domingo, 20 de febrero de 2022
¿Por qué me sumo a "Amarillos por Chile"?
martes, 8 de febrero de 2022
¡No es mi culpa!
La clase política tradicional, es decir, aquella que gobernará hasta la posesión del nuevo Presidente de la República el próximo 11 de marzo, no tuvo la capacidad de continuar respondiendo a las expectativas de las mayorías que la sostuvieron en el poder por más de cincuenta años. Tampoco tuvieron la generosidad para formar una generación de políticos que le sucediera en el poder y mejorara lo alcanzado. Por ello, hoy debemos recordarles aquella vieja expresión, lloran como niños lo que no supieron defender como hombres.
La clase política y sus protegidos, lloran su fracaso, porque han perdido un jugoso botín y por eso, algunos están dispuestos a renunciar a sus principios y valores para "regalarse" sin vergüenza a los nuevos titulares del poder que desde siempre los han criticado y condenado.
viernes, 4 de febrero de 2022
¡HEMOS PERDIDO OTRA BATALLA. PERO NO LA GUERRA!
(Aprendizaje y Esperanza para una Victoria Final)
| Imagen de la Convocatoria hecha por la Convención Constitucional |
1.- Sobre las Cifras. La abstención ciudadana sigue siendo la gran ganadora
Según datos de Index Mundi en Chile hay 14.3 millones de chilenos con quince o más años y según el reglamento de la Convención Constitucional para votar por las Iniciativas Populares, se debía tener más de 16 años. Esto significa que más de un 70% de la población podía participar en el proceso. Sin embargo, el número de votantes, según datos tomados de la misma Plataforma Digital de Participación Popular, fue un poco más de un millón de personas (1.005.673), es decir, un 7% de los convocados, los cuales lo hicieron desde la comodidad de su casa, frente a un computador o celular y en un período de casi dos meses. Un resultado lamentable, que confirma el triunfo de la abstención una vez más y que nos habla de nuestra incapacidad como ciudadanos para manejar y entender las plataformas digitales o de nuestra indiferencia a las convocatorias públicas o a la desconfianza que ha ido sumando el proceso constitucional o tal vez a todas ellas.
La información preliminar de los voceros de la Convención al cierre del proceso dice que la mayoría de los votantes fueron personas jóvenes. Que los participantes, pudiendo votar siete iniciativas, la mayoría sólo votó por una. Por ello, el número de votos emitidos fue de 2.809.627 (40%) y no superior a los siete millones. Otro dato que aparece en la Plataforma es que, se inscribieron 17.891 iniciativas, que 13.045 quedaron en borrador, es decir no fueron enviadas (¿?). De todas maneras, el total de iniciativas que fueron aceptadas por la Comisión Técnica a cargo de su recepción y aprobación y que pudieron ser conocidas y votadas por los ciudadanos, fue tan solo de 2.495, es decir un 14% u 8% si se incluyen las iniciativas en borrador. Esto fue así, a pesar que la Comisión tuvo un amplio criterio de aceptación de las propuestas para no dejar un número mayor de iniciativas por fuera del proceso, según comentario de los mismos integrantes de la Comisión. Es así, como creemos, se aceptaron muchas iniciativas de carácter legislativo y no constitucional y otras que son del sentido común o de la esencia de una Constitución y que obviamente formarán parte de la Nueva Constitución.
Por otra parte, del total de 2.495 iniciativas aceptadas, sólo 77 (3%) recibieron 15.000 o más firmas de apoyo, acumulando en conjunto más del 60% de apoyos ciudadanos, debido a que muchas personas continuaron votando por iniciativas que habían llegado a la meta, a pesar de que el número de votos acumulados de la iniciativa era informado antes de votar. Fue como seguir corriendo en una maratón después de haber cruzado la meta. De manera contraria, hubo 1.203 iniciativas (48%), que no alcanzaron el 1% del apoyo exigido.
2.- Sobre el Proceso. La Formación Ciudadana es la gran ausente
Por supuestos que este experimento no estuvo exento de errores y dificultades y estos son algunos:
* Fue muy notorio el desconocimiento y/o falta de manejo de muchas personas en el uso de plataformas digitales. Claro que esto no es excusa de la baja votación. Es un desafío sobre el cual falta mucho por hacer, especialmente entre las personas mayores a las cuales siempre se les debe ofrecer otra alternativa para que puedan ejercer su derecho a votar. Porque ya sabemos que las personas mayores fueron quienes menos participaron, aunque, paradójicamente, son las más motivadas y consecuentes a la hora de salir a emitir una opinión o un voto.
* Al proceso le faltó mucha difusión y motivación a la ciudadanía para que participara y los interesados en presentar iniciativas no tuvieron asesoría ni capacitación para una formulación adecuada de sus propuestas. Tampoco hubo filtro para las iniciativas repetidas o con temas similares. Quizás faltó poner en contacto a los autores de propuestas similares para acordar una sola.
* Aunque dejar todo para última hora es la
costumbre nacional ya que la votación más alta se dio los dos días previos al
cierre, el tiempo para recoger las firmas fue corto, especialmente para las
iniciativas que se presentaron mucho después de iniciada la convocatoria. Creemos que el tiempo para votar las iniciativas debió ser igual para todas las propuestas, no entendemos porque no fue así.
