miércoles, 7 de septiembre de 2022
¿Cómo debe expresarse y entenderse la Participación Ciudadana en una Segunda Propuesta de Constitución para Chile?
"La idea es que vamos más allá de las urnas de votación y nos alejemos cada vez más de las inmolaciones"
La Participación Ciudadana, como fenómeno político-social, ha tomado fuerza en Latinoamérica desde comienzos de la década de los 90'. Todas las reformas constitucionales que se han realizado desde entonces en los países de la Región, comenzando por la Constitución de Colombia en el año 1991 hasta la propuesta constitucional para Chile en 2022, la han reconocido y destacado, incorporando, más o menos, algunas figuras que dan la posibilidad a los ciudadanos de incidir cada vez más y de manera directa, en la Gestión y la Fiscalización Pública. Por ejemplo, participando en la formulación y reforma de las leyes y en la revocatoria del mandato de los representantes en cargos de elección popular, llegando a colocarse al nivel de otros órganos del Estado, pero sin pretender sustituirlos, porque lo que se ha estado instalando en la Latinoamérica es una Democracia Participativa, en donde la ciudadanía tenga una participación mayor, que va más allá de la elección de sus autoridades y representantes a los Centros de Decisión.
Pero, ¿por qué este fenómeno de la Participación Ciudadana crece en la región? Creo que hay una sola razón en donde coincidimos todos los estudiosos e investigadores del tema: Porque la clase política que nos ha gobernado y representado en los Centros de Decisiones ha ido perdiendo la credibilidad y la confianza de los ciudadanos, que no ven en sus actuaciones, una real preocupación en la solución de los problemas que los aquejan. El aumento de los delitos de corrupción, los abusos del poder y una administración claramente ineficiente en muchas de las instituciones y empresas del Estado, han contribuido a aumentar la desconfianza en la Democracia Representativa.
La protesta, la marcha, la huelga y el "cacerolazo", se han transformado en la única alternativa de los ciudadanos para lograr ser escuchados por las autoridades o el gobierno de turno. El problema es que esta estrategia paraliza la población y hace más daño a los propios ciudadanos por la incapacidad de controlar las personas violentas que se infiltran y los grupos de anarquistas que vandalízan y destruyen todo lo que encuentran a su paso. Por estas razones, los ciudadanos han encontrado en la democracia, mecanismos de participación más efectivos y pacíficos con los cuales presionar a las autoridades y representantes para que atiendan sus causas y aceleren la solución de sus demandas.
Sin embargo, es importante recalcar que esta forma de ejercer la Participación Ciudadana en la Gestión y la Fiscalización Pública, no está para sustituir la labor ni la responsabilidad de las autoridades ni los representantes elegidos con el voto popular. Eso sería un error de interpretación, que puede despertar temores o animadversión en la clase política, los cuales impedirán la aplicación adecuada y oportuna de los Mecanismos de Democracia Participativa que se aprueben, generando mayor frustración y alejamiento de la ciudadanía del Estado. Haciendo, de paso, más lejanos o inalcanzables los planes y programas de cualquier gobierno y dándole mayor espacio y justificación a las marchas y protestas callejeras como la única expresión del pueblo para reclamar y exigir de las autoridades y sus representantes el cumplimiento de sus derechos.
Un aspecto central a alcanzar y fortalecer; que no debe cambiar o perderse de vista, es que los ciudadanos, cuando eligen las autoridades de gobierno y sus representantes a los diferentes Centros de Decisión a nivel nacional, regional y local, esperan que éstos actúen con idoneidad, probidad y autonomía, haciendo uso de todos los instrumentos permitidos por la Constitución y generados por las leyes, y en la medida que cumplan a cabalidad su rol y mandato, no será necesario la intervención del pueblo, la cual mantendrá latente la posibilidad del ejercicio de su soberanía a través de los Mecanismos de Democracia Participativa. En este sentido, el no uso de estos mecanismos, puede entenderse como una aprobación de la ciudadanía al actuar de sus autoridades y representantes. De igual manera, el uso de estos mecanismos de Democracia Participativa, debe leerse como una declaración del pueblo: "Porque ustedes no han actuado, actuaremos nosotros".
