el cual atraviesa nuestra querido Club y el fútbol chileno en general.

    Personalmente, quiero compartir la historia de mi pasión por Colo Colo, porque es lo que ha estado dando vueltas en mi cabeza durante todos estos meses previos a este centenario aniversario.

    Con sorpresa para mis amigos en Chile, siempre digo que pertenecí a la "Liga de Juveniles Internacionales de Colo Colo". "¿¡Qué es eso!?" Preguntan todos entre risas y sorpresa y con entusiasmo y una sonrisa de oreja a oreja inicio mi relato: 

    En las "pichangas" de mi barrio, allá en la "Colombia profunda", cuando la pelota era de trapos y las porterías dos piedras envueltas en dos mugrientas camisetas, era costumbre colocarle un nombre al equipo y por ese azar del destino yo pertenecía al Colo Colo. Nunca supe, en ese entonces, de dónde era ni de dónde salió ese nombre, solo sabía que era un equipo famoso, así como lo eran los nombres escogidos por los rivales. Como casi siempre jugaba con los mismos amigos, el nombre se hizo "carne", así como también los apodos que desde las "graderías", a todos nos gritaban: "¡Pasála muelón!", "¡Chutea flaco!", "¡Buena Chuchilla!", ese era yo, un defensa centro "temerario", que donde me ponía nadie pasaba... No siempre jugábamos en el barrio, también íbamos a algunas "canchas" improvisadas de potreros mal cercados, en donde no solo había que ganarle al equipo rival, sino a los perros que soltaban los lugareños...

   El reloj de la vida siguió corriendo para mí y para todos. Nunca más volví "chutiar" una pelota, solo las piedras que la vida me ponía en el camino. No se dónde están los demás, ni la suerte que el futuro les proporcionó; pero no creo que haya sido fácil para ninguno de ellos, como tampoco lo fue para mí, que un día llegué a Chile gracias a la "beca autoexilio" que las Organizaciones Criminales le dan a las personas que quieren huir de sus crímenes y violencia...

    Ya en Chile, cuando decidí radicarme definitivamente, llegué por azar y por invitación de la corredora de propiedades a visitar un departamento en uno de los edificios que se estaban construyendo en la Florida, muy cerca de la Estación Metro Bellavista. El sector prometía, se estaba comenzando a construir la Autopista Vespucio Sur y el Mall comenzaba a levantar sus muros. Recorriendo el departamento me asome al balcón y observe un Estadio en la distancia y pregunté a la corredora cuál era ese Estadio y fue impactante para mí cuando la escuché decir: "¡Es el Monumental del Colo Colo!". La piel se me erizó y a mi memoria llegó como una tormenta, los años de mi infancia pateando una pelota de trapo y más grande, corriendo por la extensa pista del Aeropuerto Olaya Herrera para volver casa después de haber jugado un reñido partido con el archirrival, los del Barrio Antioquia. No puede contener mi emoción y le dije a la corredora: "¡Yo jugué en el Colo Colo!" ... Rubén Solano

sábado, 12 de abril de 2025

¿TODOS SON IGUALES?

     La ignorancia de algunas personas es cosa seria: Parecen estar convencidas que cuando se hacen invitaciones a una fiesta, el anfitrión está obligado a recibir los invitados sin discriminación alguna. Así, algunos invitados pueden llegar con los zapatos "caga'os", destruir la casa y golpear los anfitriones sin que nadie pueda reclamar por los excesos y el mal comportamiento. ¡Qué "wones" más inconscientes! Porque el anfitrión puede cerrar la puerta a quien le venga en gana, mucho más si se comporta de manera indeseable. Incluso puede mandar a la "punta del cerro" a un miembro de la propia familia que no se comporte como corresponde.

    Cuando un país como Chile, le abre las puertas a los inmigrantes, se entiende que quienes aceptan la invitación deben respetar las reglas del país, de lo contrario hay que darles una "patada en la raja" y devolverlos para la "cueva" de donde salieron. 

   Soy inmigrante y no me siento aludido ni un ápice, cuando alguna autoridad de gobierno o candidato a la presidencia propone deportar los narcotraficantes, criminales o delincuentes a sus países de origen. Nadie sale de un país, huyendo de organizaciones criminales, gobiernos corruptos y abusadores para abrazarlos en otro país. Tal vez no soy un aporte, pero no seré una carga y menos un dolor de cabeza. ¿Por qué es tan difícil entender eso? -Rubén Solano

miércoles, 26 de marzo de 2025

¡Quiero Ser Presidente de la República!

El Mercurio, 24 de marzo de 2025


      Esta es una excelente noticia que desearía ver hecha realidad antes de morir, porque no he podido entender cuál es la razón para que no exista un nivel de exigencia máximo ni mínimo razonable para postular al cargo más importante y representativo del país: ¡Presidente de la República de Chile! Un cargo que solo con pronunciarlo siento que nos queda como "poncho" a la inmensa mayoría de ciudadanos.

     Es que ser Presidente de la República de un país, implica grandes responsabilidades que demandan importantes competencias y no me explico, cómo ha sido posible que estén inscritos para el cargo ¡más de 90 candidatos! ¿¡De dónde salió esta “constelación de estrellas”, en un país en donde ni siquiera hay quién pueda llevarnos a un mundial de fútbol!?

     Está bien que los privilegios del cargo, como el de recibir una pensión vitalicia al término del mandato que es de "tan solo" cuatro años, sean por sí mismos una atractiva razón, pero es que no se trata de un cargo que no demande extraordinarias e importantes responsabilidades.

      Lo anterior, porque si bien es cierto todos los habitantes de un país debemos estar dispuestos a sacrificarnos y dar hasta la vida por él, no es menos cierto que sin las competencias adecuadas jamás seremos un aporte, por el contrario, podemos ser fácilmente la causa principal de un retroceso o fracaso, que es lo que hemos visto en Chile, en Latinoamérica y en cualquier actividad de la vida, porque la conclusión es igual para todo.

       Ser Presidente de la República, elegido por las mayorías en cualquier país, es un honor muy grande que se debe recibir con orgullo por lo que representa y con gran respeto y humildad por las enormes responsabilidades que se deben asumir.

     Quien aspire a ser Presidente de la República debe exhibir, naturalmente, un gran carisma y gozar de probidad a todas luces y éstas deben ser la base de partida de quienes sueñen con ocupar ese trono, porque no es lo único que se requiere. Si hasta la Inteligencia Artificial detalla cuidadosamente una lista de requisitos y competencias para quienes aspiren a este cargo en cualquier país del mundo, que se resumen en una exigencia de formación multidisciplinaria e integral.