3.- Sobre los temas de algunas iniciativas.
Mucha "guata" y poco cerebro
Consideramos desatinadas algunas iniciativas, aunque creemos que esto se debió a nuestra falta de Formación Ciudadana en estos y muchos otros temas relacionados con el Estado y sus instituciones. Son muchas las iniciativas inútiles, sobre giradas o desubicadas que se presentaron. Algunas para la risa o al menos esto es lo que producen al leerlas. Aunque son fácil de identificar, no mencionaremos a ninguna en particular, porque no es el objetivo de este análisis y porque seguramente, provocaría una avalancha de comentarios innecesarios para justificarlas. El punto es que con ellas se perdió demasiado tiempo, le restó seriedad al proceso y mayor espacio y oportunidad a aquellas iniciativas que son constructivas y que sí son un aporte al proceso constitucional. De todas maneras, detrás de aquellos exabruptos, también se esconde el temor parido de quienes tienen la responsabilidad de hacer el filtro en el proceso. Esto prácticamente, fue reconocido por los mismos integrantes de la Comisión Revisora de las Iniciativas a cargo de subirlas a la Plataforma, quienes reconociendo esta "pobreza" intelectual, de ubicación y de contenido de las iniciativas, decidieron ampliar la aceptación a las que tuvieran alguna palabra o indicio de intención de querer llamar la atención de los Convencionales.
4.- Conclusiones. La Participación Ciudadana sin Formación Ciudadana, es un disparo de fusil al corazón de la Democracia
* No obstante el fracaso cuantitativo y cualitativo de este proceso, la idea de convocar a la ciudadanía para formular Iniciativas Populares de normas constitucionales, para que fueran discutidas por los convencionalistas, debe ser valorado y considerado como un avance en la participación ciudadana, porque como se ha dicho será la nueva forma en que los ciudadanos nos relacionemos con el Estado, las instituciones y los representantes elegidos por voto popular. Por lo tanto, este experimento merece todo nuestro reconocimiento. Creemos que debe ser repetido muchas veces por los demás poderes del Estado a nivel local, regional y nacional hasta lograr una participación natural y espontánea de los ciudadanos y en la injerencia en la gestión y la fiscalización pública. Esta bien dejar en evidencia los errores y los problemas de cálculo y de una mala planificación en este experimento porque, es otra manera de aprender, incluso mucho más valorada por algunas personas. Lo importante es no atribuir las fallas ni el fracaso a los mecanismos de participación y menos al modelo de democracia participativa.
* Se debe perseverar en esta clase de alternativas de Participación Ciudadana, por supuesto que se debe mejorar el proceso en los aspectos más débiles ya mencionados. Aprender de la experiencia internacional. Mejorar la difusión y estimular la participación ciudadana, recordando, como de ha dicho insistentemente, que esta debe ser la estrategia y principal alternativa de comunicación y de relación de los ciudadanos con las autoridades en el siglo XXI, para terminar o reducir las marchas o protestas callejeras como estrategia para conseguir del Estado, sus instituciones y autoridades, respuestas oportunas a las demandas sociales. Creemos que es el momento de poner fin a la era de "piedra y garrote". Terminar con la inmolación de los ciudadanos y poner fin a la autodestrucción. Es el momento de aprender a utilizar los Mecanismos de Democracia Directa, ganados a "sangre y fuego" por generaciones pasadas.
* Queda en evidencia una vez más, nuestra ignorancia en materia de deberes y derechos ciudadanos, funciones de las instituciones del Estado y de nuestros representantes y autoridades. Por ello, es importante perseverar en la promoción de la Formación Ciudadana hasta que, como también se ha dicho, se haga costumbre la injerencia de la ciudadanía en la gestión y la fiscalización pública, haciendo seguimiento a las actividades y decisiones de las autoridades y representantes elegidos por votación popular. Debemos recuperar la confianza y exigir probidad e idoneidad a los servidores públicos y por último, no debemos olvidar que la práctica o ejercicio de los modernos mecanismos o instrumentos de participación ciudadana sin una formación cívica adecuada, son como un tiro de fusil al corazón de la democracia.
5.- Agradecimientos. Para quienes apoyaron nuestras iniciativas.
