Dicen que cuando los políticos hacen análisis después de unas elecciones nunca pierden. Siguiendo ese ejemplo, daré mi opinión de "ganador" en el proceso electoral que se realizó el pasado fin de semana, en el cual los ciudadanos tuvimos la oportunidad de elegir Gobernadores, Alcaldes, CORES y Concejales.
Mi bandera de lucha es la Participación Ciudadana y la guerra contra la corrupción, el abuso de poder y la ineficiencia en la gestión y la fiscalización pública. Creo que da lo mismo quién gane o gobierne, siempre y cuando no caiga en ninguno de esos tres pecados. En este sentido, mi interés no es por la defensa de ideologías de derecha o izquierda, mi análisis apunta a medir los avances de la Participación Ciudadana, que debe estar cada vez más informada, actuando con mayor inteligencia e inclusividad, para denunciar y cerrarle el paso a candidatos involucrados en casos reprochables o que no den una prueba fehaciente de "blancura" y competencias suficientes para gobernar los destinos del país, las regiones o las comunas.
Lo primero, es felicitar a los chilenos por su masiva participación a las Mesas de Votación en un proceso, que aunque era obligatorio, la multa no era un problema, toda vez que se redujo su monto y siempre existió la posibilidad presentar una excusa para no asistir a cumplir con el derecho de votar.
Teniendo presente lo antes dicho, el proceso tuvo una abstención cercana al 15%, la cual no fue muy diferente a la última alcanzada en el proceso electoral anterior que también fue obligatorio.
Otro aspecto a destacar en este mismo sentido, es la abrumadora participación de los votantes a las urnas el día sábado, la cual estuvo sobre el 60%, muy por encima a la participación del día domingo, en circunstancias que estamos acostumbrados a dejar todo para última hora.
Otro hecho notable y positivo de la Participación Ciudadana fue el comportamiento de los vocales y apoderados de mesa. Impecables en una doble jornada muy extensa, intensa y agotadora. Admirable la eficiencia en los escrutinios, la elaboración de las actas y su envío oportuno al SERVEL, lo cual, dicho sea de paso, le sumó otro triunfo en su prestigiosa carrera como Institución ejemplar y confiable en esta gestión. A las 19:30 horas ya teníamos los primeros resultados y antes de las 23:00 horas ya sabíamos los resultados de los Gobernadores y Alcaldes, prácticamente sin ningún problema en Mesas, Comunas, ni Regiones a nivel nacional. ¡Felicitaciones!
Entrando ya en el análisis de los resultados, comenzaré destacando, la rapidez con la cual, prácticamente todos los candidatos que perdieron, reconocieron su derrota. Esto confirmó, aún más, la transparencia del proceso. Bien por ellos.
Si tuviera que poner una nota a la Participación Ciudadana en esta primera parte de mi análisis, no dudaría en colocarle un 6.0, porque siempre hay algo que mejorar. En otra oportunidad podré referirme a eso. De todas maneras, debo aclarar que la nota no incluye las Campañas de los candidatos, a las que coloco una nota de 3.0 y bajando, porque hay mucho que exigir para mejorar la Participación Ciudadana en esta etapa del proceso. La mayoría de los candidatos llegaron a las elecciones sin programa, sin discurso y sin curriculum. Demostrando ignorancia en las funciones que deben cumplir en el cargo al cual aspiraban: candidatos a alcade con promesas y discursos de presidente y candidatos a concejales y CORES, que desconocen su función fiscalizadora y que parecían competir con las promesas de los alcaldes y gobernadores. La estrategia de campaña más común fue mentir y descalificar al opositor más cercano. Por eso, este comportamiento agresivo en la campaña no me cuadra con el comportamiento civilizado, al momento de conocer los resultados de las elecciones. Casi lloré al escuchar la conferencia de prensa de Karla Rubilar en Puente Alto para reconocer su derrota, imagino al alcalde electo triste por haber ganado. También me conmovió el discurso del propio Gabriel Boric, pasada la media noche, escoltado por uma parte de su gabinete. Al margen de bromas, creo que esa debe ser la actitud de todos los candidatos y ciudadanos antes, durante y después de las elecciones, para avanzar en una Participación Ciudadana que nos llene de orgullo.
Ahora, frente a los resultados, encuentro señales muy interesantes del avance de una Participación Ciudadana que me parece cada vez más inteligente, inclusiva e informada, porque rechazó los corruptos, abusadores de poder y los mediocres. Por supuesto que todavía hay muchos colados, pero los que se pudieron eliminar, deben llenarnos de optimismo, porque somos nosotros los ciudadanos los que debemos hacernos cargo de la "limpieza" de las Intituciones del Estado y exigir a la clase política, a través de los partidos, más y mejores candidatos.
