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viernes, 14 de agosto de 2020

Carta Abierta a los Candidatos a la Directiva Nacional, Directivas Regionales y Consejeros Regionales de Evópoli 2020


"El camino correcto para solucionar los problemas, sigue siendo el diálogo. Pero, uno honesto y con real voluntad de llegar a acuerdos. La única autoridad que podrá imponerse en todo el territorio nacional, capaz de hacer respetar el Estado de Derecho, es la autoridad moral de quienes nos gobiernen y representen."  


Al igual que todos ustedes milito en el partido y aunque en esta oportunidad no me postulé para ningún cargo, quiero reconocer el esfuerzo y sacrificio que esto representa para cada uno. Aquí no hay dinero de por medio. Sólo vocación de servicio y seguramente alguna legítima aspiración a formar parte, en el futuro, de un centro de decisión política en el país o de algún órgano de gobierno.

Dicho lo anterior, no quisiera perder esta oportunidad para compartir, con humildad y respeto, algunas reflexiones, en momentos en que todos los candidatos han tenido la oportunidad de darse a conocer y de compartir sus ideales e intenciones, reciban o no el apoyo de las mayorías.

Hoy me duele Chile y quienes me conocen saben muy bien que lo digo de corazón. Nuestro país está atravesando por uno de los momentos más difíciles de su historia. No se trata solamente de la crisis sanitaria, que también padece el resto de países del planeta que, además arrastran una crisis social y económica, con consecuencias que todavía desconocemos o no dimensionamos. Tenemos una crisis de liderazgo y de pérdida de la credibilidad y la confianza, que atraviesan prácticamente todas las instituciones del Estado, el mundo social, religioso, académico y empresarial.

Por ello, quienes buscan ocupar posiciones de liderazgo en estos momentos, como ustedes aspiran, merecen toda mi admiración y respeto, porque no tienen una tarea fácil. Todo, absolutamente todo estará en contra. Se requiere mucho coraje y mucho amor a la Patria para iniciar esta aventura. Sin embargo, no tengo dudas que de eso hay y sobra en Evópoli. Necesitarán estar unidos y una vez que termine el proceso electoral, deben pasar la página de la contienda y cerrar filas alrededor de los ganadores, si así se les puede llamar a quienes tendrán la difícil misión de conducir los destinos del partido en los próximos inciertos años que nos esperan.

Sin embargo, tengo la corazonada que hay una fórmula que sacará adelante nuestro país y mantendrá fuerte el partido, y que sólo ustedes pueden aplicar desde sus diferentes posiciones, con el apoyo de quienes ocupan cargos de representación y de gobierno, y por supuesto de los militantes y simpatizantes. Se trata de mantenernos firmes contra el abuso del poder y la corrupción, para preservar la confianza y la credibilidad que tiene la gente, en quienes forman parte de esta tienda. Mantener con altura la discusión sobre las diferencias de opinión, recordando que Evópoli es un partido liberal. Además, tolerante y eso no debe ser una simple declaración de principios, sino una actitud de vida.

El plebiscito por una nueva Constitución, tiene tantos argumentos a favor como en contra. No nos perdamos en la “pelea chica”. Demos rienda suelta a nuestros argumentos para que gane nuestra opción, al tiempo que nos preparamos, con inteligencia y sabiduría. Sin rencores, para enfrentar la voluntad de las mayorías, que siempre será en favor de Chile y los chilenos. Hay temas que se deben revisar y hacernos los desentendidos, no ayudará a cambiar la percepción de la mayoría de los ciudadanos.

Debemos mantenernos firmes contra la violencia en todas sus formas y cualquiera sea su origen. La violencia es el chivo expiatorio e instrumento de oportunistas, falsos líderes y mercaderes de armas. Estos personajes siempre estarán incentivándola para mantener sus ganancias y alcanzar sus mezquinos objetivos, que nunca son para beneficio social o colectivo, sino particular o de pequeñas camarillas. Es una estrategia antigua y universal que la gran mayoría de las personas no queremos ni buscamos, pero que siempre está presente por la voluntad y la acción de mentes egoístas y criminales, con capacidad para mover minorías desubicadas o desesperadas. El camino correcto para solucionar los problemas, sigue siendo el diálogo. Pero, uno honesto y con real voluntad de llegar a acuerdos. La única autoridad que podrá imponerse en todo el territorio nacional, capaz de hacer respetar el Estado de Derecho, es la autoridad moral de quienes nos gobiernen y representen.   

Chile necesita un liderazgo fuerte, convocante, dialogante e influyente, que sólo es posible tener con un trabajo responsable, coherente y honesto. El que debemos comprometernos a desarrollar y cuidar todos, especialmente quienes salgan elegidos.