La Participación Ciudadana en la Gestión y la Fiscalización Pública es el ejercicio de la Democracia Participativa, y debe ser visto por la clase política como un complemento al ejercicio del poder delegado, un avance para la toma de decisiones o una llave para abrir los "candados" de quienes pretendan retrasar, paralizar o bloquear las decisiones de quienes están llamados a tomarlas y ejecutarlas.
Ahora bien, no debe confundirse una mayor Participación Ciudadana con mayor burocracia, creación de más cargos o contratación de más personas por parte del Estado, porque la Participación Ciudadana a que hacemos referencia es libre, voluntaria y espontánea. Siempre estará motivada o activada por una razón especifica, que debe ser superada lo más pronto posible por el gobierno de turno.
La Participación Ciudadana se inserta en el Estado para contribuir en el mejoramiento de la Gestión y colaborar en la Fiscalización de las instituciones, las autoridades y los representantes. Se apoya en la labor que realizan todas las intituciones del Estado y en los organismos que velan por la transparencia y probidad dentro del Estado.
Finalmente, es importante reconocer que un avance constitucional en esta dirección, implica también avanzar en un proceso de Formación Cívica de manera permanente y liderado por las Organizaciones de la Sociedad Civil con el apoyo de los Centros de Educación Superior; garantizando de esta manera, un ejercicio oportuno y apropiado de la Democracia Participativa y de sus Mecanismos.
La Democracia Participativa es sin lugar a dudas, un avance de la Soberanía Popular, pero principalmente es el camino para avanzar en paz hacia una sociedad con mayor justicia social y recuperar la confianza en la Democracia Representativa, en las autoridades y sus representantes.
Por último, les extiendo una invitación para conversar y profundizar en el contenido y alcance de esta propuesta. Les prometo una extensa bibliografía y una refinada experiencia. -Rubén Solano - rdsolano@gmail.com
***
P.D. La Participación Ciudadana es inherente a la Democracia y es el Voto en las Urnas su expresión principal. Tiene varias formas de manifestarse:
a) A través de la delegación (Democracia Representativa).
b) Con los ciudadanos decidiendo en toda situación (Democracia Directa), y
c) Mediante una combinación de la dos anteriores (Democracia Participativa).
La Democracia Participativa se ejerce a través de la Información, la Consulta y la Decisión de los ciudadanos. En Chile se ha avanzado de manera importante, pero no suficiente, en Información y Consulta. Pero, muy poco o nada en la toma de decisiones de manera directa, por parte de los ciudadanos.
Algunos Mecanismos o Instrumentos de Participación Ciudadana son:
* La Iniciativa Legislativa Popular
* La Revocatoria del Mandato
* Los Plebiscitos Vinculantes
* Las Veedurías Ciudadanas
* El Silencio Administrativo Positivo
* La Consulta Ciudadana
* El Voto Programático
* ...
lunes, 5 de septiembre de 2022
¡Respeto para Chile!
Una vez más y a pocos días de iniciar su mandato, el Presidente de Colombia Gustavo Petro, vuelve a equivocar su juicio sobre otro acontecimiento que ocurre en Latinoamérica. En esta oportunidad, de manera grosera, le falta al respeto al Pueblo Chileno. Se equivoca Petro al creer que el 62% de los chilenos que votaron por la opción del Rechazo a la propuesta de nueva Constitución para Chile, no quieren un cambio o son todos "pinochetistas".
La lectura de lo ocurrido con el resultado del Plebiscito en Chile el 4 de septiembre debería ser que los chilenos, de manera transversal, han rechazado la propuesta constitucional de la extrema izquierda, así como han rechazado la de la extrema derecha y exigen algo mejor que los incluya a todos.