Finalmente, queremos expresar en nombre de FUNDESCOCHILE, los
más sinceros agradecimientos a quienes apoyaron las iniciativas populares que
propusimos. Comprendemos la baja votación recibida dentro del marco de lo
anteriormente expuesto y porque es un hecho, que en el fondo, todos los chilenos
sensatos y de buena voluntad, que somos la inmensa mayoría, quisieramos que en
nuestro país se termine la corrupción y no haya más abuso del poder por
parte de autoridades, empresarios, ni dirigentes sociales. La corrupción
y el abuso del poder son los principales causantes de la pérdida de confianza ciudadana
en el Estado y sus instituciones, de la pobreza, la desigualdad, la injusticia
y la rabia social. Está claro que, si una gran mayoría de ciudadanos conocieramos los instrumentos o mecanismos de participación
directa que son más efectivos y pacíficos para combatir estas "plagas", los
utilizaríamos sin vacilación. Pero, para hacerlo bien, de manera oportuna y sin espacio para la
manipulación de políticos y dirigentes inescrupulosos, debemos estar dispuestos
a capacitarnos, y no permitir que nuestros niños y adolescentes, ni las personas
más vulnerables sigan siendo utilizadas y puestas como “carne de cañón” en las trincheras callejeras de marchas y protestas. -Rubén Solano
sábado, 29 de enero de 2022
Un Hallazgo y una Solicitud a la Convención Constitucional
FUNDESCOCHILE ha presentado las siguientes 3 Iniciativas Populares a la Convención Constitucional:
N°34.658Formación Ciudadana como Condición para el Ejercicio de la DemocraciaParticipativa.
N°34.750Combate al Abuso del Poder y la Corrupción.
N°46734Chile, una Democracia Participativa.
Teniendo
en cuenta estos temas, hemos hecho un seguimiento a todas las Iniciativas
Populares presentadas a la Convención que hagan referencia a los mismos temas nuestros
y este es el hallazgo, al día 29 de enero de 2022:
De
un total de 2.496 Iniciativas Populares, presentadas hasta el día 29 de enero,
189 hacen referencia o están relacionadas entre sí con los temas propuestos por
Fundescochile, es decir, Democracia Participativa, Formación Ciudadana y Corrupción
y Abuso del Poder. Estas 189 iniciativas suman en su conjunto a la misma fecha,
65.714 votos, apoyos o firmas. Al desagregar estas iniciativas y sus apoyos por
temas, se puede apreciar que dos de ellas superan el número mínimo de firmas o
apoyos exigidos para ser incluidas en las discusiones; una todavía no alcanza
el número mínimo, pero igual confiamos en el respaldo ciudadano antes de la
fecha límite:
Cuadro Resumen. Elaboración propia sobre información tomada de la
plataforma digital de
Participación Popular. Descargas Excel: “iniciativas al 2022.01.29_06.29”
Teniendo en cuenta esta información, hacemos la siguiente
petición a la Convención Constitucional: Incluir, para ser discutidas y votadas
como una sola, las iniciativas que en su conjunto superan el número de apoyos
exigidos en el reglamento. Aunque no tenemos forma de compartir esta propuesta con
los demás proponentes, por no tener datos de contacto de todos ellos y estar
encima el cierre de apoyos, creemos que sea difícil encontrar objeción en ella
por la pertinencia e importancia de los temas.
1.-
Democracia Participativa, que en la teoría y la práctica
considera, hace referencia o incluye los Mecanismos Democráticos de
Participación Directa, y que de una u otra forma se refieren las 127
iniciativas populares, suman 46.087 apoyos.
2.- Abuso del Poder y la Corrupción, que de una u otra forma se refieren las 43
iniciativas populares y que suman 18.808 apoyos y
3.- La Formación Ciudadana o Cívica, que de una u otra forma se refieren las 19
iniciativas populares, suman 819 apoyos; con ellas esperamos que de aquí al 1
de febrero superen, entre todas, los 15 mil apoyos. De todas maneras, dada la
importancia por sí misma de esta iniciativa, solicitamos a los Convencionales que
las incorporen como propias, toda vez que sin Formación Ciudadana será
imposible comprometer la ciudadanía en el respeto, apoyo y cumplimiento del
marco regulatorio e institucional de la Nueva Constitución, porque Chile no
debe caer en el mismo error en que han caído los países Latinoamericanos, que
cuentan con nuevas Constituciones, pero que los ciudadanos desconocen o tienen
vagas referencias al respecto .
Gracias
por la atención y comprensión.
Rubén
D Solano S
FUNDESCOCHILE
rdsolano@gmail.com
Anexo : Listado
de iniciativas relacionadas con los temas aludidos. Por favor envíeme su mail
para enviarle el listado.
martes, 25 de enero de 2022
¡SE BUSCAN 15.000!
A quienes buscamos o nos dirijimos para impulsar esta cultura, tenemos la responsabilidad, incluso nos atrevemos a decir la obligación, de proponer una alternativa diferente de relación del Estado con la sociedad de forma constructiva, pacífica y democrática. Haciendo uso de los mecanismos o instrumentos de Participación Ciudadana que se han conseguido a lo largo de la historia de la humanidad, superando muchas veces a "sangre y fuego" posturas obstinadas de ideologías que no han respondido a las expectativas de los ciudadanos. Hoy nos preguntamos, después de tantas luchas y conquistas:
¿Qué sentido tiene por ejemplo, tener el derecho a elegir autoridades y representantes, si éstos no cumplen sus programas de gobierno ni promesas de campaña?
¿Qué sentido tiene, proveer de recursos suficientes el Estado para que atienda las demandas sociales, si éstos terminan en los bolsillos de unos pocos corruptos y abusadores?
¿Qué sentido tiene, animar las bases sociales a salir en masa a protestar y expresar el descontento ciudadano, si el resultado final es la destrucción de todo aquello que con el sacrificio y recursos nuestros y de nuestros antepasados se construyó?