     Los argumentos precedentes deberían ser suficientes para sentir al menos pudor y abstenerse de postular a Presidente de la República de manera unilateral y sin el apoyo expreso de una organización o movimiento social de reconocida reputación con trayectoria en el conocimiento de los problemas de la nación y con propuestas claras, concretas y viables para su solución, porque esta es otra condición: quien aspire al cargo debe tener el liderazgo de una organización o movimiento capaz de proveerlo de los asesores que potencien sus competencias, formación y experiencia. Repito, dije: ¡Potencien!, no sustituyan, que es muy diferente.

     Lamentablemente, los bajos requisitos para postularse y la posibilidad de llegar al cargo por votación popular han "chacreado" el proceso y hasta la propia figura del Presidente de la República, de la cual se tiene cada vez menos respeto y empatía, al igual que ha pasado con todos los cargos de elección popular, por estar siendo ocupados por una cantidad de personas sin méritos ni competencias, abusadoras e incompetentes, que solo dan vergüenza en su comportamiento personal y en sus decisiones.

      El cargo de Presidente de la República exige a quien lo ejerce, una sólida formación profesional y experiencia comprobada, porque se trata de conducir los destinos de un país que ya está "rodando" hace más de 200 años, que alberga la vida de casi 20 millones de seres humanos y representa toda la riqueza y el patrimonio que ellos han construido y acumulado. No solamente debe hacerse cargo del presente, también lo debe hacer del pasado y del futuro, porque nadie quiere que siga "chuteando" los problemas para adelante, ni menos hacerse el "won".

     La capacidad de los aspirantes para llegar a acuerdos, construir y trabajar en equipo debe estar probada, porque la heterogeneidad de la población, la diversidad de sus demandas y la cantidad de temas que están a cargo del Estado son la constante, que supera las de cualquier gran empresa que exista en el país y eso se observa con claridad en la cantidad de Instituciones públicas que existen, la abultada burocracia que lo sigue y el enorme presupuesto del Estado.

   De todas maneras, no es necesario ser muy inteligente para entender la importancia de ser rigurosos con la postulación y elección del Presidente de la República, ni saber cuál debe ser el perfil que debe tener el candidato o candidata a Presidente de la República, aunque tampoco se trata de minimizar la difícil tarea de quienes deben realizarla. Pero, basta con observar cuáles han sido los desafíos que han enfrentado los últimos Presidentes de la República y cuáles son las demandas y las aspiraciones de los habitantes, para tener los elementos suficientes que podrán definir el perfil y las competencias de los candidatos, recordando que cada tiempo es diferente y demanda perfiles de los candidatos acordes con ellos.

     Dicho lo anterior existen competencias que deben ser exigencias comunes a todos quienes aspiren a cargos de elección popular, pero principalmente a quienes aspiren a la Presidencia de la República, que deben tener, como decía anteriormente, una formación integral y multidisciplinaria destacando áreas como, por ejemplo: Administración Pública, Derecho, Políticas Públicas, Ciencia Política, Diplomacia, Relaciones Internacionales, Gestión de Crisis, Idiomas y Tecnología de la Innovación. Esto, al margen de tener una formación básica profesional de pregrado culminada con éxito por el aspirante como base y para lo cual no debe haber restricción o limitación alguna, pero que sí, debe ser condición sine-qua-non, porque en Chile ya hay educación superior gratuita, además de programas de becas de libre participación y porque una persona que aspire a ser Presidente de la República de Chile debe haber sido al menos, capaz de superar sus desafíos académicos, que son mínimos, frente a los desafíos que deberá enfrentar cuando sea la Primera Autoridad del país. -Rubén Solano

domingo, 23 de marzo de 2025

CUANDO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA IMPORTA

     Llamar a una Consulta Popular para destrabar en el Congreso el bloqueo de las Reformas Sociales que demanda el país, es una buena estrategia. Todos los gobiernos deberían utilizar las Consultas, los Plebiscitos y los Referendos, cuando la clase política se rehúsa a estudiar o realizar los cambios que los gobernantes se proponen hacer en cumplimiento del mandato soberano o popular. No es justo que un gobierno llegue al poder por la voluntad de las mayorías, pero no pueda hacer los cambios que prometió porque la minoría opositora en los centros de decisión se niega a apoyarlos. El obstruccionismo no debe ganarle al debate de los proyectos y las ideas, ni a las aspiraciones de las mayorías.

     No se trata de que la oposición ayude incondicionalmente al oficialismo, sino que evalúe las propuestas y estudie los proyectos que se presentan, con responsabilidad para el país y satisfacción de las expectativas de la población.

    La ignorancia del pueblo y la mediocridad manifiesta del gobernante de turno, no deben ser la razón para que se eluda la posibilidad de convocar al pueblo, cuando debería ser la advertencia a la clase política para cumplir sin dilación con su función de representación. El sistema político de naturaleza democrática existente, para bien o para mal, nos cobija a todos con sus fortalezas y debilidades. Aceptamos los gobernantes que tenemos mientras el cumplimiento de las reglas los acompañe. De la vergüenza que produzcan sus actuaciones deben hacerse cargo quienes los postularon y eligieron; y de los delitos que cometan tienen que hacerse cargo las Instituciones del Estado. Sólo así, todos podremos disfrutar de sus aciertos o llorar sus fracasos, porque al final todos somos responsables por acción o por omisión o como dice el dicho popular: "La culpa no es del chancho, sino de quien le da el afrecho."

   La clase política sensata de latinoamericana debe salir de la trampa en que se encuentra y renovar sus desteñidas y pequeñas banderas: La izquierda se cree "dueña" del pueblo, sus demandas y sus sueños. La derecha se cree "dueña" del progreso, la inteligencia y el futuro de la humanidad. La lucha por los recursos y la dirección de las Instituciones del Estado, se transformaron en el "botín" a alcanzar para repartírselo entre unos pocos. Se olvidaron los ideales, se perdió la confianza en la clase política. Los líderes y los intelectuales han sido reemplazados por celebridades y “rostros” sin competencias ni capacidades de gestión de lo público, pero que atraen votos. El problema, es que nadie sabe quién estará detrás de sus decisiones en caso de llegar a ganar las elecciones. Por su parte, el ciudadano vota por obligación, no por convicción. Por eso su voto se pierde en un abanico de candidatos que solo vociferan frases grandilocuentes. Deberíamos aceptar que en todos los modelos sociales y económicos hay cosas positivas y negativas, dependiendo de la óptica con la cual se mira. Sacar lo mejor de cada uno es el objetivo, no es eliminar al adversario, porque ningún ser humano sobra. Mantenerse en la dicotomía de buenos y malos nos hace daño a todos. Por eso es estéril la discusión sobre cuál es el mejor modelo socioeconómico, cuando la preocupación debe ser por combatir hasta erradicar la corrupción, el abuso de poder y la ineficiencia en la gestión y la fiscalización pública. Problemas que atraviesan TODO el arco de la clase política y que son los que impiden que cualquier propuesta, programa o modelo sea imposible de implementar.

