lunes, 4 de noviembre de 2019

¿Cómo Contribuir en la Construcción de Un Chile Más Justo?


El Poder de una Participación Ciudadana más Informada, Inteligente e Inclusiva y de las Organizaciones Sociales y Comunitarias.

La respuesta directa a esta pregunta es, promoviendo una Participación Ciudadana más Informada, Inteligente e Inclusiva y contribuyendo al mejoramiento de la gestión de las Organizaciones Sociales y Comunitarias -OSyC-, que son espacios de participación ciudadana, para el crecimiento y el desarrollo de las comunidades en ámbitos que se consideran relevantes y prioritarios para éstas.

Es importante reconocer y aceptar el crecimiento del empoderamiento de la ciudadanía debido al aumento del desprestigio y pérdida de confianza en la clase política, empresarial y social del país, y de sus constantes abusos del poder, actos de corrupción y ambición insaciable. Todo lo cual ha desembocado en una creciente injusticia e inequidad social, que hoy ha estallado de una manera que no tiene precedentes en la historia del país.

Según estudios del Centro de Políticas Públicas de la UC, en Chile hay más de 280 mil OSyC, las cuales han mostrado su mayor índice de crecimiento con posterioridad al 2011, que coincide con la promulgación de la Ley 20500 y el interés de los diferentes gobiernos de abrir más espacios y recursos a la gente para promover una mayor participación ciudadana. 

Sin embargo, debemos saber que, dada la importancia y nexos de las OSyC con la gente, muchas de éstas, están “capturadas” por políticos y autoridades de gobierno, especialmente del orden local, los cuales las utilizan para fines electorales y les condicionan la entrega de servicios y beneficios a cambio de favores, tales como comprometer su voto, vincular una persona o entidad al proyecto, etc. La dependencia llega al extremo que, incluso, hay comunas en donde la labor con las OSyC, por parte de entidades del Estado, como Ministerios, Subsecretarias y Servicios, no es posible sin la autorización de los alcaldes de turno o políticos de la zona, los cuales no tienen escrúpulos para sabotear cualquier actividad de ellas, que se realice sin su consentimiento y beneficio partidario e incluso personal.

La estrategia que propone FUNDESCOCHILE es la de realizar Encuentros abiertos con los dirigentes de las OSyC, desde donde se les motive, entregue herramientas y se ofrezca un acompañamiento para desarrollar una gestión con más autonomía y eficiencia de sus organizaciones.

Trabajar, además con una metodología de participación ciudadana más informada, inteligente e inclusiva, realizando alianzas co-creativas con otros actores de la sociedad a fin de alcanzar la solución de los problemas sociales y puedan contribuir en la gestión y la fiscalización pública. Cuidar las instituciones del Estado, los espacios y servicios públicos, la democracia y la libertad.
 
Complementariamente, es importante demostrar a la ciudadanía que tiene sentido la pertenencia a las OSyC, promoviendo su participación activa y estimulando su interés en ser dirigente social, lo cual debe ser un desafío permanente e importante. Para ello, se deben fortalecer las OSyC y generar oportunidades para que los ciudadanos puedan llegar a estas instancias y ser protagonistas en la solución de los problemas sociales.

Lo anterior es posible, por ejemplo, promoviendo la formulación de proyectos sociales y la participación de las OSyC en las diferentes convocatorias a Fondos Concursables promovidos por las diferentes entidades del Estado y complementar con la participación de las entidades del sector privado comprometidas con la Responsabilidad Social Empresarial y el mundo académico con Programas de Vinculación con el Medio. Recalcar que las OSyC, son una oportunidad clave para lograr soluciones rápidas y efectivas a las demandas ciudadanas que muestran, además, el círculo virtuoso que se genera al interior de una sociedad que crece y se desarrolla a partir de un trabajo co-creativo y co-productivo con diferentes actores.