Se equivocan los gobernantes de extrema izquierda al creer en ese giro político de 180 grados de la sociedad. Los chilenos, al igual que muchos latinoamericanos, no apoyamos los regímenes totalitarios nacidos por un golpe militar o en democracia.
Gustavo Petro debe "bajarse de la nube" y poner fin a los gustos personales y concentrarse en la solución de los problemas que por décadas padecen los colombianos. Colombia no es un país de extrema derecha y con la llegada de Gustavo Petro al poder, tampoco significa que sea de extrema izquierda. No se debe olvidar que en Colombia, al igual que en todos los países de Latinoamérica, los ciudadanos, hace mucho tiempo, no votamos por los mejores como debe ser, sino por el mal menor, porque el abanico que nos presenta la clase política para elegir, siempre está lleno de nombres que no inspiran confianza, candidatos con pasado oscuro y/o sin competencias adecuadas para ocupar los cargos de elección popular a que aspiran y usted y Gabriel Boric, son un claro ejemplo de ello. Por eso la "Luna de Miel" con el Pueblo es tan corta, casi inexistente, como ha pasado en Chile en donde la aprobación al Presidente, cayó vertiginosamente desde la primera semana de gobierno y con el resultado del Plebiscito, gobernar para él será mucho más difícil. Por ello, también deberá concentrarse en la solución de los problemas de los chilenos, actuar con más seriedad y responsabilidad en la conformación de su nuevo gabinete, separando del gobierno a sus "Amiguis del Colegio" y buscar en el amplio espectro de la clase politica a los mejores para que lo acompañen en el enorme desafío de gobernar Chile.
Gustavo Petro le falta al respeto a los chilenos y para que todo el mundo lo sepa, recuerdo la magnitud de los resultados del Plebiscito que es el más contundente de la historia de Chile:
Apruebo: 38%
Rechazo: 62%
Total de personas registradas para votar: 15.6 millones.
Total de personas que votaron: 13.0 millones (88%)
Total de Regiones en el país: 16
Total de regiones por el Rechazo: 16 (100%)
Total de Comunas en Chile: 346
Total de comunas por el Rechazo: 338 (98%)
El Rechazo a la propuesta de Nueva Constitución para Chile, ganó en los votantes de personas jóvenes, mayores, pueblos originarios y hasta en las personas privadas de la libertad. -Rubén Solano
https://www.latercera.com/politica/noticia/la-reaccion-de-petro-en-colombia-tras-el-triunfo-del-rechazo-revivio-pinochet/FLUHLX3XBRHEBGLCO4DGAGGH4Q/
sábado, 3 de septiembre de 2022
¡Hoy Gana Chile. Pero, no con esta Propuesta!
Es muy difícil comprender que la Izquierda moderada, la de la Concertación que gobernó el país con muchas más luces que sombras por cinco períodos después del retorno de la Democracia, vote Apruebo a la Propuesta de Nueva Constitución para Chile.
Una Propuesta que fue elaborada con rabia en una Convención Constitucional por una mayoría circunstancial, que pasó por encima de los integrantes que representaban los partidos políticos que fueron parte de la Concertación y los de la Centro Derecha. Que ha ninguneado y criticado groseramente los gobiernos de la Concertación y ha desconocido su contribución al país en la solución de los problemas sociales y en materia de crecimiento y desarrollo económico.
¿Cómo aprobar una Propuesta que tuvo como artífice principal al Partido Comunista, que se negó a firmar el Acuerdo por la Paz que dio origen a este proceso? Que ha dicho o dado a entender, que la Propuesta es perfecta y no necesita cambios. Que no ve posible la aprobación de ninguna de las mejoras propuestas por los partidos de izquierda a la Nueva Constitución en caso de ganar el Plebiscito. Que ha ordenado al pueblo salir a la calle a defender la aprobación de la Nueva Constitución después de finalizar el Plebiscito.