    De seguir así, seguirá siendo fácil para algunos llegar al poder con un discurso populista construido sobre el dolor, la miseria y la pobreza de la gente. Para otros resultará cómodo llegar aprovechándose del fracaso de gobiernos mediocres incapaces de resolver las demandas sociales. Lo que vemos en Latinoamérica, no es la alternancia en el poder de una clase política idónea y honorable, con principios y valores que promuevan el bienestar, el crecimiento y el desarrollo del país, sino la prolongación del "gatopardismo", en donde todo cambia, pero sólo para beneficio exclusivo de quienes se disputan el poder, mientras todo sigue igual o peor para el resto de la población. Lo único visible en los procesos electorales es la alternancia de élites políticas ambiciosas, corruptas y abusadoras, que a base de discursos vacíos y "cebolleros", y un “arsenal” de miedos y promesas, luchan por quedarse con las arcas del Estado y hacerse con el poder; burlando una y otra vez, las urgentes soluciones a las demandas y aspiraciones de los ciudadanos.

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   En Colombia, la convocatoria a la ciudadanía para una consulta, surge para el Presidente como la “carta de salvación” de sus Reformas Sociales. Pero, aquí quedarán en evidencia viarias situaciones, que harán que la consulta popular sea un fracaso por donde se le mire y sólo dejarán al país al borde de un nuevo estallido social:

1.- Las preguntas las formulará el gobierno de manera unilateral.
2.- La ciudadanía no ha sido formada para entender ni hacer que esta clase de instrumento democrático funcione.
3.- Ha sido la clase política que se resiste a la participación ciudadana la que ha establecido los requisitos y procedimientos para que los mecanismos de participación ciudadana se puedan invocar.

      Esta situación es similar en toda América Latina en donde existen: Los instrumentos de participación ciudadana adoptados, están llenos de requisitos y procedimientos difíciles de cumplir, porque quienes los reglamentan son los mismos que no aceptan, ni tienen interés en darle esa oportunidad a los ciudadanos. De hecho, NIGÚN PAÍS en Latinoamérica ha demostrado tener un programa de Formación Ciudadana consistente y serio para que el pueblo pueda ejercer de manera inteligente, inclusiva e informada su derecho a una participación que vaya más allá de la obligación de ir a votar en unas urnas por unas propuestas que no los representan o no dicen nada. 

     Por lo anterior, la única manera de revertir esta situación para darle a la Participación Ciudadana el estatus que merece, estaría en manos de los propios ciudadanos a través de las organizaciones sociales y de los establecimientos de educación superior para que se hagan cargo de la formación y difusión sobre la importancia de generar una cultura de democracia participativa. -Rubén Solano

domingo, 23 de febrero de 2025

MEDIOCRIDAD, ABUSO DE PODER, CORRUPCIÓN Y DESVERGÜENZA

    Este es el común denominador de la Clase Política Chilena, jamás descubierto y denunciado únicamente por este humilde opinólogo, ya que es "vozpópuli". Como dice el comediante: "¡Yo lo sé, tú lo sabes, él lo sabe, vosotros lo sabeis, ellos lo saben, todos lo sabemos!". De manera transversal, gobiernos, representantes, senadores, gobernadores, consejeros regionales, alcaldes, concejales y todo el poder judicial, han recibido críticas y denuncias por una mala e ímproba gestión, que en lugar de disminuir, crece y nos aleja cada vez más, de los primeros lugares del ranking de países menos corruptos del mundo.

     Nadie escapa al descrédito, el daño y la vergüenza, que ese común denominador hace al país, salvo quienes son acusados y declarados culpables y quienes ocupan algún cargo en la esfera pública, porque pasan "piola", en medio de la crítica cruzada, refugiándose en la creencia que la culpa y el mayor daño, ha sido realizado por los "opositores", cuando la verdad, es que todos son iguales.

    Si existe algún funcionario público o representante de la clase política honesto, es un cómplice pasivo. Un sin vergüenza más, incapaz de levantar la voz, para no perder sus privilegios y los de sus familiares. Todos enquistados en alguna Institución del Estado.

    Los regímenes dictatoriales, autoritarios y criminales, existen y prevalecen en el mundo, por el apoyo cobarde, miserable y silencioso de los cómplices pasivos.

     La ignorancia y la indiferencia de la gente para ejercer una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y mejor Informada, completan los ingredientes de ese "caldo de cultivo", que se esparce como bacteria por el cuerpo de la nación, condenando a todos los habitantes al inmovilismo y a la muerte por decepción.

    Si en la Edad Media y en la Antigüedad el pueblo era indiferente a la actividad del Estado, lo era por descarte, por desecho de quienes se consideraban los amos del poder, no por propia voluntad; por supuesto, sin incluir los idiotas, que no son exclusivos de la era moderna.
   
    Tuvieron que pasar muchos años, qué digo, siglos, para bajar de la "nube" a los amos del poder, que lo ostentaban y creían por designación divina. Ha sido necesario, conseguir a "sangre y fuego", cada avance en participación ciudadana, por ejemplo para que todos los habitantes, hombres y mujeres, tengan el derecho a elegir y ser elegidos, aunque todavía, en pleno siglo XXI, existen países enteros y segmentos de la población en muchos países del mundo, en donde el derecho al voto les es denegado o burlada su participación.

     Por todo lo anterior, la pregunta que surge entonces es: ¿Por qué los ciudadanos de un país como Chile, civilizado, democrático, progresista, envidia de la región, cuenta con una clase política tan "rasca" y una ciudadanía tan "pobre"? Una clase política que en campaña electoral busca desesperadamente "rostros chamulleros", capaces de conquistar un pueblo que solo se mueve al son de la virutilla y del maíz que riegan en las plazas y calles los partidos políticos.

    "Estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora que estamos mal, pero es verdad." Así lo dijo Cantinflas, y  no podría estar más vigente su diagnóstico, el que calza perfecto nuestro país.