La capacitación, apoyo y acompañamiento permanente de los ciudadanos, especialmente de los actuales y potenciales dirigentes en temas de liderazgo y gestión, es importante para fortalecer el trabajo en las OSyC y en las propias comunidades, además de ser la estrategia que permitirá, en el mediano y largo plazo, lograr una renovación y ascenso en la estructura social y política a nivel local, regional y nacional de una dirigencia más consciente, conocedora de las demandas sociales y comprometida con la comunidad.

La propuesta considera realizar un acompañamiento permanente de las OSyC con una dupla integrada por dos voluntarios, un Consultor Senior y un Estudiante de Pregrado. Ellos actuarán como puente entre las OSyC y Fundescochile para que la acciones presentes y futuras respondan a las necesidades y expectativas de la comunidad.

Hemos llegado a la convicción, que no existe un modelo socio-económico, ni programa de gobierno perfecto. Sin embargo, ninguno de estos fracasa por sus debilidades de origen, sino a causa de la incompetencia de sus promotores. Y por su indolencia para hacerse cargo de las demandas ciudadanas, junto a sus constantes abusos de poder y actos de corrupción. RDS

martes, 22 de octubre de 2019

Hacia un Nuevo Pacto Social

"Si en nuestro país, tuviéramos una "olla común", lo que esperaríamos de todos y cada uno de los comensales, es que traigan lo mejor de sus despensas. Ojalá que quienes nos gobiernan y tienen influencia en el país se iluminen y se llenen de sabiduría y humildad para aportar sin egoísmo lo mejor de cada uno, para salir siempre adelante de ésta y de cualquier otra crisis."

Totalmente de acuerdo, con todas las demandas ciudadanas. Sólo que como dicen algunos políticos, "son insuficientes". Es bueno, es importante, es indispensable, casi que una condición sine-qua-non, hacer nuestro me a culpa, especialmente a quienes nos desempeñamos como dirigentes y líderes sociales. Porque, créanme, nadie (de derecha, ni de izquierda) va a permitir que los de la "vereda del frente" se "suban por el chorro" y sigan culpando "modelitos" y estigmatizando a todo aquello o aquel que les es diferente.

No saldremos de esta crisis, que tiene como común denominador el abuso del poder y la corrupción, los mayores causantes de la injusticia social y que se remonta a los mismos comienzos de la humanidad. Basta de filosofías y teorías económicas, si fueran suficientes no habría hambre, miseria y/o esclavitud, en algún país del mundo. Si con discursos "incendiarios e ideologizados" le pudiéramos quitar el hambre a la gente, yo hubiera invitado a algunos amigos de derecha y de izquierda, que tengo, a darlos en las comunidades más vulnerables donde he sido voluntario.

Hoy perderá de nuevo la gente humilde, si la reunión de los políticos de gobierno y de oposición, se concentra en exigir "cambios de modelo", renuncias de los "malos", expropiaciones y estatizaciones, declaraciones de "perdón" y otras cosas igualmente "importantes", pero que no le quitan ni le solucionan los problemas a nadie de los que han estado marchando y exponiendo su vida en la calle, mucho menos a quienes no pueden salir a protestar por su condición de niños, discapacitados y adultos mayores.

Haber amigos, ustedes me gustan porque los considero personas sensatas, con sensibilidad social y no pertenecen a la cúpula o cabeza de ninguna élite.... Por favor, agreguemos una dosis de pragmatismo a esa filosofía que nos han inculcado y que arrastramos como una pesada mochila, convencidos que es la panacea que "per-se" nos traerá la justicia social y la igualdad.

No aceptemos propuestas con discriminación negativa. No aceptemos gobiernos, especialmente locales, que excluyan a sus opositores de los beneficios. No aceptemos ningún régimen que considere que para poder instalarse debe callar o enviar al exilio a sus opositores. Ningún modelo, ni propuesta de gobierno es perfecta. Pero, una cosa es cierta y resulta curioso: los fracasos no han sido culpa de los modelos ni de los programas, sino de sus líderes que han sido incompetentes y no pocas veces arrogantes, corruptos y abusadores del poder...