¿Cómo pueden los partidos de la Ex Concertación prestarse para apoyar una Propuesta de Nueva Constitución elaborada por la extrema izquierda a sus espaldas, desconociendo hasta la propuesta de Constitución elaborada por el gobierno de Michel Bachelet? ¿Acaso ven diferencias "positivas" para el país, entre un régimen de extrema izquierda y otro de extrema derecha?
Estaremos muy mal si pasamos de una Constitución elaborada por la extrema derecha a otra elaborada por la extrema izquierda. El 4 de septiembre debe ganar Chile, pero no con esta Propuesta de Constitución. -Rubén Solano
viernes, 2 de septiembre de 2022
¿Anarquismo o Democracia?
Lo que está en juego en Chile no es tanto la propuesta de una Nueva Constitución, sino el reconocimiento y aceptación de la Democracia como la forma con la cual los chilenos resolveremos las diferencias y avanzaremos hacia un futuro mejor para todos, en paz y con justicia social. Esto lo creo así, por la fuerza que ha tomado la violencia en los últimos años en nuestro país y por las declaraciones, amenazas y atentados que de parte y parte de los adherentes de las opciones del Apruebo y del Rechazo se han escuchado y visto. Por este mal comportamiento de algunos, le han abierto las puertas a los Anarquistas, que son los que apoyan, promueven y legitiman la violencia como la forma de solucionar los problemas sociales.
En esta dicotomia, Democracia o Anarquismo, dará lo mismo el resultado del Plebiscito de Salida, porque los Anarquistas, siempre encuentran la manera de "torcerle la mano" al gobierno de turno para lograr por la vía de la violencia, anteponer sus intereses a los de los demás. Para ellos, no hay respeto a ninguna autoridad ni Estado de Derecho que valga.
No olvidemos tampoco que hay un Anarquismo encubierto por dirigentes inescrupulosos y cobardes a los que es difícil probar su vínculo personal con ellos, pero que es fácil identificar. Anarquismo o Democracia, esa es la lucha del siglo XXI y da lo mismo si esta última es de Izquierda o de Derecha.
El 4 de septiembre salgamos a votar y digamos pacíficamente, NO a la violencia, NO al Anarquismo. -Rubén Solano
miércoles, 31 de agosto de 2022
¿Entonces, Qué Pasará si Gana el Rechazo?
De ganar la opción Rechazo. Tendremos la posibilidad de elaborar una Nueva Propuesta Constitucional, porque nuestro país tendrá, sí o sí, una Nueva Constitución. El empoderamiento ciudadano llegó para quedarse y no existe ninguna posibilidad que gobiernos, ni partidos políticos, puedan hacer cambiar la voluntad del 80% que votó por un cambio constitucional en el Plebiscito de Entrada el 25 de octubre de 2020. Mucho menos podrá borrarse de la memoria nacional aquella gran movilización ciudadana del 25 de octubre de 2019.
El deseo de una Nueva Constitución para Chile es transversal a las tendencias ideológicas, partidistas, regionales y comunales que existen. Pero, debe estar bien hecha, porque nadie quiere quedar por fuera. El mayor tiempo no debe ser problema. Nuestra cultura es nunca hacer bien las cosas a la primera, pero sí sacar el tiempo necesario para corregirlas o hacerlas de nuevo.
De todas maneras, si los chilenos, como dicen algunos, hemos "padecido" durante 40 años la Constitución del 80, lo cual es discutible, entonces podemos sacrificar un poco más de tiempo para lograr algo mucho mejor. Nada detendrá ni afectará el Programa de gobierno de Gabriel Boric, porque con o sin Nueva Constitución, deberá seguir enfrentando los desafíos y dar solución a los problemas de inseguridad, delincuencia, violencia, terrorismo, narcotráfico, carestía de la vida, pandemias del COVID-19 y del Mono y un largo etcétera que tiene "acogotado" el país.