Ser un líder o un dirigente social, como ustedes pretenden serlo, es un gran desafío.  Es más difícil e incluso peligroso serlo hoy día. Por ello, es fundamental permanecer unidos y estar acompañados de una base social que cada vez debe ser más numerosa, consciente y comprometida con lo que se hace.  Creo que ese ha sido el sentido de quienes muy sabiamente, han promovido la existencia y fortalecimiento de los Líderes Descomunales, donde muchos de ustedes orgullosamente también forman parte.

Tengan siempre presente no abandonar las bases. El objetivo no debe ser solamente ganar las elecciones, ese sólo es el comienzo de un gran trabajo que debe elevar y potenciar las Causas Sociales, que es otro acierto del partido, para ir en ayuda de las comunidades, y para hacer realidad el ejercicio de una participación ciudadana más inteligente, más inclusiva y más o mejor informada, que debemos promover y extender a todos los rincones de nuestro país, hasta llegar con nuestra presencia a todas y cada una de las organizaciones de la sociedad civil, que trabajan sin descanso, sin recursos y sin apoyo suficiente de nuestro país, porque es allí en donde se ven los frutos del trabajo social y de preocupación por los demás.

Muchos éxitos y no olviden que no están solos. Celebraremos sus aciertos y su entrega honesta. RDS

 

Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y mejor Informada

miércoles, 5 de agosto de 2020

FORMACIÓN PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo”

A.      Einstein

 

Esta es una invitación a trabajar en un proyecto de formación ciudadana que genere una cultura de participación más inteligente, más inclusiva y más o mejor informada. No es un desafío a corto plazo, tal vez quienes lo impulsemos hoy no disfrutemos de todos sus beneficios, pero podemos estar seguros que las futuras generaciones recibirán sus frutos y estarán muy agradecidos. Eso es lo importante. A continuación, una exposición de motivos:

Creemos que sin el apoyo de más del 75% de la ciudadanía que emite su voto y con una abstención ciudadana que crece y que está en más del 60%, no tienen mucho sentido hacer ninguna consulta, ni plebiscito y menos un cambio de la Constitución Nacional.

De mantenerse la indiferencia ciudadana en los procesos electorales, por causa del desprestigio de la clase política, ya ni siquiera resulta atractivo un cambio de autoridades de gobierno. Es demasiado alto el costo de un proceso electoral y es inútil, si sólo es para cambiar rostros dentro de la misma clase política.

Los cambios de autoridades de gobierno, con enroque de personajes, siguen siendo una pésima costumbre que debería terminar, porque aumentan el desprestigio de la clase política perpetuando los mismos o favoreciendo unos pocos privilegiados. Hacen un enorme daño a la democracia. Personas que llegan a los centros de decisión por voluntad directa de los partidos políticos y no por decisión de la ciudadanía, siguen siendo un atentado a la democracia.

Tampoco deberíamos continuar permitiendo que la culpa de las malas acciones de las personas, siga recayendo en las instituciones, los programas, los modelos, el Estado o las empresas. Entes sin vida ni accionar propio. La responsabilidad de las buenas o las malas acciones, es siempre de los seres humanos, de las personas de carne y hueso, no de las personas jurídicas, y esto debe decirse fuerte y claro, para combatir de verdad la ineficiencia, la corrupción y el abuso de poder que han permeado prácticamente todas las instituciones del Estado. Es fundamental formar la ciudadanía para que asuma la responsabilidad individual y el autocuidado, por ejemplo, de su salud en estos tiempos de pandemia por Coronavirus. La ciudadanía debe solidarizar y cooperar en la seguridad, el crecimiento y el desarrollo integral, la supervivencia de la comunidad y en la protección de la naturaleza y el medio ambiente. 

Debemos ayudar a salir a las actuales y futuras generaciones de la vieja lucha de clases y la división entre izquierdas y derechas, promoviendo una sociedad más justa, pluralista, cooperativa, solidaria, libre, innovadora y emprendedora. En Chile ya no existe la izquierda ni la derecha como orientación o tendencia ideológico-política.  Sólo hay viejos enemigos. Ancestrales, casi naturales e incondicionales. Todo lo que proponga una persona, tiene el rechazo inmediato y unánime de sus enemigos de siempre. Por ello, son capturadas las ideas, las demandas y las luchas sociales por parte de uno u otro bando, que tampoco las puede sacar adelante porque no cuenta con el respaldo de la mayoría de representantes de la sociedad. Las buenas ideas y políticas públicas terminan bloqueadas o arrinconadas de manera caprichosa, en perjuicio de todos.