La señal más importante del avance de la Participación Ciudadana, se dió en Las Condes, al dejar por fuera a las Marcelas Cubillos: la una por oportunista y la otra por pretender hacernos creer que la libertad es sin límite, ni escrúpulos, ni responsabilidad.
Excelente es lo que pasó en Puente Alto: los ciudadanos "declararon su independencia". No creyeron más a la clase política que se consideraba "propietaria" de la Comuna. Fue una vulgar falta de respeto la obsesión de Manuel Ossandón de pretender imponerles su sobrino como alcalde. Igual de feo y de grave, fue la actitud de Karla Rubilar, al dudar seguir en campaña o cambiarla por otra a gobernadora. Muy bien a los puentealtinos. Aunque ahora tienen un desafío mayor con las dudosas competencias del alcalde electo, las cuales espero sí tenga. De todas maneras, les recomiendo acompañarlo sin pretender aprovecharse de su condición de novato, porque no la tendrá fácil como independiente absoluto.
Hay más señales positivas en este proceso, del avance concreto de una Participación Ciudadana inteligente, inclusiva e informada, pero no quisiera extenderme demasiado, sólo mencionaré lo ocurrido en Santiago, en donde la alcaldesa debía salir, porque lo estaba haciendo muy mal. Y resaltar el triunfo de otros alcaldes reelegidos con una votación tan alta o importante, que confirma que la ciudadanía no vota por ideologías, sino por buenas autoridades de gobierno, es lo que pasó, por ejemplo en Maipú, Vitacura, Renca y San Ramón.
Nuestro país está atravesando por un difícil momento, tal vez uno de los más graves e inciertos de la historia, no solamente por lo que nos aquejan internamente, sino por lo que sucede en la región y el mundo, que nos amenaza con mucha fuerza. Necesitamos buenos administradores, dirigentes y políticos al frente del Estado y sus Instituciones. Y esto sólo es posible tenerlo con una ciudadanía cada vez más exigente, formada y comprometida. Personas moderadas y sensatas, que por fortuna confirmaron su hegemonía, por encima de posturas radicales que fueron las reales perdedoras en estas elecciones. -Rubén Solano
martes, 29 de octubre de 2024
lunes, 21 de octubre de 2024
¿CÓMO SALIR A FLOTE?
En mi última columna titulada: "Es el Momento de Salir Flote", me llegaron algunas preguntas sobre ¿cuáles serían los pasos, en qué forma o cómo salir a flote de la crisis en que estamos, cuando la "peste" de la corrupción, el abuso de poder y la mediocridad, que ha contaminado el sistema político, se ha extendido por todas las Instituciones del Estado y salpicado todo el país?
Comenzaré por repetir que no es un proceso fácil, porque el daño ya está hecho y es demasiado grande, pero que no es imposible revertir. Lo mejor, es que no se necesita de un golpe de Estado, ni de una guerra civil, ni de una insurrección, para hacer los cambios del actual sistema político que "tocó fondo", porque es corrupto, abusador e ineficiente en la gestión y la fiscalización pública y por eso debe cambiarse por otro, en donde la libertad y la independencia no signifiquen para la clase política derecho a la arbitrariedad, ser irresponsables en la postulación de candidatos a cargos públicos, desviar el uso de los dineros del Estado, ni poder para abusar del cargo. Se debe cambiar el actual sistema, en donde la condena a quienes infringen la ley e integren los poderes del Estado, no sea únicamente separación del cargo por "años sabáticos" de dónde regresan al servicio público y contratan con el Estado, haciéndose las víctimas de las acusaciones pasadas.
En este contexto, se debe activar la participación ciudadana, que exiga reformas o nuevas leyes que pongan un atajo al desbordado abuso de poder y actos de corrupción en que están sumergidas nuestras Instituciones. Estas son las recomendaciones para incorporar en la legislación Anticorrupción y en la de Elecciones:
LEY ANTICORRUPCIÓN:
* Declarar la imprescritibilidad de los delitos de corrupción. Esto significa, que nadie podrá creer que el paso del tiempo los exonerará de los delitos cometidos durante el ejercicio de cargos públicos. Hoy estos delitos prescriben en períodos de tiempo que considero cortos y la posibilidad de investigación a quienes han ocupado cargos de elección popular parecen prescribir en muy poco tiempo después de haberlo dejado.