No olvidemos que por iniciativa de la Centro-Izquierda y con el apoyo de la Derecha, se logró abrir el “candado” que, según han dicho, ha impedido aprobar las reformas constitucionales que muchos quieren instalar en el país. Con esta apertura, sumada a los acuerdos de ambas coaliciones previos al Plebiscito de Salida, "Aprobar para Mejorar" y "Rechazar para Reformar" y con la presión ciudadana detrás, no tengo la menor duda que a nuestro país llegarán los cambios envueltos en una Nueva Constitución, que tanto hemos esperado.
El obstáculo que habrá que sortear, será sobre la conformación del equipo que deberá elaborar la Nueva Propuesta de Constitución. Pero, con la experiencia acumulada y la voluntad de cambio de todos los actores, se descubrirá una mejor fórmula.
***
Dicho lo anterior, quiero dedicar los minutos que me restan para llamar la atención en lo débil que se presenta la Participación Ciudadana en la Propuesta. Sobre todo, si tenemos en cuenta que en Latinoamérica, se está avanzado en ella desde la década de los 90’. Son varias las Constituciones que han declarado la Democracia Participativa como sistema político e incorporado algunos de sus Mecanismos de Participación, con una amplia experiencia en su aplicación. Por ello, me resulta incomprensible que los convencionalistas que impulsaron la Propuesta de Nueva Constitución para Chile hayan sido tan tímidos y erráticos en la incorporación de los Mecanismos de Democracia Directa, en circunstancias que siempre tuvieron una mayoría calificada de izquierda, autodenominada "dizque" progresista. Más grave es confundir el exceso de burocracia con los principios que destacan la Participación Ciudadana de ser un ejercicio libre, voluntario y no remunerado por parte de las personas, par contribuir al mejoramiento de la gestión pública y la fiscalización del Estado, las instituciones y sus autoridades.
La Democracia Participativa es vista por algunos como el "cuco" de la Democracia Representativa. Aunque la Democracia Participativa no pretende reemplazar y menos eliminar la representación. Es un complemento a la Democracia Representativa. Todos los Mecanismos de Democracia Directa están para ayudar a hacer realidad las promesas y las buenas intenciones de quienes llegan de buena fe al poder. El principio que orienta la Democracia Participativa se puede definir de una manera simple: "Si ustedes no lo hacen, lo hacemos nosotros". Es la respuesta civilizada y pacífica de la ciudadanía a la inercia, a la indiferencia, a la negligencia, a la obstrucción, a la ineficiencia y a la insensatez que se apodera de algunas autoridades y representantes del pueblo. Es un cambio de estrategia o contención a las dolorosas alternativas que ha utilizado el pueblo para “doblarle la mano” al Estado, como la marcha, la protesta, el paro y la inmolación de personas desesperadas.
Es comprensible que a una parte de la clase política le incomode la Democracia Participativa y no demuestre sincero compromiso con ella. Por eso era necesario que los “independientes y progresistas” la hubieran dejado bien instalada dentro de la Propuesta de Nueva Constitución.
El poco éxito de la Democracia Participativa y sus Mecanismos en Latinoamérica, obedece al contenido de las leyes que la reglamentan, que hacen fácil su manipulación y difícil el uso apropiado por parte de los ciudadanos.
La Democracia Participativa requiere de una ciudadanía preparada para ejercerla con propiedad. Toda vez, que sin Formación Ciudadana permanente y sistemática, la Democracia Participativa y sus Mecanismos son como “tickets” de entrada a un Lollapaluza o la final de una Copa Mundo, en manos de detractores de la música y el fútbol. La Formación Ciudadana es fundamental y debe incorporarse como un Derecho y una Obligación ciudadana, la cual debe ser permanente, gratuita y de calidad.