   La falta de "Voluntad Política", es la frase cliché, con la cual la clase política y los cómplices pasivos, justifican su ineficiencia y la ausencia del Estado. Es la disculpa, del por qué el país no avanza, ni se dan las soluciones a los problemas, que crecen como espuma en cantidad y en antigüedad.

    Acusar a la falta de "Voluntad Política", es un eufemismo, que oculta la realidad de una clase política y sus cómplices pasivos, indolentes, miserables, sin compasión, que de extremo a extremo, solo quiere tener el control del Estado para desangrar el país.
  
     Si el problema es la corrupción, ¿por qué no declaran imprescritibles estos delitos?

    Si el problema es la dificultad para recuperar los dineros robados al Estado, ¿por qué no confiscar el patrimonio de los condenados y su parentela, por los delitos de corrupción cometidos?

   Si el problema es la falta de formación y competencias de los candidatos para ocupar cargos públicos, ¿por qué no denunciar e imponer sanciones ejemplares a quienes postulan a esos candidatos?

   Si el problema es que la clase política no se pone de acuerdo en las medidas con las cuales se debe enfrentar una demanda estructural, ¿por qué no se convoca a un plebiscito vinculante?

    Si el problema es que el gobierno equivocó el rumbo, ¿por qué no llamar a una revocatoria del mandato?

   Si el problema es que el pueblo es ignorante e indiferente, ¿por qué no establecer como prioridad nacional y obligación la Formación Ciudadana?

   ¿Por qué no reconocer que todos somos responsables de todo y de todos?

     ¿Cómo entender que, a pesar de ser el principal responsable de la seguridad del país y sus habitantes, el Estado no ha logrado garantizarla? Mientras tanto, los ciudadanos están invirtiendo sus recursos, tiempo y esfuerzo en medidas de seguridad y seguros que, en muchos casos, resultan ineficaces y no reciben ninguna valoración ni compensación.

   Resulta absurdo y paradójico, que los votantes de un país deban elegir de entre los peores, el menos malo para Presidente de la República y demás cargos de representación, cuando lo lógico es elegir entre los mejores, tal como los concursos de belleza, donde se elige la más bella de entre las bellas.

   La falta de "Voluntad Política" jamás debería ser una excusa que justifique la no solución de los problemas sociales, porque en una sociedad que se precie de democrática y conducida por personas honestas y sensatas, sobra voluntad para resolver los problemas, porque es un valor que forma parte de la actitud y la esencia natural de toda persona que aspira a gobernar un país y representar a sus habitantes, especialmente, en una sociedad que es libre y solidaria, como la nuestra. -Rubén Solano

sábado, 15 de febrero de 2025

¡NECESITAMOS UN MILAGRO!

    La democracia es un sistema de gobierno que se basa en la participación ciudadana y la responsabilidad de las autoridades. Sin embargo, cuando los cambios estructurales se imponen contra la voluntad de quienes piensan diferente, no es democracia, es tiranía.

     La democracia implica acuerdos y cuando estos no se logran, es la soberanía popular quien debe decidir. Para eso existen la consulta popular y los plebiscitos, que pueden ser vinculantes para quienes están en el poder y de aceptación para las minorías.

    La ciudadanía tiene una gran responsabilidad en la democracia, debiendo educarse en la razón de ser y la importancia del Estado y sus Instituciones, en la existencia y el uso de los mecanismos de participación ciudadana y en la participación activa en la gestión y la fiscalización pública.

    En Chile, tenemos una nueva oportunidad de elegir a nuestros representantes en las próximas elecciones: Presidente de la República, Senadores y Diputados.

     Casualmente, los chilenos hemos tenido la oportundidad de experimentar la TOTALIDAD de las tendencias políticas e ideológicas existentes en los últimos cincuenta años. Desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda han gobernado el país. Hemos vivido en dictadura y en democracia. El país ha sido gobernado por hombres y mujeres, personas mayores y jóvenes. Hemos conocido mentes brillantes y no tanto. Gobernantes que nos han llenado de orgullo y no pocos de vergüenza. Todos con un común denominador: han sido elegidos y aceptados por grandes mayorías. Es difícil calificar la gestión de cada uno, sin despertar la crítica injusta o el fanatismo ciego de una parte importante de la ciudadana.

   De todas maneras, en comparación con otros países de la región, todavía Chile parece avanzar y mantener una buena reputación a nivel internacional, que no debe llenarnos de orgullo, si reconocemos lo que se ha retrocedido en materia social y económica y el injusto retraso en la solución de muchos problemas que han trascendido todos los gobiernos, creciendo en cantidad y en extensión a nivel nacional; siendo la ineficiencia en la gestión pública, la corrupción y el abuso de poder, los más graves problemas y principales causantes de todos los demás. La clase política perdió su norte y la vergüenza. Si hasta la juventud, que era nuestra esperanza y parte de las reservas morales del país, nos ha provocado la última y más grande decepción, con un comportamiento frente a la visión y el qué hacer del Estado, que no se compara con nada visto en la historia de la nación.

     Debemos perseverar en la generación de una cultura de participación ciudadana más inteligente, más inclusiva y más y mejor informada. Solo así podremos elegir los mejores y construir una sociedad más justa y democrática.

    Es fundamental que la ciudadanía exija a las autoridades de gobierno y a quienes están al frente de sus Instituciones, idoneidad y probidad, pero son los partidos políticos quienes deben velar por ofrecer un perfil profesional y de competencias de quienes postulen para ejercer con autoridad y responsabilidad los cargos encomendados.

    La honestidad y la confianza deben volver a la esencia de la gestión pública. Es necesario terminar con el oportunismo y la farsa con que algunos se han aprovechado e infiltrado en la clase política para acceder al control del Estado y sus Instituciones. Necesitamos que aflore la sensatez. Necesitamos un milagro. -Rubén Solano

viernes, 31 de enero de 2025

¿QUÉ ES LA AMISTAD?

¿Qué es la Amistad? Preguntó la Vida:

* Es un sentimiento que ya muy poco valoramos sinceramente, dijo la Verdad.

* Es no hablar mal de esa persona aunque no esté, dijo la Lealtad.

* Es permanecer con ella en las buenas y en las malas, dijo el Apego.

* Es hablar claro y sin mentiras, dijo la Sinceridad.

* Es reír con esa persona y llorar con ella cuando se necesita, dijo el Sentimiento.

* Es saber que está contigo hasta con los ojos cerrados, dijo la Confianza.

* Es extrañarle cuando sale de viaje y alegrarte de volverla a ver, mencionó la Memoria.

* Es desear que siempre esté bien, dijo el Deseo.

* Es darle la mano cuando la necesita, dijo el Apoyo.