Si en nuestro país, tuviéramos una "olla común", lo que esperaríamos de todos y cada uno de los comensales, es que traigan lo mejor de sus despensas. Ojalá que quienes nos gobiernan y tienen influencia en el país se iluminen y se llenen de sabiduría y humildad para aportar sin egoísmo lo mejor de cada uno, para salir siempre adelante de ésta y de cualquier otra crisis. RDS

miércoles, 16 de octubre de 2019

Corregir el Rumbo

El arte de la política no debe ser abstracto.
El tema de las pensiones parece ir para cualquier parte, menos para donde debe ir. Se ha perdido el foco y el gobierno, al igual que en otros temas, se está limitando a "apagar incendios". Al final, van a exigir que depositen a cada cotizante su ahorro acumulado en una "Cuenta RUT", para que hagan lo que les venga en gana.-

La brillante idea de tener un ahorro para vivir la etapa de la vejez, se fue al "carajo", porque una cirugía de vida o muerte, el pago de la hipoteca de la vivienda que está a punto de perderse, son ahora la prioridad. ¡Claro! Cómo si después de salvar la vivienda o salvar la vida, las personas no fueran a envejecer.- ¿Por qué no hacen lo que prometen?,,, Que no hay mayorías en el Congreso, que la obstrucción, que "patatín, que patatán"..., son las respuestas que salen rápidamente del "cajón" de los voceros. Pero, no nos digamos mentiras, porque las propuestas del gobierno también han sido bastante "pobres", distantes y extemporáneas, por decir lo menos. De lo contrario, creo que se conseguirían las mayorías, como se consiguieron, aunque con gran dificultad, para defender a la Ministra Cubillos. Nada es fácil, pero es imposible, sin una buena carta en la mano.-

El sistema de pensiones tiene errores que se han visto o demostrado a través del tiempo. Nada es perfecto y tampoco es fácil prever todo, como la "resistencia" cada vez mayor de los chilenos a morirse. Somos el país más envejecido de América y el más “perezoso” para procrear. Por ello, no está bien permitir que hagan "bolsa" todo el sistema de pensiones y que el gobierno, a esta altura, no tenga una propuesta clara y robusta para corregir los errores y mejorar lo que se tiene.- Hay medidas que se podían tomar para contener la campaña "No+AFP", que parece estar a punto de enterrar el sistema; el cual, no siendo perfecto, también tiene cosas positivas, que merecen defenderse.- 

Como ciudadano, estoy cansado de la política incendiaria o populista, que sólo levanta causas "icónicas", "cebolleras" o de minorías oportunistas, para destruir lo que con años de esfuerzo y sacrificio han construido las mayorías. Parece tentador subirse a una “micro” de estas, el problema es que nunca hay certeza de que llegue a destino, ni con todos los pasajeros a salvo.- 

No está bien que exijamos al Estado que solucione TODOS los problemas, incluyendo los que deberíamos solucionar los mismos ciudadanos, por ejemplo, con apoyo o a través de nuestras organizaciones sociales, si fueran más eficientes. Tampoco está bien "mirar pal’lao" y esperar que el problema se agrande para que el Estado lo solucione.- 

¿Por qué permitir que personas irresponsables, ignorantes y/o manipuladoras, destruyan nuestra sociedad, nuestras instituciones, nuestra infraestructura, nuestros logros, nuestra convivencia, nuestra paz, para exigir algo a cambio? ¿Por qué mejor no premiar la participación ciudadana inteligente, propositiva, creativa y constructiva? ¿Qué pasa a los gobiernos que sólo escuchan cuando se les reclama con violencia? ¿Acaso son masoquistas?- 

Por otra parte, es como si viviéramos en un Estado vergonzante, en donde nadie se siente con autoridad moral para levantar la voz y decir, ¡Basta ya! al abuso del poder, a la corrupción, a la injusticia social, a la delincuencia, a la violencia en las manifestaciones públicas, a la ignorancia, a la indiferencia.- 

Qué vergüenza: los padres somos incapaces de educar a los hijos y exigimos que otros los eduquen. Van a la escuela en donde los docentes, son igualmente padres temerosos, incapaces de educarlos… 