Hablar de la importancia de la Participación Ciudadana, es como hablar de la importancia de la Educación. Nadie la cuestiona, todos la mencionan y la reclaman. Todos tenemos algo que decir de ellas. Sin embargo, la pregunta que pocos nos hacemos es: ¿De qué clase de Educación o de Participación Ciudadana estamos hablando? Porque existen muchas clases de ellas. Sobre la Participación Ciudadana, esta puede ser activa o pasiva, de información, de consulta o de resolución, pacífica o violenta, democrática o anárquica, …

Para evitar esta omisión hablamos de una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más o mejor Informada. Esto es así, porque la Participación Ciudadana debe ser democrática, activa, resolutiva y pacífica, para que contribuya a solucionar los problemas sociales y ayude al crecimiento y desarrollo de las personas, sus familias y sus comunidades, y entendemos la Participación Ciudadana como el compromiso voluntario y consciente, que declara públicamente un ciudadano, de ayudar en la solución de los problemas sociales, contribuir en la gestión y fiscalización del gobierno local, regional y nacional, denunciar los abusos, y ejercer libre, permanente y oportunamente sus derechos políticos y constitucionales, a través de mecanismos de participación democráticos y pacíficos.

Una razón adicional que nos motiva a perseverar en la generación de una cultura de Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más o mejor Informada, tiene que ver con la necesidad de combatir la creencia equivocada de una buena parte de la ciudadanía en teorías conspirativas, que la lleva a pensar en el manejo del mundo por la decisión planificada y coordinada de una pequeña élite que está moviendo a su antojo los hilos de la humanidad y en donde las personas comunes y corrientes, no tenemos ninguna posibilidad de producir algún cambio. Esta misma creencia es la que nos lleva a tener una actitud de inmovilidad, indiferencia y sumisión, en donde somos más vulnerables y manipulables.

La reactivación de la economía y la recuperación del empleo, requieren de la inversión pública y privada, pero también de la colaboración de la Sociedad Civil y de una Participación Ciudadana Informada, Inteligente e Inclusiva, porque personas sin historia, sin registros, anónimas y clandestinas, son quienes más sufren en las crisis sociales, por la imposibilidad de llegar a ellas con cualquier tipo de ayudas. Debemos aprender a diferenciar la vulnerabilidad de las personas por ignorancia que, por supuesto, necesitan de la sociedad civil para superarla, de la anarquía que nada aporta y que debemos condenar y mantener aislada. No debemos permitir que la desesperación se continúe confundiendo con la ignorancia, como ha ocurrido en el retiro del 10% de los Fondos de Pensión.

Estamos de acuerdo con quienes dicen que, el poder social normalmente pasa inadvertido para el hombre común, que sólo identifica poder en el dinero, el prestigio, la tecnología y la política. En todo el mundo, las masas han experimentado sustantivas mejoras educacionales en el último siglo, pero parece bastante claro que ella no ha generado un aumento en su capacidad de reflexión. Estas son tan permeables, como siempre, a las ideas de «moda». Como dijo un filósofo, las nuevas ideas surgen de unos pocos y se extienden gradualmente hasta llegar a ser el patrimonio de una mayoría que apenas conoce su origen.

Nuestra democracia chilena está en crisis porque la clase política perdió credibilidad y confianza. Por ello la solución no está en el cambio de unos políticos por otros, sean de derecha, izquierda o independientes, porque es la "clase" la que está en crisis, aunque haya algunos políticos excelentes y honrosas excepciones. Lamentablemente, las reiteradas decisiones equivocadas, con signos de egoísmo o indiferencia de muchos parlamentarios, ha dejado la democracia en el grave estado de debilidad y desprestigio en que se encuentra hoy. Tampoco la solución está en cambiar el sistema democrático por la anarquía. Ni es aceptable ni conveniente entregar el poder a militares, ni a empresarios... Entonces, ¿qué hacer?

La respuesta está en rescatar la democracia representativa y fortalecerla. Debemos suministrarle medicina y un tratamiento adecuado. Esa medicina y tratamiento se llama Participación Ciudadana, con Mecanismos Democráticos de Participación, que deben permanecer latentes y activarse cuando los representantes (clase política gobernante o parlamentarios) no estén respondiendo a los compromisos ni demandas ciudadanas...

Por supuesto que no basta con tener los mecanismos, si la ciudadanía no está preparada ni capacitada para utilizarlos. Y este es el desafío y compromiso que debemos realizar de manera masiva, permanente y sistemática desde las organizaciones de la sociedad civil y ésta es la invitación que estamos haciendo.

