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viernes, 14 de agosto de 2020

Carta Abierta a los Candidatos a la Directiva Nacional, Directivas Regionales y Consejeros Regionales de Evópoli 2020


"El camino correcto para solucionar los problemas, sigue siendo el diálogo. Pero, uno honesto y con real voluntad de llegar a acuerdos. La única autoridad que podrá imponerse en todo el territorio nacional, capaz de hacer respetar el Estado de Derecho, es la autoridad moral de quienes nos gobiernen y representen."  


Al igual que todos ustedes milito en el partido y aunque en esta oportunidad no me postulé para ningún cargo, quiero reconocer el esfuerzo y sacrificio que esto representa para cada uno. Aquí no hay dinero de por medio. Sólo vocación de servicio y seguramente alguna legítima aspiración a formar parte, en el futuro, de un centro de decisión política en el país o de algún órgano de gobierno.

Dicho lo anterior, no quisiera perder esta oportunidad para compartir, con humildad y respeto, algunas reflexiones, en momentos en que todos los candidatos han tenido la oportunidad de darse a conocer y de compartir sus ideales e intenciones, reciban o no el apoyo de las mayorías.

Hoy me duele Chile y quienes me conocen saben muy bien que lo digo de corazón. Nuestro país está atravesando por uno de los momentos más difíciles de su historia. No se trata solamente de la crisis sanitaria, que también padece el resto de países del planeta que, además arrastran una crisis social y económica, con consecuencias que todavía desconocemos o no dimensionamos. Tenemos una crisis de liderazgo y de pérdida de la credibilidad y la confianza, que atraviesan prácticamente todas las instituciones del Estado, el mundo social, religioso, académico y empresarial.

Por ello, quienes buscan ocupar posiciones de liderazgo en estos momentos, como ustedes aspiran, merecen toda mi admiración y respeto, porque no tienen una tarea fácil. Todo, absolutamente todo estará en contra. Se requiere mucho coraje y mucho amor a la Patria para iniciar esta aventura. Sin embargo, no tengo dudas que de eso hay y sobra en Evópoli. Necesitarán estar unidos y una vez que termine el proceso electoral, deben pasar la página de la contienda y cerrar filas alrededor de los ganadores, si así se les puede llamar a quienes tendrán la difícil misión de conducir los destinos del partido en los próximos inciertos años que nos esperan.

Sin embargo, tengo la corazonada que hay una fórmula que sacará adelante nuestro país y mantendrá fuerte el partido, y que sólo ustedes pueden aplicar desde sus diferentes posiciones, con el apoyo de quienes ocupan cargos de representación y de gobierno, y por supuesto de los militantes y simpatizantes. Se trata de mantenernos firmes contra el abuso del poder y la corrupción, para preservar la confianza y la credibilidad que tiene la gente, en quienes forman parte de esta tienda. Mantener con altura la discusión sobre las diferencias de opinión, recordando que Evópoli es un partido liberal. Además, tolerante y eso no debe ser una simple declaración de principios, sino una actitud de vida.

El plebiscito por una nueva Constitución, tiene tantos argumentos a favor como en contra. No nos perdamos en la “pelea chica”. Demos rienda suelta a nuestros argumentos para que gane nuestra opción, al tiempo que nos preparamos, con inteligencia y sabiduría. Sin rencores, para enfrentar la voluntad de las mayorías, que siempre será en favor de Chile y los chilenos. Hay temas que se deben revisar y hacernos los desentendidos, no ayudará a cambiar la percepción de la mayoría de los ciudadanos.

Debemos mantenernos firmes contra la violencia en todas sus formas y cualquiera sea su origen. La violencia es el chivo expiatorio e instrumento de oportunistas, falsos líderes y mercaderes de armas. Estos personajes siempre estarán incentivándola para mantener sus ganancias y alcanzar sus mezquinos objetivos, que nunca son para beneficio social o colectivo, sino particular o de pequeñas camarillas. Es una estrategia antigua y universal que la gran mayoría de las personas no queremos ni buscamos, pero que siempre está presente por la voluntad y la acción de mentes egoístas y criminales, con capacidad para mover minorías desubicadas o desesperadas. El camino correcto para solucionar los problemas, sigue siendo el diálogo. Pero, uno honesto y con real voluntad de llegar a acuerdos. La única autoridad que podrá imponerse en todo el territorio nacional, capaz de hacer respetar el Estado de Derecho, es la autoridad moral de quienes nos gobiernen y representen.   