La Democracia Participativa es el fruto del Empoderamiento Ciudadano y éste, es el resultado de la Lucha Callejera. El mundo y el ser humano está en constante evolución y nos corresponde a las personas sensatas, con conciencia social, hacernos cargo de hacer realidad los cambios apoyados en las conquistas, para evitar la autodestrucción, el retroceso y avanzar hacia un mundo cada vez más justo, menos egoísta y más inclusivo.
Los chilenos tenemos una gran oportunidad, si aprovechamos el proceso de elaboración de una propuesta de Nueva Constitución, para autoconvocarnos y reflexionar sobre los mecanismos de participación ciudadana pacíficos y democráticos que existen y que podemos incluir en el país, para influir en el mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública a nivel local, regional y nacional para que las soluciones a las demandas sociales lleguen de manera oportuna y sin necesidad de tener que padecer las consecuencias del caos, ni ver tomados los espacios públicos y paralizadas las ciudades para ser escuchados por las autoridades de turno.
34750. Fin de la Corrupción y el Abuso del Poder
46734. Democracia Participativa
34658. Formación Ciudadana
jueves, 13 de enero de 2022
Iniciativas Populares Presentadas por FUNDESCOCHILE a la CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL
"Iniciativas Populares para Combatir el Abuso del Poder y la Corrupción, participar en la Gestión y la Fiscalización Pública y generar una Cultura Ciudadana para enfrentar los desafíos de una Democracia Participativa en el siglo XXI"
Formación Ciudadana como Condición para el Ejercicio de la Democracia Participativa (Propuesta N°34.568)
https://plataforma.
Problema a Solucionar
La falta de conocimiento de los ciudadanos de sus deberes y derechos, de las instituciones del Estado, del rol de sus representantes y de los Mecanismos Democráticos y Pacíficos para relacionarse con ellos.
El año 2009, estudiantes chilenos participaron en el estudio internacional sobre formación cívica ICCS, donde se demostró que Chile se encuentra por debajo del promedio internacional de conocimiento y habilidades cívicas, con 483 puntos, siendo el promedio 500. Cabe destacar, que el estudio confirma las desigualdades existentes en nuestro país y su sistema educativo y señalar que los puntajes varían significativamente según género, nivel socioeconómico y dependencia.
Situación Ideal
Tener en Chile una Ciudadanía cada vez más comprometida en colaborar en la Gestión y la Fiscalización Pública. Participando activamente dentro de las organizaciones sociales. Conocedora de sus derechos y deberes. Ciudadanos menos vulnerables y propensos a la manipulación. Haciendo uso de mecanismos democráticos y pacíficos para lograr la solución de sus problemas y las demandas sociales.
¿Qué debe contemplar la nueva constitución?
La Formación Ciudadana, como el estudio de los aspectos teóricos, políticos y prácticos de la ciudadanía, sus derechos y deberes.
El derecho y el deber de todo ciudadano de formarse en lo relacionado con la esfera pública para ejercer con propiedad la participación ciudadana.
Los deberes de los ciudadanos entre sí, como miembros de un cuerpo político y de colaboración para un mejor gobierno.
El Estado debe asegurar la existencia de condiciones adecuadas para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos
relacionados con la Formación Ciudadana.
Argumentos para respaldar la propuesta
La Formación Cívica tradicionalmente se ha centrado en la transmisión de conocimientos básicos que definen la vida republicana, el Estado de Derecho, el gobierno y sus instituciones. Hoy, ésta ha evolucionado a una “formación ciudadana” (Cox, 2008). Se trata de un enfoque más amplio que junto con desarrollar conocimientos sobre el sistema de gobierno y la historia de un país, se encarga de fomentar habilidades y actitudes destinadas a perfeccionar la capacidad de actuar de un “ciudadano competente” para una participación cívica informada, crítica y constructiva. Esto ha otorgado mayor relevancia a ciertas temáticas, tanto para la educación formal como la formación continua (Mineduc, 2005), como derechos, deberes y garantías de diversos grupos sociales, la acción y organización política civil, los valores, predisposiciones y riesgos del ejercicio democrático, entre otros.
La ciudadanía ha demostrado en diferentes oportunidades y cada vez con mayor frecuencia, su preocupación en la gestión del Estado y su interés en una solución oportuna y suficiente a las demandas sociales.
Lo anterior contrasta con los medios que utiliza para alcanzarlos, los cuales son repetitivos y resultan contraproducentes porque las marchas, las protestas y las manifestaciones callejeras, terminan infiltradas por bandas criminales y delincuenciales que sólo aumentan la injusticia y la rabia social y desvían la atención de la sociedad y de las autoridades del Estado en la solución de los verdaderos problemas.
Articulado de la Iniciativa Popular de Norma
La Formación Ciudadana es a la vez un derecho y una obligación de todo ciudadano chileno y corresponde al Estado generar las condiciones y proveer los recursos necesarios para que los ciudadanos puedan cumplirlo y ejercerlo a largo de toda su vida.
Combate al Abuso del Poder y la Corrupción (Propuesta N°34.750)
https://plataforma.