La Democracia Participativa es la "muleta" que necesita la clase política y los chilenos, para evitar que se derrumbe el Estado de Derecho, la democracia y con ellos el país entero... Si los ciudadanos no hacemos nada por recuperar la democracia de manera civilizada, tendremos que resignarnos a ver que gobernantes y parlamentarios cambien sus agendas, programas y hasta sus principios y valores, por la acción violenta y criminal de minorías manipuladas y aleonadas por políticos y dirigentes nefastos e inescrupulosos.

Queda hecha la invitación para que juntos trabajemos por un mejor país para todos. Sigue a fundescochile en las redes sociales. RDS


jueves, 9 de mayo de 2019

El Desafío de Querer a los Mejores


Una reforma legal (laboral, salud, educación, pensiones, ...), debería ser motivo de alegría también para las Organizaciones Sociales, porque significa preocupación por un tema de interés social, por parte de las autoridades y es una oportunidad para avanzar en soluciones, beneficios y en derechos; aunque esta claro que, existiendo tantos intereses, es un desafío a la inteligencia y creatividad de los líderes y dirigentes sociales, especialmente para aquellos que en representación de los ciudadanos, de intereses políticos, sectoriales y/o territoriales, deben sentarse a defenderlos. Restarse, es negarse la oportunidad de avanzar y negársela a sus representados. En el fondo, es una demostración de incapacidad y desconocimiento del juego de la política y del significado de la democracia.

El mundo está cambiando a una velocidad cada vez mayor y la sociedad demanda tener representantes, líderes y dirigentes sociales capaces de adaptarse con rapidez y con mentalidad abierta y despojados de ideologías fracasadas o fuera de tiempo. Qué entiendan que los únicos enemigos de una sociedad son la corrupción y el abuso del poder, que hacen imposible el ejercicio y alcance de la justicia social.

Recordar que en política nadie pierde. Esto se escucha decir muchas veces y es cierto, porque no es un juego de suma cero. Todos podemos ganar. Es posible ganar más o menos que el adversario. Pero, jamás se pierde. Todo depende de la capacidad negociadora de los representantes. Aunque hay quienes por su exacerbada cultura de ambición y egoísmo, siempre consideraran una perdida el ganar o el avanzar poco.

Es fundamental que los ciudadanos perseveremos en tener buenos negociadores, buenos representantes en los centros de decisión y de poder del Estado a nivel nacional, regional y local, porque es aquí en donde como ciudadanos nos hemos equivocado muchas veces, es cuestión de dar una mirada al talento de quienes, por ejemplo, conforman el Senado o la Cámara de Diputados. Algunos, llegan a dar vergüenza y lo peor, es que ellos parecen disfrutarlo, en lugar de preocuparse por superarse a sí mismos, porque la sociedad y sus representados se estancan y muchas veces retroceden por su actitud, ignorancia y terquedad.

La democracia les da el derecho a las mayorías de gobernar, de liderar una propuesta o programa de gobierno, que debe reflejarse en políticas públicas y en leyes que, de todas maneras, deben validarse por otras fuerzas o poderes del Estado y la sociedad, en donde, no pocas veces, están los mismos aliados. Por ello, se requiere de mucha inteligencia, humildad y sensatez de quienes nos gobiernan y representan. Inteligencia para leer las demandas y prioridades de los ciudadanos, entender que un adversario no es un enemigo y que las respuestas deben cubrir la mayor parte del tiempo y del espacio, sin poner en peligro la economía del país ni la estabilidad del Estado. Humildad para reconocer que nunca se tienen todas las respuestas ni fórmulas de solución a los problemas y que por ello es importante escuchar los adversarios, pero por sobre todo escuchar los ciudadanos. Sensatez, para entender que los intereses de los adversarios, generalmente, representan demandas colectivas, que estos utilizarán en las mesas de negociación porque, ni la aprobación, ni la implementación de propuesta alguna, estará exenta de negociaciones, en donde todo debe transcurrir dentro de los principios y valores que han declarado y dicen promover los negociadores. Jamás a la obstrucción, a la trinchera y a la negación. Tampoco a la arrogancia, a la inconsecuencia y a la necedad.

A esta altura de los avances de la política y la democracia chilena, debemos estar preocupados de la actitud y las competencias de quienes nos representan en los órganos del Estado, porque no siendo la inteligencia, la humildad ni la sensatez el común denominador de quienes nos representan, no dará lo mismo con quién se discuta una política pública o un proyecto de ley, pudiendo resultar inciertas las decisiones que se toman en las comisiones o plenarias de un centro de decisión. Por ello, quienes nos representen deben estar cada vez más preparados en los temas de Estado, en las demandas ciudadanas, en las estrategias de negociación y en los principios y valores que declaran.  Es importante tener una visión clara del individuo, la sociedad y el Estado, y de la forma como deben relacionarse entre sí... 