* Es respirar profundo cuando se equivoca, dijo la Paciencia.

* Es no conocerme, dijo la Traición.

* Es saber perdonar cuando es necesario, dijo el Perdón.

* Es la que está contigo en vida, te acompaña en tu enfermedad, y llora en tu agonía, dijo la Muerte.

* Es querernos, y respetarnos contestó el Amor.

   ¿ Entonces, la amistad sólo puede tener lugar a través del desarrollo del respeto mutuo y dentro de un espíritu de sinceridad?

    Sí, la verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos personas es cómodo, cuando te escucha sin juzgarte. Cuando puedes hablar con verdadera confianza.

    El verdadero amigo es quien te hace ver tus errores y tus virtudes. No te traiciona. Es un verdadero apoyo, es un brazo fuerte que siempre te va a poder levantar si te caes y te defenderá cuando alguien habla a tus espaldas.

    El verdadero amigo ama en todo momento y es un hermano en tiempos de angustia. Comparte contigo muchas locuras y te acepta tal cual eres. No se siente mejor que tú. No te humilla y no te hace sentir menos. Quiere todas tus locuras.

   El mejor amigo saca lo mejor de ti. Los amigos son la familia que elegimos. ¡Eso y más, es la Amistad!

   Tal vez, todavía no somos amigos. Pero, podemos intentarlo.

P.D. Lo encontré en Internet y lo adapté a mis creencias sobre la Amistad. -Rubén Solano

lunes, 27 de enero de 2025

¡GOBERNAR ES EDUCAR!

      La frase "Gobernar es Educar" ha sido pronunciada por políticos y filósofos a lo largo de la historia. Pero ¿a qué tipo de educación se refieren? Muchos creen erróneamente que se trata de la educación que nos permite desarrollar nuestros talentos y obtener ingresos económicos suficientes para alcanzar nuestros sueños y vivir en un entorno próspero con nuestras familias. Esto es importante, pero no es suficiente y puede resultar innecesaria y egoísta, porque la realidad es muy diferente.

     Si esa clase de educación fuera suficiente, no veríamos a profesionales de todas las disciplinas huyendo de sus países de origen, abandonando todo lo que han construido, para escapar del caos económico y de regímenes corruptos, abusivos y criminales.

    La calidad de un gobierno se refleja en la calidad de vida de sus ciudadanos. La pregunta es simple: ¿los extranjeros que viven en un país están allí por elección o por necesidad? ¿Están huyendo del caos y la violencia de sus países de origen o están buscando oportunidades en un entorno seguro y próspero?

   La respuesta es clara: las personas huyen del infierno, no del paraíso. Por lo tanto, es fundamental que nos preocupemos por elegir líderes competentes, idóneos y probos para gobernar nuestros países. 

     La educación no solo debe desarrollar habilidades y conocimientos, sino también, formar ciudadanos críticos y responsables que puedan tomar decisiones informadas y contribuir al bien común.

     Debemos ser conscientes de la importancia de elegir a las personas adecuadas para gobernar nuestros países y trabajar juntos para construir sociedades más justas, equitativas y prósperas para todos.

    El mundo y América Latina en particular se encuentran en un momento de gran inestabilidad e incertidumbre. Esto se debe en gran medida a que muchos países están siendo gobernados por líderes que carecen de las competencias para gobernar, sin autoridad moral para promover entre los habitantes la honestidad y el respeto al Estado de Derecho.

    Los discursos sobre la libertad, la democracia, la justicia y la defensa de los derechos humanos se han convertido en una mera farsa. La pérdida de la vergüenza y la falta de responsabilidad han llevado a una crisis de confianza en las Instituciones y en los líderes, de la que será difícil salir.

    Sin embargo, hay una solución. Los ciudadanos debemos entender y retomar el significado de la soberanía popular y el derecho a ejercer con inteligencia los instrumentos de la participación ciudadana. Debemos demandar transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad de nuestros líderes. Solo así podremos recuperar la confianza en nuestras Instituciones y construir un futuro más justo y equitativo para todos. La hora de actuar es ahora. En este sentido, la educación que se debe tener en mente y que a ningún ciudadano debe faltar, es aquella que:

* Fomenta la ciudadanía activa y participativa. Inclusiva e informada.

* Desarrolla la capacidad crítica y reflexiva para analizar problemas y tomar decisiones informadas.

* Promueve la comprensión y el respeto por la diversidad y la pluralidad.

* Inculca valores como la justicia, la igualdad y la solidaridad.

* Prepara a los individuos para que asuman responsabilidades y liderazgos en la sociedad.

* Promueve el conocimiento de los objetivos de las Instituciones del Estado y las funciones de las autoridades.

    En resumen, "Gobernar es Educar" se refiere a la educación que forma individuos capaces de gobernarse a sí mismos y de contribuir al bien común de la sociedad a través de las organizaciones de la sociedad civil. Es una educación que busca empoderar a los ciudadanos para que puedan participar activamente en la construcción de una sociedad más justa y equitativa. 

    Se trata de la educación o la Formación Cívica que necesitamos para construir sociedades más justas y equitativas, la cual no llegará por decreto de ningún gobierno, ni con la calidad, suficiencia y oportunidad con que la requieren los ciudadanos. Esta Formación Ciudadana no llegará por iniciativa de quienes han llegado al poder aprovechándose de la ignorancia y la indiferencia de los ciudadanos, que no se involucran lo suficiente en la gestión ni en la fiscalización pública.

Resulta alarmante que algunos gobernantes de América Latina hayan reconocido abiertamente la necesidad de mantener a la población en la pobreza y la ignorancia cívica. Esto tiene que ser un llamado a la acción para todos nosotros. Debemos unirnos y demandar una Formación Ciudadana que nos permita participar activamente en la construcción de nuestros países y garantizar un futuro más estable, próspero y justo para todos.

    Es hora de recordar y hacer realidad el sabio dicho popular: "Sólo el pueblo salva al pueblo", ya que, como ciudadanos, debemos tomar la iniciativa y exigir esta Formación Ciudadana, la que lograremos a través de las organizaciones de la sociedad civil y los centros de formación superior. Sin permitir, que los intereses de unos pocos prevalezcan sobre el bien común.

          Es una realidad que los países tienen los gobiernos que los ciudadanos se merecen, porque somos los responsables de elegirlos, aunque muchas veces no participamos en la selección de los candidatos. Por eso, es fundamental que asumamos la responsabilidad de exigir a los partidos políticos que postulen a los mejores candidatos y que se hagan responsables por su eventual mal desempeño.