* Devolución de los dineros esquilmados al Estado, hasta la recuperación del último centavo, con multas e indexación por inflación.
* Prohibición indefinida a los condenados por delitos de corrupción y abuso de poder de contratar con el Estado y trabajar en alguna Institución pública o postular como candidato a algún cargo.
* Cárcel efectiva para quienes resulten condenados por delitos de corrupción y abusos de poder.
LEY DE ELECCIONES:
* Los candidatos a cargos de elección popular deben ser postulados por un partido político.
* Los candidatos independientes, serán responsabilidad de los partidos políticos que les entreguen su respaldo. Los candidatos independientes, sin respaldo de partidos políticos, se deben a los movimientos sociales que los postulan o promueven.
* Los partidos políticos deben recibir una multa económica como sanción, por los candidatos elegidos que terminen siendo involucrados en casos de corrupción o abuso de poder.
* Los partidos políticos, cuyo número de candidatos elegidos o no elegidos estén involucrados en casos de corrupción o abusos de poder, sean igual o superior a un veinte por ciento del total de postulados e independientes apoyados, deberán ser sancionados, prohibiéndoles postular candidatos en la siguiente convocatoria. Una segunda sanción de esta naturaleza, deberá conducir a la cancelación de la Personería Jurídica del partido político.
* Se debe establecer para los candidatos a cargos de elección popular la figura del Voto Programático, con el fin de que los ciudadanos puedan hacer un seguimiento a la labor que realizan los candidatos elegidos y realizar una evaluación de manera más objetiva al término de su mandato.
* Los candidatos a cargos de elección popular deben entregar al SERVEL su currículum vitae junto con la demás documentación exigida para la postulación.
* El SERVEL debe publicar en su sitio en Internet los currículum vitae y el programa a realizar de los candidatos a cargos de elección popular.
Finalmente, todas estas propuestas se encuentran expuestas desde tiempo atrás en diferentes columnas publicadas en el Blog Resiliencia, junto a las recomendaciones para combatir la corrupción y el abuso de poder, que fueron presentadas como iniciativas populares en las dos fallidas Convenciones Constitucionales.
Debemos frenar la corrupción, el abuso de poder y la ineficiencia en la gestión pública. Revertir la cultura de conformarnos con elegir o permitir que nos gobiernen los "menos malos". Recuperar el orgullo y la dignidad de ser un funcionario o un servidor público. Hay mucho talento y excelentes profesionales en Chile. Existen los mecanismos para hacer una revolución en la legislación, para iniciar la transformación del sistema político en el país y dotarlo de una nueva clase política que nos llene de orgullo.
Como un bonus track quiero reconocer la valiente e importante labor del Periodismo de Investigación. Gracias a él, se han descubierto y denunciado muchos delitos de corrupción, abuso de poder e ineficiencias de gestión de las Instituciones del Estado. Por eso, creo que deberían recibir como reconocimiento a su trabajo una parte de las multas en dinero que se aplican a los condenados por estos delitos. La comunidad debe estar atenta a las publicaciones de estos periodistas y exigir a las Instituciones del Estado que acojan, sin dilación alguna sus investigaciones y obren de confirmadas con los resultados de ellas. -Rubén Solano
viernes, 18 de octubre de 2024
ES EL MOMENTO DE SALIR A FLOTE
El próximo 26 y 27 de octubre tenemos que salir a ejercer nuestro derecho a votar y volveremos a hacerlo por el "menos malo", debido al desprestigio en el que ha caído la clase política, que no da señales de querer salir.
De la corrupción, el abuso de poder y la mediocridad en el que está sumergido nuestro país, sólo saldremos ejerciendo una participación ciudadana más inteligente, inclusiva e informada, que contribuya al mejoramiento de la gestión y la fiscalización pública, porque ni la indiferencia, ni la violencia son el camino, eso ha quedado demostrado. Tampoco será por la conducción del país por partidos de izquierda o de derecha. Hoy lo sabemos, al haber tenido gobiernos de todo el arco de la política, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda. Tampoco serán las personas mayores, ni los jóvenes, ni los hombres, ni las mujeres, ni los ricos, ni los pobres, ... El camino para salir adelante son las personas sensatas, competentes, honestas, idóneas, capaces de responder a las demandas sociales, que elaboren y generen las políticas públicas con los ciudadanos y juntos hagan respetar el Estado de Derecho y sus Instituciones.
Necesitamos forjar una nueva clase política, que condene el abuso de poder y la corrupción, declarando estos delitos imprescriptibles, separando de por vida a los condenados por estos ílicitos, de contratos con el Estado y cargos públicos y obligándoles a devolver, hasta el último centavo, lo esquilmado a las arcas del país.