La Iniciativa Legislativa Popular, los Plebiscitos Vinculantes, la Revocatoria del Mandato, las Veedurías Ciudadanas, el Silencio Administrativo Positivo, el Voto Programático y otros más, son las "armas" de los ciudadanos en el siglo XXI para ejercer de manera pacífica e inteligente la Soberanía Popular en una sociedad libre y democrática. Pero, debemos conocerlas, estudiarlas y comprenderlas para utilizarlas de manera adecuada y oportuna. De lo contrario, serán un “dolor de cabeza” para quienes gobiernan y una terrible decepción para los ciudadanos, tal como ha sucedido en los demás países de la Región. -Rubén Solano
¿Por Qué Votar Rechazo a la Propuesta de Nueva Constitución para Chile?
Hablaré a título personal. No represento a ningún sector, ni partido político, ni grupo familiar... Votaré Rechazo a la Propuesta de Nueva Constitución para nuestro país. Pero, quiero dejar constancia de mi respeto y comprensión por quienes votarán Apruebo y por quienes tienen razones diferentes a la mías para también votar Rechazo.
Partiré diciendo que una Constitución es como el plano general de una casa en donde todos queremos vivir cómoda y tranquilamente. El plano debe ser la guía para su correcta construcción. Desde luego que ese plano puede ser tan esquemático o tan detallado como quieran los interesados.
Pensemos en la Constitución como ese plano de la casa que queremos habitar. Siendo nuestro país un extenso territorio de tan diversa geografía y heterogeneidad de culturas que lo habitan, cada una con una historia o un pasado que se desarrolla de manera diferente y que se cruza con todos y con todo, de múltiples maneras, es natural que el plano no resulte fácil de elaborar para ningún "arquitecto". Sin embargo, sí es importante insistir que el plano sea aprobado por una amplia mayoría de quienes habitaremos la casa, porque, no prestar atención a este detalle, nos obligará vivir por muchos años, en un constante conflicto con quienes no se sientan a gusto dentro de ella. Mucho más difícil será cohabitar con quienes son incapaces de acomodarse en el nuevo diseño.
Recordemos que el 4 de septiembre no vamos a elegir gobernantes o representantes. Si fuera el caso, estos podemos cambiarlos en un período relativamente corto sino cumplen el mandato o no responden a nuestras expectativas. Pero, una Constitución, que es como una casa, no es posible cambiarla sino después de muchos años. Y esta es la razón por la cual debemos tomarnos muy en serio, su elaboración y su aprobación.
***
Es innegable que la Propuesta de Nueva Constitución tiene aspectos valorables, que debemos rescatar. Sólo mencionar algunos de ellos por razones de tiempo: la paridad de género, el reconocimiento de los pueblos indígenas, la descentralización, la protección de la naturaleza y del medio ambiente y el avance en mayor participación ciudadana. Aunque sobre este último tema tengo varias aprehensiones.
Sin embargo, también observo fallas estructurales, de diseño y de desconfianza ciudadana en quienes la elaboraron, estas me obligan a rechazarla con inmenso dolor, porque al igual que muchas personas, también me había forjado grandes esperanzas en este proceso.
Una de las principales quejas a la actual Constitución, la de "Pinochet", como algunos la llaman, es su imposibilidad de hacerle cambios por los grandes candados que tiene. Esto puede ser discutible, pero esa es la queja. El problema es que la Propuesta no solamente importó el “candado”, sino que le agregó otro más, al incluir el consentimiento previo de los Pueblos Indígenas sobre los temas que se vayan a reformar y que afecten sus derechos. Esto hace más difícil, por no decir imposible, cualquier reforma futura a la Constitución, incluyendo las promesas de mejorarla incluidas en el acuerdo firmado recientemente por la coalición de los partidos de izquierda, que por lo demás, no contó con la invitación, ni con la firma de los incumbentes. Esta es la principal razón por lo cual Rechazo la Propuesta.