     Reiteramos que la calidad de un gobierno depende de la calidad de sus líderes y esto es responsabilidad de quienes los postulan y de quienes votan por ellos. Por lo tanto, debemos ser conscientes de la importancia de elegir a las personas adecuadas para gobernar nuestros países. Esto implica informarse sobre los candidatos, evaluar sus propuestas y trayectorias, hacer seguimiento de su gestión y exigirles transparencia y rendición de cuentas permanentemente. -Rubén Solano

domingo, 12 de enero de 2025

¡PROHIBIDO HABLAR DE: POLÍTICA, RELIGIÓN Y FÚTBOL!

     Durante mucho tiempo, se ha recomendado evitar las conversaciones sobre política, religión y fútbol en grupos y comunidades para evitar conflictos. Sin embargo, la solución a los problemas no radica en guardar ni exigir silencio, sino en nuestra incapacidad para expresar nuestras opiniones de manera respetuosa y fundamentada.

    Esta falta de habilidad para comunicarnos de manera efectiva lleva a que muchas personas opten por guardar silencio en reuniones o evitarlas por completo. Mientras tanto, una minoría de personas dominan la conversación y toman decisiones por la mayoría. Creo que es hora de cambiar este patrón. Necesitamos aprender a comunicarnos de manera efectiva y respetuosa, identificando cuándo es apropiado compartir nuestras opiniones y cuándo es mejor abstenernos.

    En cualquier conversación, hay temas generales que son abiertos a todas las opiniones y temas particulares que requieren más tacto y sensibilidad para abordarlos. Por ejemplo, podemos hablar de fútbol, pero debemos ser cuidadosos al hablar de un equipo en particular para no ofender a los hinchas presentes. De la misma manera, podemos discutir temas religiosos y políticos, pero debemos ser conscientes de nuestras palabras y evitar ofender a aquellos que tienen creencias o afiliaciones diferentes. Al aprender a comunicarnos de manera efectiva, podemos crear un ambiente más inclusivo y respetuoso en nuestras comunidades, pudiendo conversar sobre cualquier tema, especialmente aquellos que se consideran mas polémicos y podrían afectarnos o que ya nos están afectando a todos por igual. 

    La política, la religión y el fútbol tienen temas que generan pasiones y divisiones. Sin embargo, no debemos permitir que ese temor nos silencie. En su lugar, debemos aprender a convivir con nuestras diferencias y conversar abiertamente sobre ellas, sabiendo identificar y respetar las sensibilidades de cada cual.

     Debemos aceptar que la política, la religión y el fútbol son fundamentales en la vida de muchas personas. Es por eso, que ante la imposibilidad de expresar y compartir las opiniones sobre algunos temas en reuniones, la gente se desahoga y da rienda suelta a sus pasiones a través de las redes sociales, que es el lugar a donde se han trasladado las discusiones, los conflictos y las divisiones en la sociedad. La prohibición de conversar de estos temas no ha impedido que la gente hable de ellos, sólo ha cambiado el lugar de la discusión, sin que nadie haga nada por reducir la opinión ofensiva y hacerla más constructiva y con altura de mira.

    Aprender a comunicarnos y centrar los debates en las cosas que nos afectan por igual, apoyándonos en lo que nos es común a todos, debería ser la preocupación, no exigir el silencio, ni estimular la indiferencia. Por ejemplo, en la política, podemos hablar sobre la importancia de las instituciones democráticas y las reglas que las regulan. En el fútbol, podemos hablar sobre las reglas universales del juego y la importancia de la deportividad. En la religión, podemos hablar sobre la importancia de la tolerancia y el respeto hacia las creencias de los demás. Realmente, no debería haber temas tabú. Lo importante es aprender a identificar en dónde están las sensibilidades, para evitar tocarlas o hacerlo, pero con genuino respeto.

      ¿Por qué es importante levantar la prohibición de hablar de política, religión y fútbol? Porque a diario ellos generan noticias que a todos nos llaman la atención. Los acontecimientos no dejan de suceder o de afectarnos porque guardemos silencio. Durante mucho tiempo, se ha considerado tabú hablar de estos temas, algo que debe evitarse para no generar conflictos. Sin embargo, esta prohibición no ha solucionado los problemas que ellos provocan, ni ha mejorado la convivencia, ni ha ayudado a la inclusión ni a la tolerancia. Por el contrario, solo ha servido para aumentar nuestra ignorancia, generando un vacío en el que las ideas y los prejuicios se han ido acumulando por no ser discutidos ni cuestionados y en su desesperación, la gente ha trasladado el debate a otros espacios virtuales en donde sintiéndose segura, no se preocupa por el lenguaje, los sentimientos, ni la reacción de quienes los siguen, llevando la sociedad a una situación de mayor polarización, enojo y grave crisis e injusticia social.

   Negarnos a conversar sobre estos temas no ha sido útil. Debemos aprender a conversar de manera respetuosa y abierta, escuchando con atención e interés las opiniones de los demás y compartiendo con altura las nuestras. Solo así podremos construir una sociedad más pacífica, más justa, inclusiva y solidaria.

    La clave, también está en encontrar un equilibrio entre la pasión por lo que amamos y el respeto hacia los demás. Si logramos practicar la comunicación con respeto y apertura, podemos crear un mundo en el que la diversidad sea celebrada como sinónimo de riqueza.

     Así, podremos vivir en armonía, sin que nuestras diferencias nos hagan enemigos, sino que nos permitan crecer y aprender juntos. La política, la religión y el fútbol pueden ser herramientas que nos ayuden a construir una mejor sociedad para todos.

    Un ejemplo claro, de cómo nuestra incapacidad para comunicarnos con los demás nos ha paralizado e impedido avanzar como país, es lo que sucedió en Chile con el fracaso de las dos propuestas constitucionales. A pesar de que los chilenos, en una amplia mayoría, estabamos dispuestos a cambiar la actual Constitución, los convencionalistas fracasaron en la misión, al enfocarse en criticar y exacerbar los errores de los opositores, aprovechando una mayoría circunstancial para presionar la Convención a incluir normas que solo beneficiaban a sus partidos políticos y coaliciones, ignorando los intereses de los opositores y las expectativas de todos los chilenos.

    Otro ejemplo, es el caso de Venezuela, donde la mayoría de los venezolanos y los países del mundo no están de acuerdo con la autoinvestidura de Nicolás Maduro. Aquí, no se trata de una polémica por la ideología política que representa el chavismo, sino porque no se respetaron los resultados de las elecciones ni el mandato constitucional, en donde Nicolas Maduro perdió de manera apabullante y a vista del pueblo venezolano y la comunidad internacional. Hablar del tema, antes y después de las elecciones, está prohibido en Venezuela y en muchos círculos de Latinoamérica. Esto sólo afianza en el poder un régimen que dió la espalda a los principios de la libertad y la democracia, que rigen la voluntad histórica del pueblo venezolano.