Problema a Solucionar
Los delitos de Abuso del Poder y Corrupción son los principales causantes de la desigualdad, la injusticia y la rabia social. Observamos con preocupación la forma como crecen las conductas ilícitas cometidas por funcionarios públicos, en el ejercicio de sus cargos y en todos los niveles jerárquicos e instituciones del Estado, que afectan el patrimonio del fisco en el sentido más amplio. Estos delitos van desde fraude al Fisco, negociación incompatible, cohecho, violación de secretos, uso de información privilegiada, etc. En el Código Penal aparecen estipulados 39 delitos asociados a la corrupción recogidos en un capítulo. Los acusados no parecen temer a las sanciones y multas y la labor de la Unidad Especializada Anticorrupción no parece estar dando resultado o ser suficiente.
Situación Ideal
Recuperación y mayor confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado, las decisiones de las autoridades de gobierno y las actuaciones de los representantes.
Una posición cada vez mejor de Chile que se refleje en el índice que mide la percepción de la corrupción y de los países que condenan el abuso del poder y la corrupción.
¿Qué debe contemplar la nueva constitución?
La protección, defensa y recuperación de los recursos del Estado que pertenecen a todos los chilenos, cuando estos se encuentren en peligro o hayan sido apropiados indebidamente por personas pertenecientes al sector público o privado.
Sanciones ejemplares que realmente contribuyan a disminuir los delitos por abusos de poder y corrupción.
La posibilidad que los ciudadanos a través de las organizaciones sociales puedan ejercer control y vigilancia de los recursos que el Estado a nivel nacional, regional o local entrega para desarrollar contratos proyectos de impacto social. Esto puede hacerse mediante Veedurías Ciudadanas que estarán a cargo de realizar el seguimiento o cumplimiento del mandato del Estado o contenido de los contratos.
Argumentos para respaldar la propuesta
Según informes de Transparencia Internacional sobre la Percepción de la Corrupción, se observa cómo la corrupción socava la capacidad de los estados para responder a emergencias como la doble crisis económica y de salud provocada por la pandemia de COVID-19.
Los hallazgos sugieren que en un mundo cada vez más incierto, donde abundan las emergencias, la lucha contra la corrupción es clave para garantizar una mejor preparación para las respuestas a las crisis. Hay muchas estrategias en las que los gobiernos pueden confiar para prevenir la corrupción frente a una crisis, pero mantener la corrupción bajo control es mucho más difícil donde aún no existen mecanismos sólidos de lucha contra la corrupción. En tales casos, es probable que la corrupción paralice la eficacia de las respuestas ante emergencias.
Articulado de la Iniciativa Popular de Norma
Los delitos asociados al abuso del poder y la corrupción son imprescriptibles y quienes reciban condena por uno de ellos deberán ser excluidos indefinidamente de ejercer cargos públicos. Los recursos afectados deberán perseguirse sin límite de tiempo hasta su total recuperación.
Chile, una Democracia Participativa (Propuesta N° 46.734)
https://plataforma.chileconvencion.cl/m/iniciativa_popular/o/46734
Problema a Solucionar
La pérdida de credibilidad en las autoridades de gobierno y los representantes en los poderes del Estado. La lentitud, indiferencia o burla en la solución de los problemas y atención de las demandas sociales. A los chilenos no nos preocupa ningún modelo socio-económico, ni de gobierno, ni sistema político que nos rija, porque siendo importantes, nos preocupa mucho más la probidad e idoneidad de los líderes y la forma en que estos acceden al poder y se mantienen en él. Nos preocupa la oportunidad, la transversalidad y la suficiencia con que llegan o pueden llegar las soluciones a los problemas sociales y se atienden las demandas.
Situación Ideal
Un Estado eficiente, con autoridades y representantes en los poderes que actúan con responsabilidad y oportunidad. Cumpliendo sus promesas de campaña y el mandato de las mayorías, porque es lo que les corresponde hacer, pero además porque saben que la ciudadanía puede hacer uso de otros Mecanismos de Democracia Directa cuando considere que sus derechos no están siendo respetados o atendidos de manera oportuna.
Los candidatos a cargos públicos no ofrecen nada que no sea viable ni razonable. No generan falsas expectativas en la ciudadanía para ganar votos.
¿Qué debe contemplar la nueva Constitución?
La certeza que los ciudadanos recibirán una respuesta oportuna y sensata a sus demandas de parte de las instituciones, autoridades y representantes en los poderes del Estado.
La posibilidad que se puedan incorporar al Sistema Legislativo y se reglamenten de manera adecuada Mecanismos Democráticos de Participación Directa tales como: la Iniciativa Legislativa Popular, las Consultas y los Plebiscitos Vinculantes, las Veedurías Ciudadanas, los Referéndum Revocatorios y el Silencio Administrativo Positivo, como alternativas o complementos que pueden hacer uso los ciudadanos para contribuir al mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública.
Argumentos para respaldar la propuesta
La solución de los problemas y las demandas sociales no deben seguir siendo sometidas al capricho, las pugnas políticas, ni los intereses egoístas de las autoridades, los representantes ni la clase política que está en el poder.