¡Vaya mierda! ¡Una sociedad que perdió todos sus referentes y en donde ya no queda nadie que se atreva a educar a nadie!- Por eso la delincuencia le ganó la mano al gobierno y lo peor es que a éste, parece no importarle. Tal vez, porque ninguna autoridad necesita utilizar el transporte público, ni tienen que ir caminando al Palacio de la Moneda. Seguro que ellos sí pueden "trabajar" desde la "incomodidad" de sus "medi'aguas".- 

Mientras tanto, el común de los ciudadanos, debemos soportar las “encerronas” y los violentos asaltos, con el sabio consejo de nuestras autoridades de policía: “¡no se resistan, entreguen todo!” … ¡Claro!, si a ellos cualquier “cogotero” les “saca la cresta” ¿qué queda pal’ resto?- 

Y los violentos encapuchados. Que ahora vienen uniformados. Todos vestiditos de blanco. Qué curioso, como si les importara un “cuesco” que los identifiquen, o como una señal de ser intocables. Éstos son lo peor, porque se mueven entre la ignorancia y el parasitismo. Creen que todo se consigue con un simple "clic" y que el capitalismo se acaba destruyendo la ciudad. No entienden que nada es gratis y que con cada destrucción que hacen de la ciudad los ricos se hacen más ricos y los pobres se hacen más pobres. ¿Acaso creen que las reconstrucciones son gratis? ... Hay quienes dicen que son los mismos encapuchados los que al día siguiente están trabajando en la reconstrucción. Pero, no creo que tengan esa "inteligencia" y menos la voluntad para trabajar.-

¿Por qué no le ponemos freno a todo este “despelote” antes de que sea demasiado tarde? Mejor levantemos las banderas contra la corrupción y el abuso del poder, los mayores causantes de la injusticia social. Promovamos una participación ciudadana más inteligente e inclusiva, para que seamos mirados con respeto por parte de las autoridades y considerados en la toma de decisiones. Debemos fortalecer nuestras organizaciones sociales y comunitarias para que los ciudadanos tengamos donde discutir nuestros problemas y formular propuestas que consulten nuestras reales necesidades y expectativas. RDS

domingo, 30 de junio de 2019

El Desafío es Rescatar los Países Capturados por Regímenes Dictatoriales y Genocidas

Un grupo de inmigrantes venezolanos acampando en el paso
fronterizo Chacalluta.  Foto: Alexander Infante DEL DIARIO LA tERCERA

¿Por qué tanta exigencia para que Chile abra las puertas sin ningún control a los migrantes venezolanos, mientras hacen nulas exigencias a la dictadura chavista para que no obligue al pueblo a salir de su país?

Vergüenza le debería dar al chavismo y a sus incondicionales, causantes de la tragedia que vive Venezuela. El chavismo ha instalado un régimen corrupto, genocida, dictatorial e incompetente, que está en manos de seres inhumanos, desalmados, ambiciosos y miserables, que han obligado al pueblo venezolano al desplazamiento interno y luego al exilio del país que les pertenece. Son millones los venezolanos que han llegado a las fronteras de otros países en busca de protección y albergue.

Estos millones de personas exiliadas buscan desesperadamente ayuda humanitaria en los países de la región; países que también afrontan por años graves problemas sociales internos, con lo cual la migración les cae como un "balde de agua fría". En tan precarias condiciones de la región, Chile resulta un destino muy atractivo por su situación económica, política y social, aunque lejano por su clima, su geografía y la distancia que los separa.

¿Por qué insiste el chavismo en su modelo y por qué otros lo apoyan, cuando no solamente hace daño a su país, sino que también desestabiliza la región? Han pasado veinte años, en donde el modelo no ha logrado la aceptación de los venezolanos que, por el contrario, se han visto obligados a huir por millones y quienes lo soportan, lo hacen por la imposibilidad de exiliarse con sus enfermos, ancianos y niños. Los que permanecen en Venezuela deben ser incondicionales al régimen o vivir en silencio, para recibir una tarjeta que le da derecho a una limosna.