La variedad y cantidad de actos de corrupción y abusos de poder que hemos conocido en Chile en el último tiempo es tan grande, que ya nada sorprende ni deja a la imaginación. De aquel Chile emprendedor, reserva moral de Latinoamérica, ya no queda nada.
¿¡Cuánto dinero ha robado la clase política y cuánto daño ha hecho a la construcción de una sociedad segura, ordenada, justa y equitativa!? Es incalculable y de conocerse, las cifras serían abrumadoras.
Las Instituciones del Estado, creadas para administrar y fiscalizar el uso de los limitados recursos del Estado, se transformaron en las "cajas pagadoras" de sobornos, favores y silencios de una clase política ambiciosa, que perdió hasta la vergüenza. Los candidatos, sólo esperan su oportunidad para enriquecerse sin límite y sin importar la forma. Su mal comportamiento nos recuerda lo peor de otros países de la región, en dónde es difícil encontrar un ciudadano que no se haya beneficiado, de alguna manera, con los dineros del narcotráfico y el crimen organizado. Por supuesto que hay excepciones, pero son tan pocas, que cuesta creer que no se contaminarán.
Nadie parece escapar. Somos una sociedad en decadencia, con una clase política que no da señales de querer salir del estercolero. Así se ve por su actitud silente e indiferente frente a las crecientes demandas sociales y al abismo en que hemos caído.
La verdad es que aspirar a un cargo público, por designación o elección popular, ya no es atractivo para quienes aspiren a contribuir a crear un mejor país. El problema, además, es que se han sumado algunos "requisitos" que rayan en la inmoralidad y la indignidad y que están prevaleciendo por sobre las competencias profesionales.
En alguna oportunidad dije que no aceptaba ninguna postulación, mientras los "únicos" requisitos que interesen para aspirar a un cargo político sean: Tener tiempo, tener dinero, tener un "padrino", tener "cuero de chancho" y no ser escrupuloso. Porque me parece, que son requisitos para formar parte de un clan maligno. Ya no cuentan la idoneidad ni la probidad. Se olvidó hasta el significado de estas palabras. Se exigen más requisitos para ser maestro de escuela, que para ser presidente de la República. ¡Increíble! -Rubén Solano
miércoles, 16 de octubre de 2024
¡Estamos Solos! ¡Aló¡ Aló, ¡Aló! ... ¡¿Hay Alguien Ahí?!
En la comunidad donde resido, también la preocupación crece y divide los vecinos: Cada vez suceden más delitos, personas extrañas que recorren los pasajes y autos dando vueltas por la Villa. Los delitos y el miedo, han terminado con la paz de muchos hogares y amenazan la convivencia de todos. El estrés y la impotencia se apoderan de las personas, que encuentran en el autoencierro y la soledad la única solución... ¿Cómo resolver un problema, cuando no se tienen las herramientas para hacerlo, ni la autorización para obtenerlas y utilizarlas?
A cinco años del estallido del 18-O, los problemas sociales que lo provocaron, no solamente siguen sin solución, sino que por el contrario, se han sumado otros, más graves y complejos.
Estamos solos: Quienes están facultados para protegernos de la delincuencia, son parte de la delincuencia. "Caso Brinks"
Estamos solos: Quienes están autorizados para entregar las ayudas a los más vulnerables, se quedan con ellas. "Caso Fundaciones"
Estamos solos: Quienes están llamados a educarnos, sólo se aprovechan de nuestra ignorancia. "Caso USS"
Estamos solos: Quienes promueven el libre mercado, están coludidos: "Caso Farmacias"
Estamos solos: Quienes pueden defendernos y hacer justicia, están corrompidos. "Caso Audios"
Estamos solos: Quienes promueven la creación de empresas públicas para lograr la justicia social, tienen las más altas remuneraciones del país, gozan de escandalosos privilegios y son pésimos administradores. "Caso Codelco"
Estamos solos: He dado unos pocos ejemplos para quienes todavía crean que son casos aislados. Sólo vemos la "punta del iceberg", porque los "pocos" casos que conocemos, son por la acción valiente del periodismo de investigación o por la denuncia de algún "judas", que no recibió lo que le prometieron.
Estamos solos: Escandaloso resulta el alto nivel de delitos de corrupción que se han conocido en la casi totalidad de municipalidades de Chile y por eso, se me hace difícil creer que haya una sola institución del Estado, que no esté secuestrada por la delincuencia.