Las demandas ciudadanas no deben seguir esperando indefinidamente una solución y menos una respuesta sensata que la justifique.
Se debe poner fin a las marchas y protestas ciudadanas como estrategia para exigir la atención de las autoridades de gobierno y de los representantes en el poder. No más sacrificios de vidas humanas ni destrucción del patrimonio público ni privado. La ciudadanía ha demostrado su capacidad de empoderamiento y en el mundo se conocen mecanismos pacíficos y democráticos de participación ciudadana para resolver los problemas sociales.
La generación de falsas expectativas ha deteriorado la credibilidad y la confianza en la clase política y las autoridades de gobierno, que saben que el incumplimiento de sus promesas y sus mentiras no afectará su estabilidad ni sus ingresos económicos una vez se instalen en el poder.
Articulado de la Iniciativa Popular de Norma
La Democracia Participativa es el Sistema Político que rige en Chile. Para ello, el Estado creará las condiciones y aprobará y reglamentará los mecanismos de participación, que los ciudadanos podrán utilizar en ausencia o complemento de los asignados a otras instituciones o poderes del Estado.
Reseña sobre quiénes proponen y la historia de la elaboración de las iniciativas
Quienes proponemos la incorporación en la Constitución de estas iniciativas estamos vinculados a www.fundescochile.org y adherimos a sus objetivos y a su misión-visión. Quien firma la propuesta lo hace a nombre de todos ellos y deja constancia del trabajo que cada uno de manera personal viene realizando en este sentido, el cual trasciende la historia de la fundación ya que ésta sólo viene a concretizar un sueño que ha sido abordado de manera individual desde diferentes frentes, territorios y experiencias.
Finalmente, recordamos que en la Audiencia N°11* de la Comisión sobre Sistema Político, Gobierno, Poder Legislativo y Sistema Electoral, dimos a conocer a los Convencionales nuestra visión sobre la importancia de establecer para Chile la Democracia Participativa como sistema político, la necesidad de coordinar esfuerzos para combatir estos delitos, principales causantes de la desigualdad, la injusticia y la rabia social y la importancia de declarar la Formación Ciudadana como un derecho para poder ejercer la Democracia Participativa con propiedad.
*Mira la presentación de Fundescochile en la Audiencia N°11 de la Convención: https://youtu.be/rzReBo1jFOk
jueves, 11 de noviembre de 2021
Chile. Un País con Democracia Participativa
Honorables Convencionalistas: Me dirijo a ustedes y de manera especial, a los chilenos de sangre, nación y corazón que se definen como tal y que habitan este planeta tierra reconociendo como territorio propio la actual República de Chile, porque ninguno debe quedar excluido.
Todos, todas y todes sin excepción,
con sus virtudes y defectos, sus éxitos y fracasos, sus pecados y bondades, sus
aciertos y sus errores, sus limitaciones y excesos, desde la primera fila hasta
la última, los que compartimos esta misma identidad y que nos debemos acoger a
la futura Carta Constitucional que ustedes nos van a proponer, de ser aprobada
en el plebiscito de salida.
Hablo en nombre propio y de
FUNDESCOCHILE[1], una organización de la
sociedad civil, que nació hace dos años para contribuir a la generación de una
cultura de Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y mejor
Informada, comprometida en colaborar en la Gestión y la Fiscalización Pública
desde las organizaciones sociales y comunitarias, porque también entendemos nuestra
responsabilidad en los éxitos y fracasos del país. Por ello nuestra petición a
la Convención fue, previa a esta audiencia, traducir nuestro mensaje en las
lenguas de nuestros Pueblos Originarios y en Creol, para integrar también a
nuestros hermanos haitianos. No creemos que nadie sea más chileno que quien se
cree chileno y está dispuesto a dar su vida por hacer respetar la identidad, la
diversidad cultural y el medio ambiente que la naturaleza nos ha prodigado en
este rincón y pequeño espacio del mundo.
Voy a hablar con la fuerza de mi
corazón y el amor que siento por esta patria que me duele hasta los huesos. En
FUNDESCOCHILE, no nos preocupa ningún modelo socio-económico, ni de gobierno,
ni sistema político que nos rija, porque siendo importantes, nos preocupa mucho
más la probidad e idoneidad de los líderes, la forma de acceder al poder y de
mantenerse en él. Nos preocupa la oportunidad, la transversalidad y la
suficiencia con que llegarán las soluciones a los problemas sociales. Y es en
este punto en donde creemos que es el momento de incorporar a nuestro sistema
político la Democracia Participativa, como la necesaria apertura de la
Democracia Representativa que debe integrar instituciones que permiten una
mayor colaboración de los ciudadanos en la actividad pública[2], como
una estrategia para acelerar la solución de las demandas sociales que se
estancan y eternizan en las oficinas públicas y en los centros de decisión del
país tanto a nivel local, regional como nacional y lleva, como respuesta, a la
pérdida de credibilidad y confianza de la ciudadanía en las autoridades y en la
clase política que nos representa.