Chile necesita un liderazgo fuerte, convocante, dialogante e influyente, que sólo es posible tener con un trabajo responsable, coherente y honesto. El que debemos comprometernos a desarrollar y cuidar todos, especialmente quienes salgan elegidos.

Ser un líder o un dirigente social, como ustedes pretenden serlo, es un gran desafío.  Es más difícil e incluso peligroso serlo hoy día. Por ello, es fundamental permanecer unidos y estar acompañados de una base social que cada vez debe ser más numerosa, consciente y comprometida con lo que se hace.  Creo que ese ha sido el sentido de quienes muy sabiamente, han promovido la existencia y fortalecimiento de los Líderes Descomunales, donde muchos de ustedes orgullosamente también forman parte.

Tengan siempre presente no abandonar las bases. El objetivo no debe ser solamente ganar las elecciones, ese sólo es el comienzo de un gran trabajo que debe elevar y potenciar las Causas Sociales, que es otro acierto del partido, para ir en ayuda de las comunidades, y para hacer realidad el ejercicio de una participación ciudadana más inteligente, más inclusiva y más o mejor informada, que debemos promover y extender a todos los rincones de nuestro país, hasta llegar con nuestra presencia a todas y cada una de las organizaciones de la sociedad civil, que trabajan sin descanso, sin recursos y sin apoyo suficiente de nuestro país, porque es allí en donde se ven los frutos del trabajo social y de preocupación por los demás.

Muchos éxitos y no olviden que no están solos. Celebraremos sus aciertos y su entrega honesta. RDS

 

Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y mejor Informada

miércoles, 5 de agosto de 2020

FORMACIÓN PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo”

A.      Einstein

 

Esta es una invitación a trabajar en un proyecto de formación ciudadana que genere una cultura de participación más inteligente, más inclusiva y más o mejor informada. No es un desafío a corto plazo, tal vez quienes lo impulsemos hoy no disfrutemos de todos sus beneficios, pero podemos estar seguros que las futuras generaciones recibirán sus frutos y estarán muy agradecidos. Eso es lo importante. A continuación, una exposición de motivos:

Creemos que sin el apoyo de más del 75% de la ciudadanía que emite su voto y con una abstención ciudadana que crece y que está en más del 60%, no tienen mucho sentido hacer ninguna consulta, ni plebiscito y menos un cambio de la Constitución Nacional.

De mantenerse la indiferencia ciudadana en los procesos electorales, por causa del desprestigio de la clase política, ya ni siquiera resulta atractivo un cambio de autoridades de gobierno. Es demasiado alto el costo de un proceso electoral y es inútil, si sólo es para cambiar rostros dentro de la misma clase política.

Los cambios de autoridades de gobierno, con enroque de personajes, siguen siendo una pésima costumbre que debería terminar, porque aumentan el desprestigio de la clase política perpetuando los mismos o favoreciendo unos pocos privilegiados. Hacen un enorme daño a la democracia. Personas que llegan a los centros de decisión por voluntad directa de los partidos políticos y no por decisión de la ciudadanía, siguen siendo un atentado a la democracia.

Tampoco deberíamos continuar permitiendo que la culpa de las malas acciones de las personas, siga recayendo en las instituciones, los programas, los modelos, el Estado o las empresas. Entes sin vida ni accionar propio. La responsabilidad de las buenas o las malas acciones, es siempre de los seres humanos, de las personas de carne y hueso, no de las personas jurídicas, y esto debe decirse fuerte y claro, para combatir de verdad la ineficiencia, la corrupción y el abuso de poder que han permeado prácticamente todas las instituciones del Estado. Es fundamental formar la ciudadanía para que asuma la responsabilidad individual y el autocuidado, por ejemplo, de su salud en estos tiempos de pandemia por Coronavirus. La ciudadanía debe solidarizar y cooperar en la seguridad, el crecimiento y el desarrollo integral, la supervivencia de la comunidad y en la protección de la naturaleza y el medio ambiente. 

Debemos ayudar a salir a las actuales y futuras generaciones de la vieja lucha de clases y la división entre izquierdas y derechas, promoviendo una sociedad más justa, pluralista, cooperativa, solidaria, libre, innovadora y emprendedora. En Chile ya no existe la izquierda ni la derecha como orientación o tendencia ideológico-política.  Sólo hay viejos enemigos. Ancestrales, casi naturales e incondicionales. Todo lo que proponga una persona, tiene el rechazo inmediato y unánime de sus enemigos de siempre. Por ello, son capturadas las ideas, las demandas y las luchas sociales por parte de uno u otro bando, que tampoco las puede sacar adelante porque no cuenta con el respaldo de la mayoría de representantes de la sociedad. Las buenas ideas y políticas públicas terminan bloqueadas o arrinconadas de manera caprichosa, en perjuicio de todos.