Es que no debemos aprobar el plano de una casa que hace difícil y costosa, prácticamente imposible, una reforma o mejora. Mucho menos, cuando se sabe con anticipación, que la casa necesitará de reparaciones y de mejoras desde el mismo día de la inauguración. Otro:
Las quejas ciudadanas han girado una y mil veces por la creciente pérdida de confianza en la clase política, las autoridades de gobierno y la dirigencia social y empresarial del país. No fue por capricho que surgió la idea de una Convención Constitucional con independientes. Creemos que a diario se cometen muchos abusos de poder. Y que han ido en aumento los delitos de corrupción. Nos preocupa y llena de vergüenza las personas que llegan a las instituciones del Estado y a los Centros de Decisión del país, con muy baja preparación o sin competencias para responder adecuadamente a las exigencias de los cargos que se les encomienda.
La Propuesta de Constitución pasó por alto tomar las medidas correctas para combatir estos tres flagelos: abuso de poder, corrupción e ineficiencia en la gestión pública. Que por lo demás, son los principales causantes de la desigualdad, la injusticia y la rabia social. No está bien aprobar esta Propuesta de Nueva Constitución, que no incluyó la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, ni el compromiso de perseguir hasta la última generación los recursos esquilmados al pueblo. Que tampoco exigió parámetros de competencias mínimas para quienes tengan aspiraciones de llegar a los cargos de representación por elección popular.
Burocracia no es Participación ciudadana. Más burocracia es mayor probabilidad de abusos de poder, ineficiencia en la gestión pública y más corrupción. La Participación Ciudadana es el compromiso libre, voluntario y no remunerado que hace una persona para contribuir a mejorar la gestión pública y la fiscalización del Estado, las instituciones y sus autoridades.
Finalmente, tengo reparos en el diseño de la Propuesta, el cual considero excesivo en el articulado, agotador en su lectura y de difícil comprensión en buena parte de su contenido. Esto ocasiona confusión y dudas en la interpretación de algunos temas y suspicacia en el contenido de otros por no haberse concordado en la terminología a utilizar en el texto.
Todo lo anterior me parece suficiente para votar Rechazo a la Propuesta de Nueva Constitución para Chile. Y confiar en que habrá un nuevo proceso que se deberá escribir por personas idóneas para ello, con formación, conocimiento y experiencia. Sin odios, ni rencores, que deberán recoger lo mejor de esta Propuesta, corregirán los errores y llenarán los vacíos que han dejado tantas dudas en los chilenos. -Rubén Solano
sábado, 13 de agosto de 2022
¡Abuso de Poder, Mediocridad y Corrupción!
Tienen razón quienes afirman sobre la dificultad que hay para llegar a acuerdos en el mundo político y por supuesto que a las extremas políticas les cuesta más, por tener posturas radicales o intransables. Sin embargo, tengo un par de observaciones para desenmascarar la constante "victimización" de la extrema izquierda que siempre ha dicho que la derecha le ha impedido hacer cambios a la Constitución, llegar al poder o gobernar. La verdad es que nunca antes habían llegado al poder porque nunca antes habían podido conseguir el apoyo mayoritario del pueblo. Hoy están en el poder en Chile y en muchos países de Latinoamérica con las "viejas" Constituciones que tanto criticaron. En Chile, con la Constitución actual, la mal llamada "pinochetista", llegó al poder la extrema izquierda y ha gobernado la derecha y la izquierda en el pasado, siendo la izquierda la que más veces ha gobernado y la que más veces ha cambiado su contenido. Por ello, desde el 2005 lleva la firma de la izquierda encabezada por el expresidente Ricardo Lagos, que es quien más veces la modificó. En el resto de Latinoamérica, todas las constituciones han sido reformadas por la izquierda y cambiadas por la extrema izquierda cuando llega al poder. Ellos gustan de poner un "sello" a su régimen. Pero, solo son textos extensos, "románticos y floridos", que más que utópicos, son mentirosos, porque no están dispuestos a respetar ni a hacer realidad su contenido, tal como se puede comprobar recorriendo y analizando el "vecindario"...