     Lo sucedido en Chile y en Venezuela, son claros ejemplos de cómo el silencio, la indiferencia, la ignorancia y los cómplices pasivos, pueden ser utilizados por personas inescrupulosas, para distraer la atención de la gente, imponer sus ideas, evitar cambios y/o mantenerse en el poder.

     En este sentido, la conversación de los ciudadanos de manera transversal es necesaria, porque el daño que se produce, por no tenerla, es mucho mayor y nos afecta a todos por igual. De todas maneras y aunque algunos crean poder ganar algo aprovechándose del silencio de muchas personas, esto no es así, porque la frustración, la decepción y la ira de quienes han sido silenciados y manipulados, siempre encontrará una válvula de escape que hará que esos triunfos aparentes, se transformen en verdaderas pesadillas para los usurpadores y manipuladores. -Rubén Solano

viernes, 10 de enero de 2025

¡¿DEMOCRACIA O DICTADURA?! (El Dilema del Siglo XXI)

     La situación en Venezuela nos obliga a reflexionar, ya que su crisis política, social y económica puede continuar  extendiéndose a otros países de la región. Antes que el chavismo llegara al poder, muchos consideraban que sería un buen experimento al que había que darle una oportunidad. Sin embargo, el modelo de Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, como fue bautizado, ha demostrado ser un fracaso desde sus inicios en 1.999 sostenido, solo por aquellos que están usufructuando de la riqueza del país, que en un principio, fue repartida de manera irresponsable por Hugo Chávez y que posteriormente ha sido despilfarrada por Nicolás Maduro.

     Aunque el experimento chavista fracasó y perdió el apoyo de la mayoría de los venezolanos, ha logrado perpetuarse, gracias a la temeridad de sus cabecillas que transformaron el modelo en un régimen dictatorial y criminal. Su objetivo de construir una mejor sociedad para todos se esfumó muy temprano, obligando al exilio a más de ocho millones de personas y "esclavizando", encarcelando o sepultando a los opositores y a quienes por necesidad o imposibilidad de salir, se han quedado dentro del país.

     Adicionalmente, después de 25 años de régimen chavista, hay una generación de venezolanos que ha crecido en la pobreza y la miseria, dentro o fuera del país, y que al igual que los cubanos, que llevan más de 60 años de régimen dictatorial, con exilio, cárcel y muerte, tampoco conocieron la riqueza y el poder de su país, antes de ser secuestrados por el régimen chavista, que por lo demás, sigue la línea estratégica del castrismo cubano.

     El punto sobre el cual quiero enfocarme, es que ningún país llega a la crisis que enfrenta Venezuela, Cuba y otros países, sin la "complicidad" de los gobernantes que los antecedieron y los ciudadanos que por ignorancia o indiferencia lo permitieron. En este sentido todos somos responsables, en mayor o menor grado, del éxito o del fracaso de los gobiernos y del quiebre social y económico de los países.

     Ahora bien, la responsabilidad es diferente en los ciudadanos y en este sentido, es fácil identificar varios perfiles o tipos de ciudadanos por su comportamiento o actitud frente a la clase política y a quienes ejercen el poder o a las autoridades que están al frente de las Instituciones del Estado. Así, podemos observar que:

- Están los ciudadanos indiferentes, que no se preocupan por la política ni el funcionamiento del Estado y sus Instituciones, que votan por obligación o no votan en absoluto. Están convencidos que nada pasa en el mundo, mientras ellos no estén enterados o no los afecte.

- Están los ciudadanos ignorantes, que solo cumplen con ir a las votaciones y no ejercen ninguna fiscalización y seguimiento a la labor de quienes gobiernan, ni les exigen que cumplan con sus promesas de campaña, ni programas de gobierno. No creen en la importancia de la educación cívica o en la formación ciudadana en temas de Estado, política y sociedad.

- Están los cómplices pasivos, que son, en mi opinión, los más "peligrosos" porque son los que están directa o indirectamente beneficiándose del gobierno o régimen de turno. Son los funcionarios y trabajadores públicos, que callan o hacen la "vista gorda", frente a los abusos de poder y la corrupción, porque no denuncian las irregularidades que ocurren en sus Instituciones. Esta clase de ciudadanos son los incondicionales que utilizan los regímenes para promover las contra marchas o contra protestas ciudadanas.

- Están los políticos tradicionales, de izquierda y derecha, que se ubican en un nivel superior a los cómplices pasivos y por lo tanto los considero principales responsables del quiebre político, económico y social de un país o del fracaso de una sociedad. Ellos están en la cabeza de los poderes del Estado o en la oposición, con un poder muchas veces mayor al de quienes lo están ejerciendo. Su experiencia, seguridad y confianza los vuelve arrogantes y egoístas. Se consideran a sí mismos imprescindibles. Con tanto poder cuando son elegidos o con tanta influencia cuando están en la oposición, las demandas de los ciudadanos, son sólo una carta de negociación en un juego, que solo ellos juegan. Su falta de voluntad en la solución de los problemas sociales, es la razón por la cual los países caen en manos de regímenes criminales y dictatoriales. Sus peleas internas y con sus principales opositores, abren el espacio para que el país se hunda y la sociedad se quiebre.

- Y están los grupos de interés minoritarios, los oportunistas, que saben que no tienen los votos para llegar al poder, pero que son suficientes para venderlos al mejor postor a cambio que satisfagan sus ambiciones e intereses particulares. Estos grupos minoritarios se pueden unir para lograr una mayoría circunstancial, que llega al poder "en río revuelto", con el apoyo de los ignorantes y los cómplices pasivos, que saben moverse en cualquier tipo de gobierno o régimen. Y es aquí en donde lamentablemente surge el dilema, porque nacen las dictaduras, los regímenes autoritarios y totalitarios que matan las democracias...

     Por todo lo anterior, debemos asumir nuestra responsabilidad y forjar una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más Informada, que contribuya al mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública a nivel nacional, regional y local. Esto es posible hacerlo, sí las organizaciones de la sociedad civil y los centros de formación superior lideran un cambio de actitud de la ciudadanía frente a un mayor compromiso con la comunidad, la sociedad, el país, el Estado y sus Institiciones.