Cuando todo termine, sabremos que esta incondicionalidad era una mentira para sobrevivir, porque quienes viven en Venezuela y no están de acuerdo con el régimen, están bajo amenaza permanente de los "colectivos" que son bandas de criminales apoyadas por el régimen chavista.

La estrategia del chavismo, al igual que la de todo régimen dictatorial y genocida, se basa en una falsa defensa de los derechos de los más vulnerables para ganar el poder y una vez en él, inventar un enemigo interno y externo para negar su fracaso y ocultar su incompetencia e imposibilidad de dar solución a los problemas de la gente. Dejar que el paso del tiempo y la impotencia de la ciudadanía para revocarles el mandato, se encargue de mantenerlos en el poder... Así, va naciendo y creciendo una nueva generación, manipulada e ideologizada, que sólo conoce como legitima, la dictadura y la represión. Una generación formada en la mentira y en la ausencia de la libertad de los medios de comunicación, que cree que los exiliados eran sus enemigos y que los países que se unen en contra del régimen son los causantes de la miseria.

Con el apoyo de otros regímenes, igualmente dictatoriales y genocidas, y de dirigentes con intereses económicos y políticos, van consolidando su poder, se deshacen de la oposición y de todo atisbo de democracia. Quienes están en el exilio sólo les queda integrarse con fórceps a otras culturas, viviendo en condiciones precarias y trabajando como esclavos para enviar un poco dinero a sus familiares y cercanos, a fin de que puedan sobrevivir en un país, que finalmente es capturado por mentes criminales.

El desafío es rescatar los países capturados por regímenes dictatoriales y genocidas. Es la razón de ser de los organismos internacionales, aunque hoy también parecen estar igualmente capturados y responder a dudosos intereses. Por ello, ésta debe ser la preocupación de gobiernos, políticos, dirigentes y personas sensatas de todas las ideologías, credos y tendencias. 

De todas maneras, no debemos olvidar que son los errores de los gobiernos democráticos, de los políticos incapaces de hacer acuerdos, de defender el Estado de Derecho y de poner la solución de los problemas sociales por encima de sus intereses personales o de camarillas, los que terminan sirviéndole en bandeja y entregando el país a regímenes populistas, cuando no a una banda de criminales, como es el caso de Venezuela, que además, trajo el caos y la destrucción a uno de los países más ricos y prósperos de América y el mundo, sumando otra desgracia a la ya vivida por otros pueblos de América, que se debaten entre morir en sus países o sobrevivir a los grandes obstáculos, las dificultades y las humillaciones en un paso fronterizo. 

***
Solamente con una participación ciudadana inteligente e inclusiva estaremos inmunes a gobiernos populistas, a falsos líderes, corruptos y abusadores del poder, únicos causantes de la injusticia social que se vive en el mundo de hoy y de siempre. Creo que el desafío de los partidos políticos, es formar sus militantes y preocuparse que ellos integren las organizaciones sociales y comunitarias, como el camino más fácil y lógico de contribuir en la solución de los problemas sociales, ayudar en la gestión pública y contribuir en la defensa de la democracia y sus instituciones. RDS 

domingo, 23 de junio de 2019

¡No son ellos. Somos nosotros!

M. Bachelet es recibida por N. Maduro
Cada vez más llego a la convicción que el tema del Poder, es sólo un tema de los poderosos del dinero, las armas y/o los negocios. Quienes no pertenecemos a esos círculos, sólo nos queda confiar en la "benevolencia" de quienes lo ostentan. Da lo mismo de que tendencia o ideología es el dictador.

Tampoco a nadie parece importarle si el dictador se sostiene por el abuso del poder, la corrupción, el genocidio, el exilio, la cárcel, el hambre o la miseria a la que somete el pueblo. Él siempre permanecerá en el poder, si así lo deciden uno o varios de los poderosos. Es como si estuvieran revestidos de una autoridad suprema que les permite justificar el caos y uso de cualquier medio con tal de lograr sus propósitos. 