Estamos solos: La corrupción, el abuso de poder, los excesos, la impunidad, la mediocridad se tomaron el país y por eso deben ser la prioridad a combatir en Chile. Unos son consecuencia de otros, pero todos son cometidos por los mismos actores: una clase política que se repartió los poderes y las instituciones del Estado y se olvidó de su misión: brindar protección, seguridad y dar solución a las demandas sociales. Pero, por ambición nos abandonó y se pasó al lado más oscuro y perverso de la sociedad. Sólo entre ellos pueden disputarse quiénes han robado más y han hecho más daño al país, mientras los ciudadanos esperamos que solucionen los problemas, que han dejado acumular hasta hacerlos prácticamente insolubles: "Caso CAE", "Caso Deuda Histórica", "Caso Pensiones", "Caso Lista de Espera", "Caso Campamentos", "Caso Migración",...
Estamos solos, pero el 26 y 27 de octubre tendremos la oportunidad de estar juntos para votar y hacer escuchar nuestra voz: Vota por quien creas que es el mejor, pero no lo dejes solo y exíjele que cumpla sus promesas de campaña. Recuerda que una o mala gestión pública es responsabilidad de todos. -Rubén Solano
A cinco años del estallido del 18-O, los problemas sociales que lo provocaron, no solamente siguen sin solución, sino que por el contrario, se han sumado otros, más graves y complejos.
Estamos solos: Quienes están facultados para protegernos de la delincuencia, son parte de la delincuencia. "Caso Brinks"
Estamos solos: Quienes están autorizados para entregar las ayudas a los más vulnerables, se quedan con ellas. "Caso Fundaciones"
Estamos solos: Quienes están llamados a educarnos, sólo se aprovechan de nuestra ignorancia. "Caso USS"
Estamos solos: Quienes promueven el libre mercado, están coludidos: "Caso Farmacias"
Estamos solos: Quienes pueden defendernos y hacer justicia, están corrompidos. "Caso Audios"
Estamos solos: Quienes promueven la creación de empresas públicas para lograr la justicia social, tienen las más altas remuneraciones del país, gozan de escandalosos privilegios y son pésimos administradores. "Caso Codelco"
Estamos solos: He dado unos pocos ejemplos para quienes todavía crean que son casos aislados. Sólo vemos la "punta del iceberg", porque los "pocos" casos que conocemos, son por la acción valiente del periodismo de investigación o por la denuncia de algún "judas", que no recibió lo que le prometieron.
Estamos solos: Escandaloso resulta el alto nivel de delitos de corrupción que se han conocido en la casi totalidad de municipalidades de Chile y por eso, se me hace difícil creer que haya una sola institución del Estado, que no esté secuestrada por la delincuencia.
Estamos solos: La corrupción, el abuso de poder, los excesos, la impunidad, la mediocridad se tomaron el país y por eso deben ser la prioridad a combatir en Chile. Unos son consecuencia de otros, pero todos son cometidos por los mismos actores: una clase política que se repartió los poderes y las instituciones del Estado y se olvidó de su misión: brindar protección, seguridad y dar solución a las demandas sociales. Pero, por ambición nos abandonó y se pasó al lado más oscuro y perverso de la sociedad. Sólo entre ellos pueden disputarse quiénes han robado más y han hecho más daño al país, mientras los ciudadanos esperamos que solucionen los problemas, que han dejado acumular hasta hacerlos prácticamente insolubles: "Caso CAE", "Caso Deuda Histórica", "Caso Pensiones", "Caso Lista de Espera", "Caso Campamentos", "Caso Migración",...
Estamos solos, pero el 26 y 27 de octubre tendremos la oportunidad de estar juntos para votar y hacer escuchar nuestra voz: Vota por quien creas que es el mejor, pero no lo dejes solo y exíjele que cumpla sus promesas de campaña. Recuerda que una o mala gestión pública es responsabilidad de todos. -Rubén Solano
martes, 1 de octubre de 2024
DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Hablemos de democracia y participación ciudadana. ¿Qué pasa cuando los políticos no nos representan como deberían? ¿Cuándo las autoridades no cumplen sus programas y promesas de campaña? ¿Qué podemos hacer para que las cosas cambien y las promesas se cumplan?
La Democracia Representativa, que rige en Chile y se ejerce a través de representantes elegidos libremente por los ciudadanos de forma periódica, no está funcionando como esperamos. Muchas veces los políticos se alejan de las promesas de campaña y las necesidades de la gente común. Se entraban en disputas por el poder y discusiones ideológicas, que sólo a ellos importa. Entonces, es hora de repensar la democracia y encontrar mecanismos de participación ciudadana que destraben la política y garanticen el cumplimiento de las aspiraciones y la solución de los problemas que nos aquejan.
