domingo, 26 de enero de 2020

Hacer lo Esencial

Quiero felicitar a la mayoría de Evópoli, que en el Consejo General realizado el sábado 25 de enero ganaron con su propuesta de iniciar una campaña en favor del voto por la APROBACIÓN de una Nueva Constitución para Chile y su elaboración con unos constituyentes MIXTOS.

Fue un proceso democrático y transparente organizado por la directiva, que tuvo para todos los militantes un poco más de dos meses de campaña, preparación y reflexión, en virtud de que el 15 de noviembre del 2019 un grupo de parlamentarios, firmaron un acuerdo para iniciar un proceso constituyente que le dé salida a la crisis social por la cual atraviesa nuestro país.

Personalmente, era partidario de la “Libertad de Acción” y de unos constituyentes sin vínculos parlamentarios. No voy a recordar los motivos de mis convicciones, porque no corresponde y por respeto a la voluntad de las mayorías. Pero sí deseo hacer propicia, en este acontecimiento democrático de Evópoli, la ocasión para compartir algunas reflexiones sobre lo que debe ser el comportamiento de los militantes de un partido milennial, nacido en democracia, sin “pecado original” y sin rezagos de una clase política desprestigiada y en decadencia.

Seré directo en mis apreciaciones. Debemos aceptar lo esencial. No complejizando lo que por naturaleza es sencillo de entender: Una sociedad necesita de la política y de los políticos, tal como necesita la salud y los médicos o la educación y los maestros. El que tengamos algunos políticos que nos producen vergüenza, es sólo nuestra responsabilidad, tal como lo es tener médicos y maestros mediocres. Al fin de cuenta, somos nosotros los ciudadanos quienes los elegimos.  

La libertad que tenemos para pensar y actuar, no debe conducirnos a vivir en una organización sin reglas, porque entonces no existiría o no tendría sentido la organización. El consenso y los sistemas de votación son mecanismos estratégicos para asegurar la convivencia y la existencia de las organizaciones.  Es poco inteligente vivir en una sociedad democrática y no entender o no aceptar las decisiones que se toman según sus reglas.

La libertad, como el derecho a pensar, no tiene límites, pero sí el actuar, que se encuentra cuando se vive en una sociedad democrática. Por ello, está bien exigir a los demás que acepten las decisiones y actuaciones de quienes obtienen el apoyo de las mayorías. De todas maneras, si no quedamos conformes, en democracia siempre existe la manera de iniciar una nueva estrategia para lograr en el futuro un cambio en la opinión de la mayoría o de trabajar por la creación de una nueva normativa para tomar decisiones. 

La crisis social por la cual atraviesa nuestro país, responde a una contradicción y agregaría, a una falta de sensatez y coherencia de muchos ciudadanos, que sólo aceptan y respetan las ideas que ellos proponen. No son pocos los grupos minoritarios que hoy existen, que sin respeto a la voluntad de las mayorías y utilizando todo tipo de estrategias, por no decir también de armas y violencia, pretenden imponer su voluntad dentro de una sociedad que tiene establecidas reglas y mecanismos de participación, para que los ciudadanos sean escuchados y hagan valer sus derechos… Por supuesto, que no voy a caer en la ingenuidad de decir que dichas reglas y mecanismos sean los más adecuados, ni que quienes están en la obligación de hacerlos valer lo estén haciendo bien. Claro, que vivimos en una época en que se vulneran con facilidad los derechos de las minorías. Pero, ese es otro tema del cual he escrito y hablado en otras oportunidades cuando me refiero a la importancia de promover y ejercer una Participación Ciudadana más Informada, más Inteligente y más Inclusiva.

Sin embargo, no deseo desviarme del objetivo central de este mensaje, que es la oportunidad que tiene Evópoli, de demostrar la importancia de respetar la libertad de los militantes de promover sus ideales y convicciones, al mismo tiempo de entender que la sobrevivencia y éxito que deseamos y esperamos como organización, depende del respeto a las reglas y principios que postulamos, porque de lo contrario, no es posible avanzar como organización social, ni tendremos la capacidad de instalar el modelo de “País Justo” que soñamos para Chile.