M. Bachelet, al igual que otros voceros, parecen guardianes (innecesarios e inexcusables) de los intereses de aquellos poderosos. De otra forma no se puede explicar, cómo personas que han sufrido el dolor recibido de regímenes dictatoriales, sean tan indiferentes y complacientes con las atrocidades que hoy viven millones de personas de nuestro continente. Es curioso, pero en Chile se concentran o dan cita, las consecuencias de todas las atrocidades que viven los seres humanos en regímenes de diferente tipo y de todos los lugares del mundo. No sería difícil concluir con un estudio, que las motivaciones de llegar a nuestro país, no son precisamente porque compartan la ideología o la tendencia política de quienes gobiernan.

Por lo anterior, necesitamos perseverar en una Participación Ciudadana más Inteligente e Inclusiva, que condene con fuerza y valor estos regímenes por el solo hecho de ser dictatoriales, genocidas, corruptos, criminales y/o incompetentes, y no por ser originarios de una u otra tendencia política o ideológica. Y toda vez, que lo más grave, es que el patrón se podría repetir en las comunas de nuestro país, es muy importante promover una gestión pública y fiscalización con la activa participación de los ciudadanos, ejerciendo un rol más protagónico dentro de las organizaciones sociales y comunitarias. RDS

jueves, 9 de mayo de 2019

El Desafío de Querer a los Mejores


Una reforma legal (laboral, salud, educación, pensiones, ...), debería ser motivo de alegría también para las Organizaciones Sociales, porque significa preocupación por un tema de interés social, por parte de las autoridades y es una oportunidad para avanzar en soluciones, beneficios y en derechos; aunque esta claro que, existiendo tantos intereses, es un desafío a la inteligencia y creatividad de los líderes y dirigentes sociales, especialmente para aquellos que en representación de los ciudadanos, de intereses políticos, sectoriales y/o territoriales, deben sentarse a defenderlos. Restarse, es negarse la oportunidad de avanzar y negársela a sus representados. En el fondo, es una demostración de incapacidad y desconocimiento del juego de la política y del significado de la democracia.

El mundo está cambiando a una velocidad cada vez mayor y la sociedad demanda tener representantes, líderes y dirigentes sociales capaces de adaptarse con rapidez y con mentalidad abierta y despojados de ideologías fracasadas o fuera de tiempo. Qué entiendan que los únicos enemigos de una sociedad son la corrupción y el abuso del poder, que hacen imposible el ejercicio y alcance de la justicia social.

Recordar que en política nadie pierde. Esto se escucha decir muchas veces y es cierto, porque no es un juego de suma cero. Todos podemos ganar. Es posible ganar más o menos que el adversario. Pero, jamás se pierde. Todo depende de la capacidad negociadora de los representantes. Aunque hay quienes por su exacerbada cultura de ambición y egoísmo, siempre consideraran una perdida el ganar o el avanzar poco.

Es fundamental que los ciudadanos perseveremos en tener buenos negociadores, buenos representantes en los centros de decisión y de poder del Estado a nivel nacional, regional y local, porque es aquí en donde como ciudadanos nos hemos equivocado muchas veces, es cuestión de dar una mirada al talento de quienes, por ejemplo, conforman el Senado o la Cámara de Diputados. Algunos, llegan a dar vergüenza y lo peor, es que ellos parecen disfrutarlo, en lugar de preocuparse por superarse a sí mismos, porque la sociedad y sus representados se estancan y muchas veces retroceden por su actitud, ignorancia y terquedad.

La democracia les da el derecho a las mayorías de gobernar, de liderar una propuesta o programa de gobierno, que debe reflejarse en políticas públicas y en leyes que, de todas maneras, deben validarse por otras fuerzas o poderes del Estado y la sociedad, en donde, no pocas veces, están los mismos aliados. Por ello, se requiere de mucha inteligencia, humildad y sensatez de quienes nos gobiernan y representan. Inteligencia para leer las demandas y prioridades de los ciudadanos, entender que un adversario no es un enemigo y que las respuestas deben cubrir la mayor parte del tiempo y del espacio, sin poner en peligro la economía del país ni la estabilidad del Estado. Humildad para reconocer que nunca se tienen todas las respuestas ni fórmulas de solución a los problemas y que por ello es importante escuchar los adversarios, pero por sobre todo escuchar los ciudadanos. Sensatez, para entender que los intereses de los adversarios, generalmente, representan demandas colectivas, que estos utilizarán en las mesas de negociación porque, ni la aprobación, ni la implementación de propuesta alguna, estará exenta de negociaciones, en donde todo debe transcurrir dentro de los principios y valores que han declarado y dicen promover los negociadores. Jamás a la obstrucción, a la trinchera y a la negación. Tampoco a la arrogancia, a la inconsecuencia y a la necedad.