Antes que se derrumbe la democracia representativa, es imperativo volver a la buena política, si alguna vez ha existido o se deberá construir una. Ésta también será un bonito desafío, que alguien debe asumir y ese alguien, incluye a las Organizaciones Sociales, cantera de líderes, que están en permanente contacto con la ciudadanía y sus necesidades. RDS

martes, 9 de octubre de 2018

Elecciones en Brasil y el Duro Golpe a la Corrupción y al Abuso del Poder en América Latina

De ninguna manera considero a Jair Bolsonaro la mejor opción para la presidencia de Brasil. Pero, sí creo que los brasileros, al igual que los ciudadanos de otros países de América, están votando por la opción menos mala. Se está haciendo costumbre votar no  a favor de un programa o de un candidato, sino contra un candidato que la ciudadanía considera nefasto para el país. Es contra la corrupción, el abuso del poder, la injusticia social y la incompetencia. Las plagas de la humanidad. Los únicos, transversales y grandes enemigos que hoy tiene Latinoamérica.

Mi punto de vista es que por siglos muchos países han estado a merced de los ganadores de una permanente lucha por el poder que se disputan fuerzas políticas con una estrategia de campaña populista, que promete combatir esas plagas y solucionar todos los problemas. Pero, al final de cada gobierno el balance sigue siendo pobre o insuficiente. Es poco lo que se avanza. Las promesas de campaña quedan en nada y el resultado al final deja al descubierto el objetivo real: el Estado como botín a repartir entre los más leales... 

Adicionalmente, observo con preocupación que algunas fuerzas políticas autodenominadas o reconocidas como de izquierda o progresistas en Latinoamérica, que finalmente y después de una larga lucha han llegado al poder por la vía democrática y enarbolando las banderas contra la corrupción, el abuso del poder, la injusticia social y la incompetencia, han demostrado ser más corruptos, abusadores y peores gobernantes que quienes han sucedido en el poder. Más grave aún, han empeorado la situación económica de los países que mal-gobiernan, han profundizado las diferencias sociales, han llevado la población al límite de la guerra civil y han provocado una crisis humanitaria en la región; y no pocos lideres han logrado su permanencia en el poder con practicas antidemocráticas, dictatoriales y genocidas...

Está claro, que en estos casos habiendo sido peor el remedio que la enfermedad, la ciudadanía ha venido castigando a las izquierdas progresistas, como en Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, Chile y ahora en Brasil. Se sostienen todavía en el poder los regímenes de Venezuela, Nicaragua y Cuba, no por democráticos y prósperos, sino porque los mal-gobernantes de esos países secuestraron la democracia, exterminaron la oposición y obligaron al exilio a una inmensa parte de la población... Ahora, estamos pendientes de la segunda vuelta en Brasil, la que creo perderá la izquierda y en Bolivia creo que también caerá el corrupto y mentiroso de Evo Morales...

Pero, no debemos conformarnos y menos alegrarnos por estos cambios en el poder que en algunos países pueden significar la alternancia de ideologías extremas y la continuación de la corrupción y el abuso del poder. Por todo ello, confío en que más temprano que tarde, todos los ciudadanos sensatos emprendamos el camino para el ejercicio de una democracia más consciente e inteligente, en donde sin renunciar a nuestras creencias políticas, económicas, ni religiosas, nos unamos en una cruzada contra la corrupción, el abuso del poder, la injusticia social y la incompetencia. Proponiendo y exigiendo la candidatura de los mejores, para que lleguen al poder los más honestos y competentes. 

Debemos trascender como sociedad y salir de la era de "piedra y el garrote", haciendo uso de manera inteligente de las conquistas democráticas y de los Instrumentos de Participación Ciudadana.

jueves, 26 de mayo de 2016

NO MÁS CONTRA EL PUEBLO. EMPODERATE!


Cada vez me siento más lejos de coincidir con la mayoría, sobre la forma de ver los hechos que ocurren en el país. Definitivamente, creo vivir en otra realidad y eso no me hace sentir bien, por el contrario, porque tampoco soy capaz de quedarme en silencio... Por ejemplo, muchas personas critican y cuestionan la nueva estrategia que están tomando las protestas ciudadanas, como la de invadir el Palacio de la Moneda para notificar a la Presidencia de la República de la nueva ofensiva. Uno de ellos es el expingüino Julio Isamit, quien afirma que "hay que respetar las instituciones y los símbolos del Estado...el lienzo...es violento..."