La Democracia Participativa es la opción, porque es un sistema político que busca incluir a la ciudadanía en la toma de decisiones y el control de las instituciones públicas. No reemplaza la Democracia Representativa, la complementa con mecanismos de participación ciudadana efectivos, algunos ya conocidos y otros por conocer: Plebiscitos Vinculantes, Referendum Revocatorios, Veedurías Ciudadanas, Silencio Administrativo Positivo, etc., que podrán activarse de manera oportuna, evadiendo los conflictos y caprichos de la clase política indolente, obstruccionista y oportunista.
Pero, ¿cómo logramos este salto? Con voluntad de los políticos sensatos. Exigiendo transparencia y rendición de cuentas a nuestros políticos y funcionarios públicos. Ninguna institución pública o privada que reciba una sola moneda de centavo del Estado, de manera directa o indirecta, puede escapar a la transparencia en la información.
Fortalecer la consulta ciudadana y crear el voto programático es un imperativo. También necesitamos Formación Ciudadana sobre estos mecanismos, el funcionamiento del Estado y sus instituciones, para participar de manera activa y responsable. Está claro que la formación técnica y profesional nos prepara para sobrevivir y alcanzar nuestros sueños en un mundo altamente competitivo. Pero, es la Formación Ciudadana la que nos prepara para entender la importancia de vivir en un país democrático en donde las instituciones funcionan y son confiables, y exigir autoridades de gobierno y representantes en los poderes del Estado, honestos e idóneos.
La Participación Ciudadana no es sólo un derecho, sino una responsabilidad. Debemos asumir un papel más activo en la vida política y social de nuestras comunidades. Esto debe incluir desde participar en los procesos electorales y consultas populares, hasta involucrar las organizaciones civiles y movimientos sociales en la formulación de las políticas públicas, contribuir a una mayor y mejor gestión y fiscalización del Estado y sus instituciones. En este contexto, los partidos políticos deben ser responsables por las actuaciones de los candidatos que proponen a la ciudadanía y recibir sanciones ejemplares por sus candidatos que sean condenados por delitos de corrupción y abusos de poder, en el ejercicio de cargos públicos.
Es hora de cambiar nuestra mentalidad de ciudadanos indiferentes e ignorantes en la administración del Estado y asumir una cultura política y social de mayor compromiso. Necesitamos un cambio de mentalidad para que la justicia social llegue a todos los rincones del país. La Democracia Participativa es el camino hacia ese propósito de un futuro más inclusivo y equitativo. ¡Hagamos que nuestra voz sea escuchada y respetada! -Rubén Solano
jueves, 26 de septiembre de 2024
No hay Libertad sin Responsabilidad. Ni Solidaridad sin Honestidad
Estamos a las puertas de una nueva elección de gobernadores, alcaldes, consejeros regionales y concejales, siendo la oportunidad de elegir los mejores o sencillamente Votar Nulo, que significa presentarse en la mesa de votación y no votar por ningún candidato, si en la lista no confiamos en ninguno. Esta debe ser la señal a la clase política para que postule mejores candidatos en otra oportunidad y el inicio de una campaña que exija sanciones ejemplares a los partidos políticos, cuando sus candidatos elegidos sean condenados por actos de corrupción y abuso de poder.
La ambición, la arrogancia y la insensatez, se tomaron las instituciones públicas y privadas de nuestra sociedad, que de permanecer indiferente, el futuro será aún más oscuro e imprevisible para todos. Estos antivalores son el "caldo de cultivo" que alimentan el creciente abuso de poder, la corrupción y la ineficiencia en la gestión pública y la explotación, el enriquecimiento sin límites e ilícito en la gestión privada.
La sociedad se ha transformado con el paso de los siglos en un planeta de élites excluyentes, que sólo responden a sus intereses particulares, frente a una inmensa mayoría de ciudadanos, "el pueblo", como dicen algunos de manera peyorativa o rezagada en el tiempo, por mantener una actitud de impotencia por indiferencia o ignorancia, frente al comportamiento de esas élites, que ya no son para nada referentes de respeto y admiración, mucho menos de esperanza por un futuro mejor.
Pero, ¿cómo salir de este túnel que no parece tener final? Con inteligencia y realismo, porque la historia de la humanidad se nos ha presentado como una lucha permanente de los seres humanos por tener el control de la sociedad, el mundo y el espacio. Pero, esa lucha aunque es colectiva, es sólo de las élites que tienen líderes que la conducen y una "masa" de ciudadanos que les sigue por convicción, amenza o ignorancia. Esta "masa" de personas es muy importante para esas élites, porque las legitima, garantizando su existencia y permanencia en el poder.
