miércoles, 25 de febrero de 2026

Una Reflexion sobre la Explosión del Camión de Gas en Renca

    Desde la perspectiva de la gestión de riesgos y la ética de la responsabilidad, la explosión del camión de gas en Renca, fue un accidente que no debe verse simplemente como un "evento desafortunado", sino como el momento en que se puso a prueba, una vez más, la integridad de nuestro compromiso con nuestra vida y la vida de los demás. En este sentido podemos definir y analizar éste y otros accidentes, bajo tres pilares: 

1.- El accidente como un evento "Gestionable":

    Un accidente es una ruptura en el flujo normal de las cosas, pero no es una sorpresa absoluta. Definirlo así implica aceptar que, aunque no sepamos cuándo ocurrirá, sabemos que puede ocurrir.

    La clave es: Si aceptamos la posibilidad del evento, la preparación deja de ser una opción y se convierte en un deber moral. La tragedia se mitiga cuando el impacto choca contra una barrera de planificación previa. Los Bomberos saben muy bien esto.

2.- La "Diligencia Debida" como escudo contra el remordimiento:

     El remordimiento nace de la pregunta: ¿Qué habría pasado si hubiera hecho X? Para evitarlo, el accidente debe abordarse desde la Diligencia Debida por cada uno de los actores:

* Las Instituciones Públicas: Su éxito no se mide sólo en evitar el accidente, sino en tener protocolos de respuesta robustos y recursos listos.

* Las Empresas Privadas: Su definición de éxito debe incluir la inversión en seguridad por encima de la optimización de costos.

* La Población: La cultura de la prevención (saber qué hacer) transforma a la víctima pasiva en un actor de supervivencia. Los vecinos son los primeros en llegar al lugar de los accidentes, pero pueden ser víctimas, sino están preparados para actuar.

3.- El accidente como "Lección sin Negligencia":

    Podemos definir el accidente ideal (dentro de lo trágico) como aquel donde la falla fue técnica o natural, pero nunca humana por omisión.

     Conclusión: La Paz del Deber Cumplido. En última instancia, el accidente se define como una interrupción inevitable de la vida que nos debe encontrar de pie y preparados. Cuando todos los actores cumplen con su parte, el luto se vive con dignidad. 

    La tristeza es inevitable porque hay una pérdida, pero el remordimiento desaparece porque se tiene la certeza de que no se escatimaron esfuerzos. La sociedad puede sanar más rápido cuando sabe que lo que falló fue la circunstancia, no el corazón ni la voluntad de quienes debían protegerla.

    Para lograr esa paz mental individual y colectiva, que a muchos nos preocupa, para que el dolor no se convierta en culpa, debemos estar preparados para enfrentar la eventualidad de un accidente, una tragedia o una catástrofe.-Rubén Solano

jueves, 12 de febrero de 2026

Oda a Punta Arenas

     Llegamos a Punta Arenas un medio día desde Puerto Natales. Guiados por los dioses, caímos en el Club la Perla del Estrecho, donde el salmón y el calafate sour nos dieron la bienvenida y dejaron muy alta la impronta de la gastronomía y la atención de la región. 

    La Perla del Estrecho, es un restaurante con decoración colorida y abrumadora, donde la magia de la gastronomía se mezcla con imágenes, afiches, artesanías y recuerdos del ayer y hoy de ilustres visitantes. 

     Los fuertes vientos y la lluvia se fueron de vacaciones, dejaron un cielo despejado y la impecable limpieza de sus calles y veredas que invitan a caminar, descubrir y quedarse en la ciudad. 

   Punta Arenas nos roba el corazón con su belleza y calidez de su gente. Gracias a la bienvenida y el regalo de ser parte de su magia y su encanto, la ciudad se transforma en una caja de inagotables sorpresas. 

    Aquí conocimos a Claudia Catrin, nativa encantadora de Puerto Toro, el último pueblo habitado de Magallanes en la Isla Navarino, que apareciendo de la nada y sin más, nos regaló su tiempo y compañía, conduciéndonos por la ciudad con orgullo y alegría. 

   Juntos con ella y mí Rosita, recorrimos la Costanera Magallánica, la Zona Franca, el Monumento al Ovejero y el hermoso Cementerio, donación de Sara Braun para eternizar este pueblo en un bosque de pinos podados y esculpidos como dedales, que tocan el cielo sagrado. 

     La belleza de la ciudad, la pureza del aire, la calidez y generosidad de su gente y el amor por esta tierra, nos dejan sin aliento y el corazón a desbordar en recuerdos imborrables de Punta Arenas. 

    Isla Magdalena, santuario de pingüinos donde la naturaleza muestra su esplendor divino. El Fuerte Bulnes, testigo de la historia, lugar que evoca el pasado y la memoria. Una visita al  Museo Maggoriano y un recorrido por la Cervecería Austral no deben faltar en esta gira. 

    Culminamos estas vacaciones disfrutando de una suculenta centolla que esperamos atrapar por siempre en nuestro paladar. Soñando con Tierra del Fuego y la Antártida chilena, añoramos regresar y acariciando y besando el pie del Indio Patagón, cumplimos y confiamos en su tradición. -Rubén Solano R❤️R

sábado, 7 de febrero de 2026

Oda a la Gente Amable de Puerto Natales

    En tierras de viento y sol, donde la naturaleza es majestuosa y gentil, habita un pueblo noble y cordial, que ama su tierra con pasión y fervor.

   La Patagonia, con su belleza imponente, Torres del Paine, Glaciares, Cueva del Milodón,
el vuelo majestuoso de los cóndores, todo es un canto a la grandeza y la libertad.

   Y en esta tierra de maravillas, la gente es amable, sencilla y generosa, con un corazón tan grande como las montañas, y un espíritu tan libre como el viento.

    Rosita, mi compañera de viaje, comparte conmigo la magia de este lugar, su sonrisa ilumina los paisajes, y su amor hace que todo sea más especial.

    Su gastronomía, un deleite para los sentidos, calafate sour, salmón, centolla, cordero al palo, sabores que evocan la historia y la tradición, un festín para el paladar y el alma.

    Gente de la Patagonia, noble y valiente, que ama su tierra con pasión y fervor, gracias por compartir conmigo y mí Rosita vuestra hospitalidad, y por enseñarme a amar esta tierra como ustedes.

   Que la belleza de la Patagonia, siga inspirando vuestros corazones y vuestras almas, y que la amabilidad y la generosidad, sean siempre vuestras mejores virtudes.

   Gracias, gente amable de la Patagonia Chilena. Gracias, mi Rosita, por hacer de este viaje un sueño hecho realidad. -Rubén Solano