Al respecto quiero decir que: Aunque nunca he estado ni estaré de acuerdo con las marchas y protestas ciudadanas, porque las considero cavernícolas, fuera de tiempo, ya que desde que el mundo conoció la democracia y se instaló la soberanía popular en la sociedad, las protestas callejeras han quedado obsoletas, evolucionando desde las que han sido objeto de las más brutales represiones, hasta las que se realizan el día de hoy, que son básicamente una estrategia para visibilizar potenciales políticos, "sacar la vuelta" o simplemente tener la comodidad para disfrutar de algún evento como la Copa Centenario o cualquier otro banal.

El final de cada marcha es siempre el mismo: cederle cínicamente (porque ningún manifestante lo reconoce) un espacio a la delincuencia, la demencia y la cobardía para que tengan su momento de "gloria". El punto es que estos ignorantes le hacen daño al mismo pueblo, destruyen la ciudad y se convierten en los asesinos de quienes no son responsables de las causas de quiénes convocan las marchas. Por el contrario, también las padecen y su dolor aumenta después de cada marcha cuando tienen que salir a recoger los despojos, los heridos y los muertos provocados por los convocantes de ellas que además, se escudan descolgándose de los criminales y denominando irresponsablemente los destrozos y pérdidas de vidas humanas como un "daño colateral".

Conclusión: Si tengo que vivir el resto de mis días presenciando marchas y protestas callejeras al estilo de un pasado ya extinto, prefiero saber que estas afectan directamente a quienes son responsables por acción o por omisión, del caos y la frustración que provoca la rabia de los protestantes. 

No más protestas ni marchas, al menos no callejeras. El pueblo no causa las desgracias. ¡Las padece de gobiernos irresponsables y de políticos mentirosos y corruptos!

jueves, 2 de enero de 2014

La Ley de la Compensación

En el 2014 les invito a vivir la experiencia de la LEY DE LA COMPENSACIÓN, que dice: que cuando perdemos algo, debemos hacer el duelo rápidamente, para permitir que el espacio vacío sea llenado por la "Mano Invisible" de un Ser, que es superior a nosotros.

Así lo denomino, porque no lo conozco ni lo he visto. Pero, soy testigo de su "trabajo" en miles de oportunidades.

Lo descubrí por casualidad, cuando acepté humildemente la pérdida inexplicable de parte de mi vida. Decidí reiniciar a la brevedad mi vida y sin buscarlo, en muy poco tiempo ya había recuperado lo perdido. Un día, alguien "tocó a mi puerta" y me hizo una propuesta con la cual recuperé mucho más que el tiempo perdido. En adelante decidí, que jamás tendría duelos largos, por nadie ni por nada!

He aprendido a manejar el amor y la tristeza. El amor lo puedo hacer eterno y la tristeza la puedo hacer pasajera. La confianza y la esperanza siempre viajan conmigo. La decepción y el pesimismo...se quedan en la estación. Ese es mi lema y éste es mi consejo:

1.- Suelta odios, venganzas, frustraciones, pérdidas, fracasos y decepciones. Termina pronto los duelos. Libérate!

2.- No permitas que nada ni nadie distraiga ni secuestre tu mente.

3.- Después de una pérdida, deja el espacio físico o mental libre, para que la Ley de la Compensación lo llene de nuevo.

4.- Pide a la "Mano Invisible" que compense a las personas a las cuales les has causado o provocado una pérdida.

5.- Continúa tu vida sin angustias, tristezas ni ansiedades. Dejemos que la Ley de la Compensación actúe sobre nosotros y sobre las personas a las cuales les causamos daño.

Al finalizar el año encontraremos la compensación a nuestras pérdidas y podremos experimentar una mejor salud física y espiritual. Ahora, si no se siente compensado, puede continuar llenando los espacios vacíos con odio y resentimiento hacia los demás. Usted decide!

martes, 10 de diciembre de 2013

¡VOTE INTELIGENTE. VOTE POR LA SENSATEZ!