    Debemos trabajar juntos para construir un futuro mejor. Todos los modelos de sociedad son legítimos, pero exigiendo mayor transparencia y responsabilidad a quienes los proponen y velando porque trabajen para el bienestar de todos los ciudadanos, no solo para beneficio de unos pocos. De todas maneras, debe ser la ciudadanía la que a través de la democracia decida en cuál modelo quiere vivir, pero con respeto de la democracia, la libertad y los derechos humanos.

    Finalmente, debemos reflexionar sobre nuestro propio papel en la crisis que enfrentamos: ¿Somos ciudadanos indiferentes o ignorantes? ¿Somos cómplices pasivos de la corrupción y el abuso de poder? ¿Estamos dispuestos a trabajar juntos para defender los derechos humanos, la libertad y la democracia? Porque estos son los únicos garantes para vivir en un país con mayor igualdad y justicia social.

    La lucha política es un debate legítimo entre ideologías de derecha, centro o izquierda, donde cada una defiende su visión para el país. Sin embargo, la guerra es por algo más fundamental: la defensa de la Democracia como sistema que nos permite elegir libremente entre esas ideologías.

    En otras palabras, la Democracia es el campo de juego donde se disputan las ideologías, pero no es una ideología en sí misma. Es el sistema que garantiza nuestra libertad para elegir, para disentir y para cambiar de opinión.

    Por lo tanto, la lucha por la Democracia es una lucha por la esencia misma de nuestra libertad y nuestra capacidad para autodeterminarnos. Es una lucha que trasciende las ideologías y nos une como ciudadanos que valoramos la libertad, la justicia y la igualdad. - Rubén Solano

jueves, 9 de enero de 2025

¡NI PERDÓN NI OLVIDO PARA LOS CÓMPLICES PASIVOS!

     No podemos ser indiferentes ante la crisis que atraviesa Venezuela. La situación es crítica y ha tenido un impacto directo en Latinoamérica, en nuestro país y en nuestras vidas. La llegada masiva de personas que huyen por la falta de oportunidades, el hambre, la inseguridad y la persecución del régimen chavista de Nicolás Maduro ha colapsado también nuestros servicios públicos, como la salud, la educación y la vivienda, que ya estaban sobrecargados e incapaces de responder oportunamente y con eficiencia a las necesidades de los propios ciudadanos.

     La llegada de migrantes en masa e indocumentados, ha facilitado el ingreso de delincuentes y la instalación de organizaciones criminales, lo que aumentó la inseguridad en nuestro país. Esto no solo ha afectado nuestra calidad de vida, sino que también ha puesto en riesgo la estabilidad y la seguridad nacional.

    Es importante reconocer que la vocación solidaria de un país y su capacidad de ayuda humanitaria tienen límites y es imposible que sea indefinida. Es más grave y complejo que pueda asumir un país latinoamericano como Chile, que enfrenta sus propios desafíos y necesidades. No podemos permitir que la crisis en Venezuela siga siendo una carga insostenible para el país.

    Pero, más allá de las consideraciones prácticas, hay una razón moral y ética para actuar y ayudar a los venezolanos a recuperar su patria y su libertad: Ningún país, ni ser humano sensato, debe guardar silencio ni ser cómplice de la violación de los derechos humanos que ocurren en otros países. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de denunciar y condenar las violaciones de los derechos humanos en Venezuela y de exigir que se respete la voluntad democrática, los derechos y la dignidad de su pueblo.

    Es el momento de unirnos para alzar la voz y exigir una solución ahora ya a la crisis en Venezuela. No podemos permitir que la indiferencia y la inacción permitan que la situación empeore. Debemos actuar con solidaridad, compasión y determinación para ayudar al pueblo venezolano a recuperar la democracia, su patria, su libertad, su dignidad y su futuro. Nadie puede ser indiferente a este llamado. Chile y el mundo saben de la responsabilidad, por las graves consecuencias, que también tienen los Cómplices Pasivos. No podemos seguir  repitiendo los errores del pasado. ¡Fuerza Venezuela! -Rubén Solano

miércoles, 8 de enero de 2025

¡VENEZUELA LIBRE Y DEMOCRÁTICA!

       Venezuela, cuna de la Independencia Latinoamericana, ha sido un faro de esperanza y libertad en la región. Figuras como Simón Bolívar, Francisco de Miranda y José Antonio Páez han dejado una huella imborrable en la historia de América. Además, la generosa hospitalidad de su gente para muchos que huían de las dictaduras de esa época y buscaban refugio y una nueva oportunidad.

    La riqueza de Venezuela ha sido siempre compartida, y sus puertas han permanecido abiertas para todos aquellos que buscan una mejor vida. La cultura, las artes y la ciencia venezolana ha enriquecido la herencia latinoamericana. Un ejemplo destacado es el invaluable aporte del ilustre Don Andrés Bello, quien dejó en Chile una huella profunda en la modernización de la República, el derecho, la literatura y la educación. Fue el fundador de la Universidad de Chile y su primer Rector hasta su muerte. Su contribución a la literatura latinoamericana son solo algunos ejemplos de su legado.

   Pero más allá de su riqueza cultural y natural, Venezuela es también la cuna del sueño de la Gran Colombia, un ideal de unidad y libertad que Simón Bolívar soñó para nuestra América. Un sueño que no debe ser quebrado o roto por la ambición de unos pocos, sino que debe ser preservado y fortalecido por la solidaridad y la unidad de nuestros pueblos.

    Es hora que América se una al pueblo venezolano, para exigir respeto a nuestra tradición libre, democrática y pacífica. Hoy, más que nunca, es fundamental recordar la grandeza de este pueblo y de su gente, y exigir que se ponga fin a la tragedia que vive Venezuela y sea un testimonio de gratitud, solidaridad y capacidad de los latinoamericanos para unirse, superar adversidades y luchar por la democracia, la libertad y la justicia. ¡FUERZA VENEZUELA! -Rubén Solano

martes, 7 de enero de 2025

¡FUERZA VENEZOLANOS!

     Llega un momento crucial en la vida de las personas en que debemos tomar una postura firme y decidida para proteger la dignidad y el respeto de la familia y de sí mismos. Un momento en que debemos estar dispuestos a hacer frente a cualquier obstáculo y a sacrificar los intereses personales para evitar que el abuso de poder y la humillación nos arrebaten el presente y el futuro.

    Es hora de decir ¡BASTA! a la opresión, a la usurpación, a la manipulación, a la explotación, a la humillación y al exilio. Es hora de levantarse y de reclamar el legítimo lugar que les corresponde en el mundo. Es hora de demostrar que son personas dignas, respetables y merecedoras de vivir en paz, con libertad y felicidad. -Rubén Solano