Hablar de la importancia de la Participación Ciudadana, es como hablar de la importancia de la Educación. Nadie la cuestiona, todos la mencionan y la reclaman. Todos tenemos algo que decir de ellas. Sin embargo, la pregunta que pocos nos hacemos es: ¿De qué clase de Educación o de Participación Ciudadana estamos hablando? Porque existen muchas clases de ellas. Sobre la Participación Ciudadana, esta puede ser activa o pasiva, de información, de consulta o de resolución, pacífica o violenta, democrática o anárquica, …

Para evitar esta omisión hablamos de una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más o mejor Informada. Esto es así, porque la Participación Ciudadana debe ser democrática, activa, resolutiva y pacífica, para que contribuya a solucionar los problemas sociales y ayude al crecimiento y desarrollo de las personas, sus familias y sus comunidades, y entendemos la Participación Ciudadana como el compromiso voluntario y consciente, que declara públicamente un ciudadano, de ayudar en la solución de los problemas sociales, contribuir en la gestión y fiscalización del gobierno local, regional y nacional, denunciar los abusos, y ejercer libre, permanente y oportunamente sus derechos políticos y constitucionales, a través de mecanismos de participación democráticos y pacíficos.

Una razón adicional que nos motiva a perseverar en la generación de una cultura de Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más o mejor Informada, tiene que ver con la necesidad de combatir la creencia equivocada de una buena parte de la ciudadanía en teorías conspirativas, que la lleva a pensar en el manejo del mundo por la decisión planificada y coordinada de una pequeña élite que está moviendo a su antojo los hilos de la humanidad y en donde las personas comunes y corrientes, no tenemos ninguna posibilidad de producir algún cambio. Esta misma creencia es la que nos lleva a tener una actitud de inmovilidad, indiferencia y sumisión, en donde somos más vulnerables y manipulables.

La reactivación de la economía y la recuperación del empleo, requieren de la inversión pública y privada, pero también de la colaboración de la Sociedad Civil y de una Participación Ciudadana Informada, Inteligente e Inclusiva, porque personas sin historia, sin registros, anónimas y clandestinas, son quienes más sufren en las crisis sociales, por la imposibilidad de llegar a ellas con cualquier tipo de ayudas. Debemos aprender a diferenciar la vulnerabilidad de las personas por ignorancia que, por supuesto, necesitan de la sociedad civil para superarla, de la anarquía que nada aporta y que debemos condenar y mantener aislada. No debemos permitir que la desesperación se continúe confundiendo con la ignorancia, como ha ocurrido en el retiro del 10% de los Fondos de Pensión.

Estamos de acuerdo con quienes dicen que, el poder social normalmente pasa inadvertido para el hombre común, que sólo identifica poder en el dinero, el prestigio, la tecnología y la política. En todo el mundo, las masas han experimentado sustantivas mejoras educacionales en el último siglo, pero parece bastante claro que ella no ha generado un aumento en su capacidad de reflexión. Estas son tan permeables, como siempre, a las ideas de «moda». Como dijo un filósofo, las nuevas ideas surgen de unos pocos y se extienden gradualmente hasta llegar a ser el patrimonio de una mayoría que apenas conoce su origen.

Nuestra democracia chilena está en crisis porque la clase política perdió credibilidad y confianza. Por ello la solución no está en el cambio de unos políticos por otros, sean de derecha, izquierda o independientes, porque es la "clase" la que está en crisis, aunque haya algunos políticos excelentes y honrosas excepciones. Lamentablemente, las reiteradas decisiones equivocadas, con signos de egoísmo o indiferencia de muchos parlamentarios, ha dejado la democracia en el grave estado de debilidad y desprestigio en que se encuentra hoy. Tampoco la solución está en cambiar el sistema democrático por la anarquía. Ni es aceptable ni conveniente entregar el poder a militares, ni a empresarios... Entonces, ¿qué hacer?

La respuesta está en rescatar la democracia representativa y fortalecerla. Debemos suministrarle medicina y un tratamiento adecuado. Esa medicina y tratamiento se llama Participación Ciudadana, con Mecanismos Democráticos de Participación, que deben permanecer latentes y activarse cuando los representantes (clase política gobernante o parlamentarios) no estén respondiendo a los compromisos ni demandas ciudadanas...

Por supuesto que no basta con tener los mecanismos, si la ciudadanía no está preparada ni capacitada para utilizarlos. Y este es el desafío y compromiso que debemos realizar de manera masiva, permanente y sistemática desde las organizaciones de la sociedad civil y ésta es la invitación que estamos haciendo.