Debemos romper con estas hegemonías perversas que tanto daño hacen. La solución siempre ha estado en nuestras manos. Ya lo dijeron filósofos y políticos del siglo XIX, hasta hacerlo popular: "El pueblo se merece los gobernantes que tiene". Quedó atrás la creencia que el poder se heredaba de los dioses y ahora sabemos que siempre ha estado en manos del "pueblo", que lamentablemente sin formación, información, compromiso e inteligencia, no ha salido de la edad de "piedra y el garrote", que sólo trae autodestrucción e inmolación, dejando un mayor abismo de separación y rabia en la sociedad.
El profesor Luis Riveros escribió en una de sus columnas: "...Según Mc Iver, el problema radicaba en una crisis moral de la República, consistente en que el Estado y sus organismos y funcionarios no respondían adecuadamente a las demandas ciudadanas, y a las expectativas formadas bajo el trasfondo de una sociedad en progreso del cual muchos se sentían excluídos."... "Pero quizás la diferencia fundamental la hace la clase política que ha prevalecido en estos dos momentos del tiempo. Hace un siglo primaban liderazgos importantes y trascendentes, como era el caso del mismo Mc Iver que ocupó prominentes cargos públicos. Los partidos políticos, que confluyeron más tarde en sendos pactos: la Unión Nacional y la Alianza Liberal, representaban corrientes de pensamiento, capaces de defender ideas y principios, y no ser solamente, como los actuales, clubes electorales en beneficio de sus miembros y adherentes ocasionales."...
"¿Qué pasó que explica este cambio tan contundente en un siglo? Sin duda ha pasado la cuenta la ausencia durante décadas de Educación Cívica, la falta de mirada nacional y pública en la formación universitaria, la escasa influencia de las viejas escuelas partidarias hacia una generación puramente electoralista, centrada en generar mayor votación para así sustentar un mayor poder. Hemos ido perdiendo lo más trascendental de la vida ciudadana: el respeto por nosotros mismos. Cambiamos la crisis moral por una crisis consistente en el menoscabo de la República."
Estamos a las puertas de una nueva elección de gobernadores, alcaldes, consejeros regionales y concejales y es la oportunidad para ejercer una Participación Ciudadana con inteligencia, inclusividad e información, para cerrarle el paso a quienes abusan de los valores de la solidaridad y la libertad, porque jamás se solucionaran los problemas sociales mientras la clase política no persevere en proponer candidatos honestos e idóneos para gobernar el país. -Rubén Solano
La ambición, la arrogancia y la insensatez, se tomaron las instituciones públicas y privadas de nuestra sociedad, que de permanecer indiferente, el futuro será aún más oscuro e imprevisible para todos. Estos antivalores son el "caldo de cultivo" que alimentan el creciente abuso de poder, la corrupción y la ineficiencia en la gestión pública y la explotación, el enriquecimiento sin límites e ilícito en la gestión privada.
La sociedad se ha transformado con el paso de los siglos en un planeta de élites excluyentes, que sólo responden a sus intereses particulares, frente a una inmensa mayoría de ciudadanos, "el pueblo", como dicen algunos de manera peyorativa o rezagada en el tiempo, por mantener una actitud de impotencia por indiferencia o ignorancia, frente al comportamiento de esas élites, que ya no son para nada referentes de respeto y admiración, mucho menos de esperanza por un futuro mejor.
Pero, ¿cómo salir de este túnel que no parece tener final? Con inteligencia y realismo, porque la historia de la humanidad se nos ha presentado como una lucha permanente de los seres humanos por tener el control de la sociedad, el mundo y el espacio. Pero, esa lucha aunque es colectiva, es sólo de las élites que tienen líderes que la conducen y una "masa" de ciudadanos que les sigue por convicción, amenza o ignorancia. Esta "masa" de personas es muy importante para esas élites, porque las legitima, garantizando su existencia y permanencia en el poder.
Debemos romper con estas hegemonías perversas que tanto daño hacen. La solución siempre ha estado en nuestras manos. Ya lo dijeron filósofos y políticos del siglo XIX, hasta hacerlo popular: "El pueblo se merece los gobernantes que tiene". Quedó atrás la creencia que el poder se heredaba de los dioses y ahora sabemos que siempre ha estado en manos del "pueblo", que lamentablemente sin formación, información, compromiso e inteligencia, no ha salido de la edad de "piedra y el garrote", que sólo trae autodestrucción e inmolación, dejando un mayor abismo de separación y rabia en la sociedad.