Por lo anterior, estoy convencido que el camino de quienes no “ganamos” en el Consejo General, debe ser respetar la voluntad de la mayoría y apoyarlos para que tengan éxito. Partimos de la buena fe de los “ganadores” y de su firme convicción en que ese es el camino correcto. Su éxito será el de Evópoli y, por lo tanto, también será nuestro. ¿Qué otro sentido tiene la democracia, en una sociedad de ciudadanos libres, que convivimos en organizaciones y espacios de manera voluntaria?

Tal vez, quienes pretendan negar los resultados del Consejo Nacional, también deban reflexionar en la exigencia que imponemos al Gobierno, por no hacer respetar el Estado de Derecho y ceder ante la presión de las minorías, dando la espalda al mandato de sus electores, como se desprende de la desaprobación ciudadana reflejada en el resultado de las encuestas de opinión pública. Convengamos, que no debemos exigir al Gobierno, lo que nosotros no somos capaces de cumplir en la práctica,

Ahora se inicia un nuevo juego y nos corresponde a todos, incluyendo a quienes estábamos por opciones diferentes, ayudar para que el plebiscito del 26 de abril salga adelante con la opción aprobada por el Consejo Nacional de Evópoli. Posteriormente, debemos respetar y hacer respetar la opción que decidan los chilenos. Así estaremos siendo parte del juego de la democracia, en donde sea la voluntad de la mayoría y ojalá las mejores ideas y argumentos las ganadoras.

Debemos negarle la entrada con fuerza y determinación a los violentos, a los criminales, a los manipuladores, a los populistas. A quienes desean ganar victimizándose, inmolándose, suicidándose. Caminando en una ridícula y patética “primera línea”, ya superada por la historia de la humanidad, con héroes de verdad, de carne y hueso, que jamás cubrieron su rostro para defender lo que consideraban que les era propio. Que lloraron las pérdidas y las derrotas, porque había algo más grande que sus individualistas y anárquicos intereses. Que nunca se quejaron de abusos ni excesos, porque ni siquiera conocieron una institución humanitaria que les defendiera.

Hacer lo esencial es entender nuestras diferencias, promover los acuerdos y respetar la palabra comprometida. Es fortalecer la democracia dotándola de mecanismos de participación ciudadana cada vez más modernos, que den seguridad y confianza a los ciudadanos en las actuaciones de quienes representan su voluntad, y de todas maneras, no seguir creyendo que quienes piensan diferente a nosotros, son nuestros enemigos, porque como dice Yuval Noah Harari, es ahí donde las democracias colapsan.

Debemos terminar con la oposición obstruccionista, con la zancadilla, con los “palos en la rueda”. Con mayor razón, la que se da al interior de nuestro partido. Esto sólo conduce al retroceso o estancamiento de la sociedad y de nuestra organización. 

El camino del éxito de Evópoli es muy claro, y tiene enemigos reconocidos: la corrupción, el abuso del poder y la ambición de quienes desean enriquecerse fácilmente con el dinero y los recursos del pueblo. Todo enquistado en el sector público y privado, en donde ningún partido político ni organización social escapa. Por ello, debemos promover una nueva Constitución o una reforma de la actual, basada en una Democracia Participativa, que dé más protagonismo a los ciudadanos. Que responda de manera oportuna y con respeto a sus demandas individuales o colectivas. Que colabore en la gestión y fiscalice la actividad pública de los representantes elegidos en los diferentes centros de toma de decisiones; porque no se trata de terminar con la democracia representativa, sino de rescatarla de los corruptos y los ineptos, y renovar la confianza ciudadana en una nueva clase política.  RDS


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miércoles, 11 de diciembre de 2019

¡No con mis hijos, ni con mis nietos!