A esta altura de los avances de la política y la democracia chilena, debemos estar preocupados de la actitud y las competencias de quienes nos representan en los órganos del Estado, porque no siendo la inteligencia, la humildad ni la sensatez el común denominador de quienes nos representan, no dará lo mismo con quién se discuta una política pública o un proyecto de ley, pudiendo resultar inciertas las decisiones que se toman en las comisiones o plenarias de un centro de decisión. Por ello, quienes nos representen deben estar cada vez más preparados en los temas de Estado, en las demandas ciudadanas, en las estrategias de negociación y en los principios y valores que declaran.  Es importante tener una visión clara del individuo, la sociedad y el Estado, y de la forma como deben relacionarse entre sí... 

Antes que se derrumbe la democracia representativa, es imperativo volver a la buena política, si alguna vez ha existido o se deberá construir una. Ésta también será un bonito desafío, que alguien debe asumir y ese alguien, incluye a las Organizaciones Sociales, cantera de líderes, que están en permanente contacto con la ciudadanía y sus necesidades. RDS

miércoles, 1 de mayo de 2019

Manipulación y Tergiversación de la Realidad



Qué capacidad de manipulación y de tergiversación tienen algunos. Llega hasta producir náuseas. La afirmación del Presidente Sebastián Piñera en China, en relación a que "los países tienen el sistema político que quieren", no solamente es cierta, sino que tiene raíces en sus firmes convicciones de demócrata, defensor de la libertad y de los derechos humanos. Algo que a esta altura de su vida y su carrera política nadie debería dudar. Salvo sus acérrimos enemigos.

Pretender colgarse de esta afirmación para acallar su voz contra el régimen que encabeza Nicolás Maduro y quitarle legitimidad al movimiento mundial de países democráticos que luchan contra las dictaduras, es demostrar, una vez más, la complacencia de algunos con un régimen que, si bien es cierto, nació en democracia, se transformó en la primera narco-dictadura de América y que para aferrarse al poder ha acudido al genocidio, al desplazamiento de la población y al exilio de millones de venezolanos, ha armado a miles de personas sin ninguna preparación previa. Muchos de ellos sicarios y delincuentes, para infiltrarlos en la población y mantenerla sometida bajo amenaza.

El apoyo de la autodenominada izquierda y su facción más ideologizada, es una nueva confirmación del fracaso de su modelo y de lo perverso que pueden llegar a ser sus métodos para tomarse el poder y mantenerse en él. Ha estado demostrado que su lucha no es por la justicia social sino por la hegemonía de su élite que vive en guerra por la ambición de territorio y poder. El resto, la inmensa mayoría de la población, debe optar por ir al exilio o entregar su dignidad al régimen. Son como bolas de Flipper, que se mueven al impulso de estos genocidas, que se regocijan demostrando al mundo la lealtad de sus seguidores; generalmente, una masa diezmada, en su mayoría ignorantes, hambrientos y enfermos que, para sobrevivir, deben callar las atrocidades del régimen, aplaudir sus excentricidades y cargar una libreta de por vida para recibir una ración de alimentos, una atención mínima.

Es urgente que, como sociedad democrática, avancemos en una participación ciudadana más inteligente e inclusiva. Una participación ciudadana que entienda la importancia del voto y defienda este derecho, ganado a sangre y fuego. Las debilidades del sistema y de la democracia no deben castigarse con abstención por parte de la población, porque esto significa dejarle en “bandeja de plata” el manejo del país a las minorías, con lo cual se esfuma el sentido de la democracia de ser la voz de las mayorías. Una participación ciudadana que entienda que los únicos enemigos de la justicia social, de la solución de los problemas sociales son la corrupción y el abuso del poder. Que el bienestar del país y de su economía, no depende de tener gobiernos de derecha o de izquierda, sino de contar con líderes responsables, idóneos y honestos. Un populista, es un potencial dictador. Un peligro para la estabilidad social, política y económica de cualquier país. 