Está por terminar la campaña a la presidencia de Chile para el período 2014-2017 y tengo algunas reflexiones que hacer:

1.- La mayoría de los países del mundo comprenden y coinciden en que cuatro años en el poder es poco para un buen gobierno y demasiado para uno muy malo. Creo, al igual que muchas personas, que el gobierno de Sebastián Piñera, ha sido como varios de los anteriores, un buen gobierno para Chile. Demostró su mejor capacidad al sobrevivir en medio de un enorme desastre natural, con grandes presiones ciudadanas y una oposición bastante dura. En estas condiciones, es injusto pedirle cumplimiento del 100% de su programa o insistir en que trajo muchas expectativas, cuando sabemos que en materia de promesas de campaña esto no es posible en ningún gobierno y en ningún país democrático, debido a las múltiples presiones e intereses que se mueven dentro de ellos. Sin embargo, y pese a lo anteriormente expuesto, su cumplimiento está muy por encima del 80%, no solamente en su programa de gobierno, sino en materia de reconstrucción. Además, incluyó otros temas no prometidos en campaña, pero que surgieron de las demandas ciudadanas, con lo cual también quedó demostrado, que ha sido un gobierno que sí escucha a la ciudadanía.

2.- Argumentar que el gobierno de S.Piñera es un fracaso porque no cumplió con ser de "excelencia," es no querer entender que la excelencia no es un destino sino un camino que jamás se termina de recorrer. Una opción contra la tradicional gestión  mediocre de los gobiernos. Un cambio de estilo y de convicción sobre el deficiente actuar de los gobiernos, a los cuales de ninguna manera debemos regresar. En adelante, los ciudadanos podremos y debemos exigir gobernar nuestro país con excelencia y calidad.

3.- La actual oposición en Chile, no ha estado a la altura, no ha sabido utilizar sus "vacaciones" para hacer en primer lugar un "mea culpa" sobre las causas de su salida del gobierno. Ni siquiera hizo una catarsis que le permitiera entender su derrota, la cual nunca aceptó. Tampoco se ha preocupado de aprovechar el tiempo para levantar un mejor proyecto de sociedad con el cual re-encantar a los ciudadanos. El gran mérito de la Nueva Mayoría, ha sido el de crear un "enemigo" y juntar los partidos alrededor de él. Un enemigo imaginario, un fantasma traído del pasado, para revivir el odio y mantener dividida una sociedad cuyas generaciones cada día son más lejanas e ignorantes de los dolorosos acontecimientos ocurridos. 
La Nueva Mayoría ha sabido mantenerse en la primera plana de los diarios, debido a su estrategia de manipular las intenciones del gobierno y colocar nuevos y llamativos titulares en los diarios, los cuales se "pelean" entre ellos por patentar, como: "el gobierno de la letra chica", "es insuficiente", "las cifras no son creíbles",...

4.- ¿Qué sentido tiene entonces, volver a la vieja Concertación, que salió por el agotamiento de sus ideas y la fatiga de sus dirigentes, y que ahora pretende regresar de manera irresponsable, cargada de odio y enarbolando banderas de causas de las cuales ni ellos mismos están convencidos? ¿Por qué estresar una sociedad, que va por buen camino, hecho reconocido a nivel internacional, poniendo como punta de lanza el hambre y la miseria de una buena parte de la ciudadanía, por la cual también tienen responsabilidad de su estado de abandono y a la cual se le puede acelerar la solución de sus problemas de desigualdad con un simple pacto social? Recordemos que ambas coaliciones tienen como promesa de campaña  la lucha contra la desigualdad y la injusticia.

5.- Varios políticos han sido muy irresponsables y manipuladores, especialmente quienes se auto proclaman progresistas, porque vociferan soluciones y cambios sociales, que demandan en primer lugar un cambio de mentalidad de ellos mismos como dirigentes. Es necesario combatir y erradicar de los centros de decisión del país, a los políticos corruptos, egoístas y débiles frente a cualquier oferta de dinero y figuración. Es decepcionante ver lo poco que duraron en alto las banderas de la moralidad y la crítica a los políticos, por parte de los nuevos jóvenes parlamentarios. Son una demostración del poder de la manipulación y la fragilidad de nuestros líderes.

6.- ¿Para qué volver? La Nueva Mayoría, no ha demostrado ser diferente ni mejor a la vieja Concertación. Es más, sus aliados en América Latina y el mundo, no tienen nada que aportarle a nuestro país. Por el contrario, esos países atraviesan por graves crisis producto de sus fracasados experimentos sociales y solo esperan extraer parte de nuestra riqueza económica para calmar la furia de su gente, amparados en una "hermandad" latinoamericana, que todavía está muy lejos de existir.

Debe quedar claro que no pretendo cambiar la intención de voto de nadie, sino de llamar la atención de quienes me leen sobre el actuar irresponsable de algunos de nuestros líderes y dirigentes, que persisten en mantener la sociedad dividida entre buenos y malos, izquierdas y derechas, socialistas y capitalistas, ricos y pobres, "fachos" y "anarcos",... conceptos nefastos, anquilosados y alejados de la realidad social y de las necesidades de los habitantes del país, que son transversales y que por lo mismo no tienen color político, ni religioso, ni ideológico.