No quisiera iniciar una polémica sobre la entrevista realizada a un "joven capucha" que forma parte de la "primera línea" en las manifestaciones, aparecida en el sitio "El Desconcierto" y que se ha viralizado en las Redes Sociales.  Tengo profundo respeto por todas las personas y muy especialmente por los jóvenes y menores de edad, porque sin considerarlos inferiores, nunca he deseado que ellos, asuman las "batallas" que debemos dar los adultos. Me parece injusto, porque creo que las etapas de la niñez y la juventud, que por lo demás, son muy cortas, deben dedicarlas al cultivo de los valores, la formación y el aprendizaje... Ya tendrán tiempo, cuando sean adultos, para recibir el "testimonio", el cual no soltamos, sino hasta el día en que partimos de este mundo. Permitir que nuestros niños y jóvenes continúen dando las "batallas" que debemos dar los adultos, es algo que debemos parar.

Los centros de formación, los espacios públicos, la infraestructura de la ciudad y todo lo que existe, bueno o malo, se ha conseguido y se ha construido con sacrificio y no pocas veces a "sangre y fuego", por eso mismo no es correcto aceptar que sea destruído, porque significa retroceder. Además, a nadie le hace más daño su destrucción que a quienes en el pasado lucharon por conseguirlo. Por ejemplo: Acaso, el sistema de transporte que hoy tiene la ciudad de Santiago, ha sido producto de la generosidad de algún gobierno? Acaso, hemos olvidado las "batallas" que se dieron por las extensiones de las líneas y servicios? Por la creación de las vías exclusivas? Por la frecuencia y la calidad del servicio? No, nada nos ha resultado gratis y las reconstrucciones tampoco lo serán.

Las instituciones de orden público, como los carabineros, no son un capricho de unos pocos. Existen, con sus virtudes y defectos, en todos los países del mundo y practicamente, han existido desde que el hombre existe. Tal vez, también deberíamos preguntarnos, si conocemos las motivaciones que tiene una persona adulta para ser parte de estas instituciones; de igual forma, como ahora sabemos las motivaciones de un joven capucha que está en la primera línea de las manifestaciones.

Lo que creo que deberíamos hacer, después de tantos siglos de luchas por las injusticias sociales, es capitalizar lo aprendido y utilizar de mejor forma lo poco o mucho que hemos conseguido. Por ejemplo: Si a "sangre y fuego" conseguimos instalar la democracia y con ella, el derecho a elegir a quienes deben gobernar, entonces, vamos a preocuparnos y ocuparnos de elegir a los mejores. Para ello, debemos ejercer el derecho ganado a la Participación Ciudana, ejerciéndola con más Información, con más Inteligencia y con más Inclusión Social. Si las personas que elegimos como nuestros representantes, no están cumpliendo con nuestras demandas ni expectativas, entonces, exigamos mayor participación, exigiendo que se incorporen mecanismos como, la iniciativa legislativa popular, los plebiscitos vinculantes, la revocatoria del mandato, el voto prográmatico, el silencio administrativo positivo, las veedurías o fiscalización ciudana a la gestión pública....

Lo anterior, porque debemos avanzar y trascender, no retroceder. Evitar exponer nuestros niños y jóvenes al sacrificio, al sufrimiento y menos a la muerte. Ellos deben ocupar su tiempo en ser felices, disfrutándo de lo poco o mucho que se ha conseguido en tantas "luchas y batallas", estudiando, capacitándose, formándose, para consolidar y cuidar lo conseguido, mejorar lo que haya que mejorar y seguir construyendo una mejor sociedad para ellos y para su descendencia. No queremos niños ni jóvenes sin miedo a la muerte, queremos niños y jóvenes con ganas de vivir! RDS

lunes, 18 de noviembre de 2019

¡Basta Ya de Manipulaciones- Queremos Soluciones!!