La Democracia Participativa es la "muleta" que necesita la clase política y los chilenos, para evitar que se derrumbe el Estado de Derecho, la democracia y con ellos el país entero... Si los ciudadanos no hacemos nada por recuperar la democracia de manera civilizada, tendremos que resignarnos a ver que gobernantes y parlamentarios cambien sus agendas, programas y hasta sus principios y valores, por la acción violenta y criminal de minorías manipuladas y aleonadas por políticos y dirigentes nefastos e inescrupulosos.

Queda hecha la invitación para que juntos trabajemos por un mejor país para todos. Sigue a fundescochile en las redes sociales. RDS


lunes, 11 de noviembre de 2013

Un Pacto Social

Aunque nadie ha pedido mi opinión en política, siempre considero importante expresarla, sobre todo cuando se trata de impulsar el modelo de sociedad que deseo para mí, para mi familia y para la gente que quiero. Es un derecho que siempre he estado dispuesto a ejercer, sin previo anuncio, ni permiso.

Creo que todos los ciudadanos debemos hacer visible nuestra visión de país, de manera respetuosa y pacífica, para lograr el mayor número de adherentes capaces de influir en la voluntad de los gobernantes de turno. Esa es la finalidad de un proceso electoral en una sociedad democrática: que las personas con su voto digan lo que quieren para ellos y para las futuras generaciones. Se trata de nuestro futuro y el de las personas que amamos.

El derecho a elegir es de la esencia de los seres humanos. Sin embargo, no pudiendo o no deseando cambiar  de lugar o de sociedad, cuando ésta no responde a nuestros sueños, debemos estar dispuestos a respetar la voluntad de las mayorías. Al fin y al cabo vivimos en un espacio y tiempo  que dejó atrás la confrontación tribal o bélica, porque aprendió a comunicarse y a entender el legítimo derecho de vivir en paz de todos los seres humanos.

Por lo anteriormente expuesto, creo que la primera defensa que debemos hacer los miembros de una sociedad, es al derecho a expresarnos y de exigir ser escuchados por quienes nos gobiernan o pretenden hacerlo.

Los programas de gobierno presentados por los candidatos a la presidencia o al congreso, tienen el sentido de representar los ideales de sociedad de una parte de los ciudadanos, que a su vez, ansiamos que sean votados por una mayoría suficiente para llegar a los centros de decisión del país.

Las minorías no representadas deben o debemos, continuar trabajando con los dirigentes en campañas y estrategias que reviertan favorablemente las elecciones en la próxima oportunidad...

Pero, ¿qué hacer cuando las necesidades de una parte de la sociedad son tan grandes, que forman un abismo con el resto?...y cuando la sensación de bienestar de la mayoría, hacen imposible la superación de la pobreza de la minoría y su acceso al poder?...que tensan las relaciones y hacen difícil, casi imposible la convivencia pacífica?...

Aquí, es donde creo que corresponde hacer un NUEVO PACTO SOCIAL, que es algo más profundo y serio que una NUEVA CONSTITUCIÓN o que un simple cambio de gobierno. Un Pacto Social, es la expresión sincera de la voluntad de quienes tienen el poder, para realizar los cambios que se necesitan en la sociedad, y solucionar sin trabas ni egoísmo los principales problemas.

Un Pacto Social implica el acuerdo de todas las tendencias políticas de trabajar en la misma dirección hasta solucionar los problemas identificados, bajo una misma estrategia y durante un tiempo determinado. Sin importar quienes gobiernen entre medio, durante el tiempo pactado.

Un Pacto Social demuestra la madurez de una sociedad, abre espacios de participación ciudadana  y contribuye a recuperar la confianza y la credibilidad de sus dirigentes. Ejemplos de pactos sociales, son los realizados en los países de Europa Occidental en la década de los noventa para introducir el euro como moneda única. También los realizados posteriormente en los países de Europa Oriental para ingresar a la Eurozona.

domingo, 13 de octubre de 2013

Los Mandamientos Del Buen Extranjero

1.- Amarás a tu país anfitrión tanto como a tu país de origen.
2.- No compararás a los países, ni dirás que uno es mejor que el otro.
3.- Celebrarás las Fiestas Patrias de tu país anfitrión y respetarás su cultura y símbolos patrios.
4.- Honrarás su gente y sus costumbres.
5.- Defenderás y serás parte de su democracia.
6.- No firmarás contratos ni harás acuerdos que le hagan daño a su gente ni a su país.
7.- No te robarás sus riquezas ni evadirás el pago de tus impuestos y compromisos.