Gobernar no es fácil, sobre todo si se es consciente de la heterogeneidad de la población y de la cantidad de intereses que se mueven en lo económico, en lo social, en lo medioambiental, en lo religioso, en lo tecnológico, en lo ideológico, etc... Se requiere mucha inteligencia, sabiduría, experiencia y sensatez de quienes lleguen al poder para lograr la aprobación del pueblo al final de su mandato. Quienes más veces han logrado una buena aprobación, sin llegar a ser excelentes, son los gobiernos moderados de izquierda o de derecha o los de centro. Por el contrario, los países con peores gobiernos y baja aprobación son los de tendencias políticas de extrema. La casi totalidad de ellos, sea que lleguen por la vía de un Golpe de Estado o por la vía democrática, se transforman en autoritarios o dictatoriales, porque imponen a "raja tabla" su ideología y programa a toda la sociedad sin importarles la diversidad. Generalmente, son regímenes criminales que provocan la emigración de sus habitantes, envían al exilio o a la cárcel a sus opositores, cierran las fronteras, controlan los medios de comunicación y se atrincheran para permanecer en el poder indefinidamente. Están convencidos que los seres humanos son igual que los animales, que con el tiempo aprenden a someterse a la voluntad de sus amos y a comer sólo de su mano.
Estos regímenes de tendencia política de extrema, por lo general son extractivistas, corruptos, abusadores del poder y mediocres. Nunca han reconocido su derrota en las urnas, que también significa el desprecio ciudadano por el uso que han hecho de la violencia y de las armas para llegar al poder. Nunca han reconocido su fracaso cuando gobiernan, porque para ellos el culpable de su fracaso siempre son sus opositores y el "imperialismo". Jamás reconocen su incapacidad, su ignorancia, su mediocridad por más evidente que sea. ¡Qué algún dios nos libre del mal comportamiento de esta clase política nefasta cuando llegue al poder, porque nunca se sabe de sus reales intenciones, hasta cuando ya es demasiado tarde! -Rubén Solano
Gobernar no es fácil, sobre todo si se es consciente de la heterogeneidad de la población y de la cantidad de intereses que se mueven en lo económico, en lo social, en lo medioambiental, en lo religioso, en lo tecnológico, en lo ideológico, etc... Se requiere mucha inteligencia, sabiduría, experiencia y sensatez de quienes lleguen al poder para lograr la aprobación del pueblo al final de su mandato. Quienes más veces han logrado una buena aprobación, sin llegar a ser excelentes, son los gobiernos moderados de izquierda o de derecha o los de centro. Por el contrario, los países con peores gobiernos y baja aprobación son los de tendencias políticas de extrema. La casi totalidad de ellos, sea que lleguen por la vía de un Golpe de Estado o por la vía democrática, se transforman en autoritarios o dictatoriales, porque imponen a "raja tabla" su ideología y programa a toda la sociedad sin importarles la diversidad. Generalmente, son regímenes criminales que provocan la emigración de sus habitantes, envían al exilio o a la cárcel a sus opositores, cierran las fronteras, controlan los medios de comunicación y se atrincheran para permanecer en el poder indefinidamente. Están convencidos que los seres humanos son igual que los animales, que con el tiempo aprenden a someterse a la voluntad de sus amos y a comer sólo de su mano.
Estos regímenes de tendencia política de extrema, por lo general son extractivistas, corruptos, abusadores del poder y mediocres. Nunca han reconocido su derrota en las urnas, que también significa el desprecio ciudadano por el uso que han hecho de la violencia y de las armas para llegar al poder. Nunca han reconocido su fracaso cuando gobiernan, porque para ellos el culpable de su fracaso siempre son sus opositores y el "imperialismo". Jamás reconocen su incapacidad, su ignorancia, su mediocridad por más evidente que sea. ¡Qué algún dios nos libre del mal comportamiento de esta clase política nefasta cuando llegue al poder, porque nunca se sabe de sus reales intenciones, hasta cuando ya es demasiado tarde! -Rubén Solano
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