El profesor Luis Riveros escribió en una de sus columnas: "...Según Mc Iver, el problema radicaba en una crisis moral de la República, consistente en que el Estado y sus organismos y funcionarios no respondían adecuadamente a las demandas ciudadanas, y a las expectativas formadas bajo el trasfondo de una sociedad en progreso del cual muchos se sentían excluídos."... "Pero quizás la diferencia fundamental la hace la clase política que ha prevalecido en estos dos momentos del tiempo. Hace un siglo primaban liderazgos importantes y trascendentes, como era el caso del mismo Mc Iver que ocupó prominentes cargos públicos. Los partidos políticos, que confluyeron más tarde en sendos pactos: la Unión Nacional y la Alianza Liberal, representaban corrientes de pensamiento, capaces de defender ideas y principios, y no ser solamente, como los actuales, clubes electorales en beneficio de sus miembros y adherentes ocasionales."...
"¿Qué pasó que explica este cambio tan contundente en un siglo? Sin duda ha pasado la cuenta la ausencia durante décadas de Educación Cívica, la falta de mirada nacional y pública en la formación universitaria, la escasa influencia de las viejas escuelas partidarias hacia una generación puramente electoralista, centrada en generar mayor votación para así sustentar un mayor poder. Hemos ido perdiendo lo más trascendental de la vida ciudadana: el respeto por nosotros mismos. Cambiamos la crisis moral por una crisis consistente en el menoscabo de la República."
Estamos a las puertas de una nueva elección de gobernadores, alcaldes, consejeros regionales y concejales y es la oportunidad para ejercer una Participación Ciudadana con inteligencia, inclusividad e información, para cerrarle el paso a quienes abusan de los valores de la solidaridad y la libertad, porque jamás se solucionaran los problemas sociales mientras la clase política no persevere en proponer candidatos honestos e idóneos para gobernar el país. -Rubén Solano
martes, 3 de septiembre de 2024
¡CORRUPCIÓN Y ABUSO DE PODER!
¿¡Cómo acabar con la Corrupción y con el Abuso de Poder, si quienes dictan las leyes, quienes las aprueban y quienes las aplican, son los mismos corruptos y abusadores de poder que nos tienen hasta el "loli" con sus escándalos!?
Es tan evidente y decepcionante, que los casos más graves de corrupción como: "audios", "fundaciones", "penta-soquimich", "caval" ... han sido conocidos por la opinión pública, gracias a la denuncia de algún periodista o persona particular. Siempre es alguien ajeno a una institución de fiscalización pública, que sólo están para denunciar robos de "cuchuflies".
¿De qué sirve que se conozca el contenido de los "chats" de Luis Hermosilla, si a esta altura todos los delitos de corrupción que se "destapen" deben estar prescritos? Sólo servirán para aumentar la rabia social, porque igual que en el pasado, la clase política empatará los delitos y archivará todos los casos.
Los delitos de corrupción y abuso de poder, no deben prescribir, los dineros robados deben ser perseguidos hasta su total recuperación, los condenados deben ser excluidos de por vida de contratar con el Estado. ¿Por qué ninguna de estas medidas está en la legislación o se aplica? Porque son los corruptos y los abusadores los que legislan y aplican las normas.
¿Cuándo los ciudadanos vamos a recibir el informe sobre lo que han hecho para combatir la corrupción y el abuso de poder, los candidatos que elegimos? Es increíble que sea una de las primeras banderas que todos levantan y sobre la que nunca rinden cuentas. Sabemos que las personas honestas dentro de la clase política son minoría, pero eso no los exime de cumplir sus promesas de campaña. Queremos que levanten la voz contra la corrupción y el abuso del poder.
¿Cuándo la clase política sensata entenderá que el país necesita autoridades honestas e idóneas, dispuestas a jugársela por la defensa de los ciudadanos? Gobernar es difícil, no es para pusilánimes, eso lo saben. De lo contrario, los países caerán en manos de personas inescrupulosas, mentes criminales, que tal como ocurre en Venezuela y como ya sucedió en Cuba y Nicaragua, se robarán el país a la primera oportunidad y enviarán a la cárcel, al exilio o al cementerio a todos sus opositores. Por esta razón, ni la indiferencia en la contingencia política, ni la ignorancia en el funcionamiento del Estado y sus Instituciones, es una opción para la ciudadanía. -Rubén Solano
_Formación Ciudadana, para una Participación más Inteligente, Inclusiva e Informada_
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