Proponemos la incorporación de la Democracia Participativa como una estrategia para contribuir a combatir el abuso del poder y la corrupción, que son los principales causantes de la desigualdad, la injusticia y la rabia social.[3]
Proponemos la Democracia Participativa como una estrategia para que los ciudadanos también tengamos injerencia vinculante desde los territorios en la Gestión Pública, en la Fiscalización de las decisiones de las autoridades y en el cumplimiento de las propuestas de quienes nos representan...[4]
Nuestro futuro y el de nuestros
hijos y nietos, ya no debe estar únicamente en las manos de unos pocos que se
creen con derecho irrevocable a gobernar con total libertad y recibiendo la eventual
fiscalización de entes estatales, que también son susceptibles de ser
manipulados como ha ocurrido en el presente.
Sabemos que la experiencia de la
Democracia Participativa en América Latina no ha sido tan positiva como los
promotores lo deseamos. Sin embargo, les desafiamos a revisar la extensa
bibliografía[5] que compartimos como anexo,
para que descubran y digan: ¿Cuál ha sido la actitud y el aporte en materia de
educación ciudadana de los gobiernos, los partidos políticos, los centros de
formación básica, media y superior, los gremios y los movimientos y
organizaciones sociales, para que la Democracia Participativa se desarrolle en
esos países como debe ser?... Nuestra conclusión es que ha sido un aporte muy
insignificante y en algunos países, derechamente ha sido una burla a la
ciudadanía, al pueblo. Les entregaron la caña de pescar, pero a nadie le
enseñaron a pescar. Y era obvio, ninguno quería dejar de venderle la
"pescada" al pueblo.
Por lo anterior, para que no se repita la
historia y para conjurar a los detractores de la Democracia Participativa que
nos llenan con argumentos de fracasos de este sistema, una Nueva Constitución
para Chile no solamente debe declarar un sistema de Democracia Participativa,
sino incluir el derecho y la obligación de promover una Educación Cívica 2.0 o
mejor aún, promover una Formación Ciudadana para el siglo XXI que incluya a las
personas desde que tienen uso de razón hasta el día de su muerte. Porque la
soberanía reside en los ciudadanos y estos deben estar a la altura de la
evolución y complejidad del Estado y sus instituciones para invocarlas y
utilizarlas.[6]
Creemos que, más importante que una bonita declaración de principios, debe ser el comportamiento ciudadano informado, coherente y permanente, porque la Participación Ciudadana es para ejercerla y no sólo para declararla. Queremos una ciudadanía que haga uso oportuno e inteligente de los Mecanismos de Participación Ciudadana vinculantes, democráticos y pacíficos, como la Iniciativa Legislativa Popular, los Plebiscitos, los Referéndum Revocatorios y las Veedurías Ciudadanas entre otros...
La Democracia Participativa y sus Mecanismos de Participación no son un capricho ciudadano, sino la forma de Democracia para el siglo XXI que ciudadanos más informados, más educados y más conectados necesitan y exigen. Es la alternativa pacífica de solucionar las controversias en una sociedad que ha sido constantemente engañada por la clase política y que ha tenido que salir a la calle para inmolarse y recibir al menos su atención, no necesariamente la solución, la cual muchas veces ha sido "chutiada pa delante"...
Finalmente, quiero cerrar esta intervención agradeciéndoles el esfuerzo que hacen y el difícil desafío que asumieron y reafirmar, que la Democracia Participativa no elimina ningún cargo, ni desconoce la importancia de la representación a pesar de su fracaso. Por el contrario, la Democracia Participativa es un complemento de la Democracia Representativa y puede rescatarla de la crisis,[7] contribuyendo a recuperar la confianza ciudadana en las autoridades y mantener en alto el prestigio de nuestras instituciones.
La Democracia Participativa es un
proceso complejo[8] que tiene un alto costo,
es cierto, pero nunca tan alto como los costos de la corrupción y de cualquier
estallido social. Además, jamás será causante de la autodestrucción de la
sociedad ni de las lágrimas que han derramado en las calles cientos de personas
por reclamar sus derechos.
Los Mecanismos de Participación Ciudadana de carácter vinculante que se incorporen,[9] permanecerán latentes y se activaran de manera complementaria, cuando las instituciones del Estado, las autoridades de gobierno o los representantes en el poder, dejen de cumplir el mandato para el cual fueron elegidos. Son previsibles los errores que ocurrirán en su implementación, pero se superarán con formación ciudadana y con el fortalecimiento de alianzas co-creativas y co-productivas entre las Organizaciones de la Sociedad Civil-Los Centros de Formación Superior y las Entidades del Estado.
Con una Democracia Participativa como principio, con mecanismos activos de participación y con autoridades de gobierno y representantes responsables, tendremos leyes más oportunas y gestión pública más eficiente. Terminaremos con el bloqueo y el obstruccionismo de los políticos irresponsables y oportunistas. Habrá control a la desigualdad y a la injusticia social. Habrá mayor freno al abuso del poder y a los actos de corrupción. Las comunidades tendrán más injerencia en las decisiones que los afectan. Disminuirá la rabia y no tendrá sentido la paralización de las actividades del país, la destrucción de los espacios públicos, la autodestrucción de la sociedad, ni la inmolación de ningún ciudadano desesperado, ni el enfrentamiento de la ciudadanía con las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. Un enfrentamiento irracional que sólo deja más víctimas y nos polariza cada vez más...