Una participación ciudadana que vaya mucho más allá y vigile la labor de los gobernantes y sus representantes. Fiscalice los recursos y fondos del Estado, porque su origen y mantenimiento salen del bolsillo de todos los ciudadanos. Que comprenda que la población es más longeva y que crece a un ritmo que desafía la capacidad del planeta, mientras sus necesidades crecen a un ritmo exponencial; y que, en este sentido, el desafío está en las alianzas co-creativas, en donde actores de todos los sectores, públicos y privados, trabajen mancomunadamente en busca de soluciones, transversales, permanentes e integrales. Es la única forma que podemos cambiar muchas cosas que han debido cambiar hace cientos de años.

A propósito del Día del Trabajo, por ejemplo, no hay mucha diferencia entre las inhumanas condiciones en que se construyeron las Pirámides de Egipto, con las condiciones en que se construyeron castillos y catedrales en la Edad Media y las de explotación, con que hoy se construyen mansiones y rascacielos. 

No se conocen muchos trabajadores a lo largo de la historia, que hayan podido disfrutar de las obras que construyeron y que generalmente han sido para aumentar la riqueza, el orgullo y el poder de unas minorías, que no sería más grave, si no fuera por el comportamiento de castas de algunos, que cierran o niegan toda posibilidad de crecimiento y ascenso al resto de la población.

No cabe duda que el mejor modelo de sociedad para estas pseudo-castas en el siglo XXI, que se arropan con las necesidades de los más pobres y vulnerables, y que se llenan la boca con soluciones que no cumplen, continúan siendo las dictaduras, así como en el pasado lo fueron las monarquías. Regímenes bajo su control, con sometimiento total de una población indefensa y debilitada, lo cual logran con facilidad, además, con dadivas y/o amenazas. Las mismas estrategias que utilizan los criminales, para conseguir el apoyo y el silencio cómplice de los vecinos, que conforman sus redes de protección. 

Tal es lo que sucede en Venezuela, un país que está en manos de los cárteles de la droga en donde hasta los criminales han sido dejados libres de las cárceles para ser armados e integrar los "colectivos", donde también hay sicarios que controlan las calles y barrios de todas las ciudades del país, según las declaraciones y denuncias que han hecho los militares que han desertado y que además han testificado que son los narco-terroristas del ELN y mercenarios castristas, a cargo del entrenamiento de estos grupos. 

Lo anteriormente expuesto, debería ser suficiente para que la comunidad internacional y especialmente los organismos internacionales, condenen el régimen de Maduro y exijan su salida del poder. Un régimen que ha sobrepasado las atrocidades de todas las dictaduras de la historia de América, porque ha enviado al exilio a millones de venezolanos, ha sometido al hambre, las enfermedades y la miseria a toda la población que no lo acepta; que corrompió las fuerzas armadas y de orden; que entregó la soberanía del país a otras dictaduras corruptas y violadoras de los derechos humanos, no debe aceptarse en ningún contexto de convivencia internacional.

Finalmente, no debemos perder el hilo de la historia, ni de los acontecimientos que ocurren en Venezuela, para evitar la manipulación y la tergiversación de los hechos, porque resulta fácil para los defensores del chavismo, creer que el caos y el desastre que hoy se vive en Venezuela es producto de la conspiración de otros países y gobiernos y no de la corrupción y la incompetencia de un régimen que desde un principio se desvió del camino de la democracia para llevar adelante sus ideas y optó por el camino de la dictadura y el genocidio para imponerlas. Es fácil que, con el paso de los años, personas inescrupulosas, acusen a otros de las desgracias que ellos mismos provocaron por su ambición e irresponsabilidad. RDS