8.- Ayudarás a construir un mejor país. Darás lo mejor de ti. Te unirás  a todas las nobles causas y proyectos.
9.- No hablarás mal de tu país anfitrión. Recuerda que en la sociedad hay de todo, al igual que en la Viña del Señor. Y
10.- Cuando debas partir, debes ser el mejor Embajador de tu país anfitrión, llevando un mensaje de amor y de gratitud a donde vayas!

Sólo así se podrá construir un mundo sin fronteras. Nos recordaremos con amor y dejaremos las puertas abiertas a nuestros hermanos del país de origen.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Un Nuevo Rumbo

Para decidir por quién votar debemos partir de los resultados de quienes gobiernan y han gobernado el país. Colocando en una balanza sus logros y fracasos, y convencidos que en materia de programas políticos, nadie puede cumplir el cien por ciento de lo que promete, debido a la cantidad de intereses que se mueven en la sociedad.

De todas maneras, al actual gobierno le abono el haber instalado el concepto de "Gobierno de Excelencia" aunque el concepto se haya caricaturizado y/o demonizado, al igual que otros. Es que la excelencia no es un destino, sino un camino por el cual todos deberíamos andar, especialmente quienes aspiran a gobernarnos. Siempre debemos dar lo mejor de nosotros mismos y entender que siempre hay espacio para mejorar y hacer mejor las cosas.

Por otra parte se debe partir de la buena fe de quienes votamos. Todos queremos vivir en una mejor sociedad. Todos trabajamos para construir un mejor futuro para nuestros hijos y nietos. Por ello, no debemos "etiquetar" de buenos o malos a nuestros semejantes, por el simple hecho de optar por una u otra alternativa política, que además, se ha legitimado ante la opinión pública y que tuvo que pasar por un proceso de inscripción ante un organismo del Estado como lo es el SERVEL.

Me produce pena quienes no entienden esto y se marginan de los procesos de elección popular, absteniéndose de votar y dando con su actitud un ingenuo apoyo a la anarquía. A la cual no le sirve ningún sistema ni modelo social, pero que paradójicamente, tampoco pueden vivir fuera de él, habiendo tanto espacio en el mundo.

Sobre los candidatos, creo que hay de todo. Pero, en general son malos estrategas. No parece que buscan votos, sino enemigos!

Algunos de ellos, más directos, violentos y agresivos, no reconocen ningún avance social ni económico y en su ignorancia, todavía ven el país con la lupa de la esclavitud y el feudalismo. Su estrategia raya en el deseo de matar al adversario. Otros, en su afán de convertirse en paladines de la justicia social, nos prometen vivir en un mundo de igualdad que no existe y que ellos no practican. Pero que se escucha muy bonito en las letras de las canciones y las poesías En la realidad queremos equidad e igualdad de oportunidades. Es que después de conocer el comportamiento de la raza humana, a través de la historia, nadie puede estar de acuerdo en darle el mismo reconocimiento a los flojos y a los emprendedores.

Así las cosas, mantengo las imágenes de la infancia, viviendo en una sociedad en donde todos están atrincherados. Muchos, más expertos y sagaces pasando "piola" para evitar ser alcanzados por una "bala perdida".

Las campañas políticas deberían ser alegres, como una feria de ideas con las mejores propuestas, con foros y debates en donde la inteligencia de nuestra gente tenga una oportunidad para exponer sus proyectos y cómo hacerlos realidad...

Los partidos políticos, las organizaciones sociales, las universidades y el gobierno mismo deberían promover, motivar e incentivar a la ciudadanía a  ser parte de la identificación de los problemas y de sus soluciones.No es inteligente seguir haciendo esfuerzos por mantener dividida una sociedad que sueña con la unidad, ni promover la destrucción cuando lo que se quiere es construir, ni estimular el odio cuando lo que se quiere es vivir en paz. El dinero que se invierte en las campañas políticas, debería tener un componente destinado a otorgar un premio a las mejores ideas y el compromiso de los futuros gobernantes de sacarlas adelante.

Tenemos que salir de la trampa en la que nos han metido los nefastos líderes, que impulsan modelos sociales teóricos, obligándonos, como sociedad, a vivir en un sistema que esta de espaldas a las necesidades de la sociedad y que se mantiene rígido e inflexible, por fidelidad a una ideología. Negando que las necesidades de los seres humanos son las mismas para quienes se dicen de derecha, de izquierda, de centro o de nada. Y que tanto, los frustrados y decepcionados del capitalismo y del comunismo, seguirán soñando por igual.