Por lo anterior, mi llamado es en primer lugar a votar, porque no debemos confundir la calidad de los candidatos en un momento determinado con la positiva razón de ser de los sistemas de elección y el ejercicio ciudadano de la democracia. En última instancia se puede votar en blanco, para demostrar una inconformidad con los políticos y no con el sistema de elección popular.

En segundo lugar, mi llamado es a votar de manera inteligente, a votar con sensatez. Está claro que ningún gobierno vendrá a solucionar nuestros problemas de la noche a la mañana y menos de manera individual. Sin embargo, sus decisiones influirán en el corto plazo en los resultados económicos y sociales alcanzados hasta el día de hoy. Pensemos que una sociedad de bienestar, con mejor justicia y paz, no se construye dividiendo y enfrentando a los ciudadanos.  

Estamos en el futuro, la humanidad y todas las sociedades ha pasado por muchas guerras y ha superado muchos conflictos, en donde la lección más importante que nos ha dejado, es que debemos aprender a vivir con las diferencias, porque las guerras han sido inútiles, ya que ningún contendiente ha podido eliminar a su oponente. Solo han servido para traspasar el odio y el resentimiento de generación en generación y enriquecer a los mercaderes de la guerra. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un Pacto Social

Aunque nadie ha pedido mi opinión en política, siempre considero importante expresarla, sobre todo cuando se trata de impulsar el modelo de sociedad que deseo para mí, para mi familia y para la gente que quiero. Es un derecho que siempre he estado dispuesto a ejercer, sin previo anuncio, ni permiso.

Creo que todos los ciudadanos debemos hacer visible nuestra visión de país, de manera respetuosa y pacífica, para lograr el mayor número de adherentes capaces de influir en la voluntad de los gobernantes de turno. Esa es la finalidad de un proceso electoral en una sociedad democrática: que las personas con su voto digan lo que quieren para ellos y para las futuras generaciones. Se trata de nuestro futuro y el de las personas que amamos.

El derecho a elegir es de la esencia de los seres humanos. Sin embargo, no pudiendo o no deseando cambiar  de lugar o de sociedad, cuando ésta no responde a nuestros sueños, debemos estar dispuestos a respetar la voluntad de las mayorías. Al fin y al cabo vivimos en un espacio y tiempo  que dejó atrás la confrontación tribal o bélica, porque aprendió a comunicarse y a entender el legítimo derecho de vivir en paz de todos los seres humanos.

Por lo anteriormente expuesto, creo que la primera defensa que debemos hacer los miembros de una sociedad, es al derecho a expresarnos y de exigir ser escuchados por quienes nos gobiernan o pretenden hacerlo.

Los programas de gobierno presentados por los candidatos a la presidencia o al congreso, tienen el sentido de representar los ideales de sociedad de una parte de los ciudadanos, que a su vez, ansiamos que sean votados por una mayoría suficiente para llegar a los centros de decisión del país.

Las minorías no representadas deben o debemos, continuar trabajando con los dirigentes en campañas y estrategias que reviertan favorablemente las elecciones en la próxima oportunidad...

Pero, ¿qué hacer cuando las necesidades de una parte de la sociedad son tan grandes, que forman un abismo con el resto?...y cuando la sensación de bienestar de la mayoría, hacen imposible la superación de la pobreza de la minoría y su acceso al poder?...que tensan las relaciones y hacen difícil, casi imposible la convivencia pacífica?...

Aquí, es donde creo que corresponde hacer un NUEVO PACTO SOCIAL, que es algo más profundo y serio que una NUEVA CONSTITUCIÓN o que un simple cambio de gobierno. Un Pacto Social, es la expresión sincera de la voluntad de quienes tienen el poder, para realizar los cambios que se necesitan en la sociedad, y solucionar sin trabas ni egoísmo los principales problemas.

Un Pacto Social implica el acuerdo de todas las tendencias políticas de trabajar en la misma dirección hasta solucionar los problemas identificados, bajo una misma estrategia y durante un tiempo determinado. Sin importar quienes gobiernen entre medio, durante el tiempo pactado.

Un Pacto Social demuestra la madurez de una sociedad, abre espacios de participación ciudadana  y contribuye a recuperar la confianza y la credibilidad de sus dirigentes. Ejemplos de pactos sociales, son los realizados en los países de Europa Occidental en la década de los noventa para introducir el euro como moneda única. También los realizados posteriormente en los países de Europa Oriental para ingresar a la Eurozona.