Una última reflexión para destacar la importancia y la vocación inclusiva que envuelve la democracia participativa. No creo que alguien con mediana inteligencia, desconozca que somos un país multicultural. Cuando estoy viendo un partido de fútbol de la selección de Chile, de nuestra Roja querida, como el que jugará hoy en Paraguay, pongo mi energía y mi corazón en ella.... y al final, después de una larga espera y una profunda angustia, cuando llega el gol de Chile, el corazón se me quiere salir y dejo escapar ese grito de alegría y de emoción que me puede durar mucho tiempo después. Lo más increíble es que jamás me ha preocupado el origen del autor o autores de los goles. Si vienen de mi equipo favorito o del archirrival. Ni siquiera me importa dónde nacieron, ni quiénes son sus padres. Solo me importa que son un seleccionado nacional y que pusieron alma, vida y corazón en la cancha. Todos traen lo mejor de su vida, su experiencia y su entorno para ponerlo a disposición de los chilenos que amamos el fútbol...
Esto es lo que extrañamos de la
clase política y de ustedes en esta Convención. Hay veces que no parece que
estuvieran jugando para el mismo equipo, para el mismo país. Se debe revertir
con el ejemplo esa extraña sensación de exclusiones que hay en el ambiente: ¡Cómo
duelen los proyectos sociales que traen solución a las comunidades y que luego
son rechazados, al parecer por autoridades inescrupulosas, cuando no ven, por
ejemplo, en los promotores o beneficiarios a sus compadres! ¡Cómo duelen estas
campañas electorales cuya financiación, deja la sensación de no alcanzar para
promover la experiencia, la formación y la sensatez de la mayoría de los
candidatos y sea sólo suficiente para que algunos puedan continuar en el
poder!... Por ello, no es extraño ver la remontada de algunos candidatos que,
sin ninguna sustancia, pero con suficiente desfachatez e inmediatez, flotan
como espuma nociva en las RRSS, para finalmente sorprendernos al capturar el
voto de una masa desinformada.
Necesitamos recuperar el rumbo o
iniciar un nuevo camino en donde la Participación Ciudadana sea mucho más que
depositar un voto en las urnas, el cual debe ser voluntario, para que sea el
termómetro que mida el éxito o el fracaso de nuestro sistema político y no un
voto obligatorio, que oculte la decepción ciudadana y contenga la rabia social
como en una olla a presión. RDS
“Promovemos
una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y Mejor
Informada, comprometida en colaborar en la Gestión Pública y en la
Fiscalización de las Instituciones del Estado”
[1] FUNDESCOCHILE: P.J. N°290386
con fecha 03-06-2019
[2] Soto Barrientos, Francisco. 2013. El
Desafío de la Participación. Referendo e Iniciativas Legislativa Popular en
América Latina y Europa. Ediciones LOM. Chile. Pág.237
[3] Recomendamos la lectura del libro de
Carlos Peña “Pensar el Malestar. La Crisis de Octubre y la Cuestión
Constitucional”
[4] Chile firmó en el 2009, junto a
otros 15 países la Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en la
Gestión Pública.
[5]
Compartimos un archivo Excel
con o una relación bibliográfica sobre Democracia Participativa y temas conexos
que fundamentan y profundizan esta presentación.
[6]
Ese saber nos debe permitir comprender aquello que nos caracteriza, como bien
lo afirma el poeta colombiano William Ospina: «Ante cualquier afirmación,
ante cualquier verdad, ante cualquier prestigio, siempre habrá un colombiano
vehemente que se niegue, que refute, que se oponga. Ello puede ser visto como
algo odiosamente negativo por los entusiastas de la autoridad, por quienes
piensan que la sociedad no es viable si no se funda en la fuerza; pero hoy
podemos verlo como desafió para la imaginación, en la búsqueda de un tipo de
democracia donde ser ciudadano no signifique ser un eterno subordinado, ese
anodino personaje de Kafka que padece con sumisión las arbitrariedades del
Estado, las pequeñas tiranías de los funcionarios, las profusas manipulaciones
del poder».
[7] Boaventura de Sousa Santos,
Reinventar la democracia. Reinventar el Estado, Buenos Aires, Consejo
Latinoamericano
de Ciencias Sociales, 2006, p. 51.
[8] Un buen análisis de las complejidades
de la Democracia Participativa y de las estrategias utilizadas para su
implementación se puede leer en diferentes investigaciones como la de Eloísa
del Pino y Cesar Colina en diferentes países de Europa. Ver referencia
bibliográfica.
[9] Recordamos que en Chile existen
mecanismos de participación ciudadana desde el 2008 que en su mayoría son de
carácter informativo y consultivo promovidos y regulados por diferentes leyes
como la de Transparencia (L.20.285/08), del Lobby (L.20.730/14) y de Asociación
y Participación Ciudadana en la Gestión Pública (L.20.500/11), de Formación
Ciudadana (L.20.911/16).