“Debemos dar la pelea por una Democracia Participativa, porque la Democracia Representativa debe recuperar la confianza de los ciudadanos y mientras esto no ocurra, los ciudadanos debemos tener mecanismos civilizados de control. No debemos seguir permitiendo, en pleno siglo XXI, más caos, destrucciones ni suicidios, para tener que ser escuchados. Por ello, es importante la inclusión de mecanismos de participación ciudadana.”

Hay demasiada manipulación en todo esto. Es tan notoria, que me produce tristeza y me sorprende la facilidad con que se ha logrado desviar su atención y centrar la solución de las demandas sociales en un cambio de la Constitución Nacional, en circunstancias que muy pocas personas conocen su contenido y muchas menos, identifican las disposiciones que se deberían eliminar y las que se deben incluir. Es ridículo hacernos creer que un cambio de modelo y la incorporación de unos cuantos derechos más nos cambiará la vida.

Me produce impotencia no tener la fuerza suficiente para gritar que, si bien es cierto, la Constitución es importante y un cambio en ella es necesario, no es la prioridad y no resuelve ninguno de los problemas que dieron origen al estallido social y que por el contrario, su discusión en estos momentos nos aleja de dar la pelea por los temas que realmente son los mayores causantes de la desgracia, la desigualdad y la injusticia social que por siglos padecemos: Los abusos, el enriquecimiento con dineros públicos y la corrupción de toda clase, especialmente los que a diario cometen algunas personas de las autoridades de gobierno, de la clase política, de la clase empresarial y de la clase social.

Están muy alejados de la realidad al preguntar si queremos o no una nueva Constitución. Al preguntar si queremos que la nueva Constitución sea hecha por una Convención Constitucional o por una Convención Mixta Constitucional. ¡Vaya! ¿Cuál sería la diferencia? Si en todas ellas los únicos que estarán presentes al frente o en la sombra son los mismos de siempre. ¿Acaso, creemos que la señora Juanita nos puede escribir una nueva Constitución? ¡Perdón!

¿Por qué mejor no hacer un plebiscito vinculante para preguntar a la señora Juanita y a todos los chilenos, qué hacer para combatir la corrupción, los abusos y el enriquecimiento con dineros públicos? Se sorprenderán de la claridad que tenemos los ciudadanos sobre las soluciones que se deben poner en práctica, “ahora ya” y de la cantidad de ejemplos y experiencias que tenemos como víctimas de abusos y actos de corrupción. Puedo anticipar sin riesgo a equivocarme que las soluciones se pueden lograr, con la promulgación de nuevas leyes y/o la aplicación de las actuales, sin necesidad de un cambio constitucional, que de cualquier manera requiere de mucho tiempo y acuerdos para concretarse.

¿Por qué mejor no nos preguntan si la queja ciudadana es por los ricos y la riqueza del país o por los ladrones de cuello blanco y el enriquecimiento ilícito y abusivo con los recursos públicos? ¿Por qué mejor no nos preguntan si aceptamos que haya personas que se dan una vida de reyes con nuestros impuestos? ¿Por qué mejor no nos preguntan si necesitamos toda la cantidad de actuales congresistas y concejales, para que nos sigan representando? ¿Por qué no nos preguntan si cuando votamos, estamos votando por los mejores o por los menos malos y menos corruptos? ¿Por qué mejor no nos preguntan si nos gusta que nos pongan a elegir entre candidatos corruptos, ineptos y payasos para gobernar nuestro país? ¿Por qué mejor no nos preguntan si estamos de acuerdo en que abusen, nos roben y se enriquezcan con nuestros ahorros para las pensiones?... ¡¡¡ Basta ya de tanta manipulación!!!

Este es el momento para que las Organizaciones Sociales y Comunitarias, rompan estas cadenas y ayuden a la ciudadanía a salir de este círculo vicioso y perverso de manipulación y abusos, y aboguemos por una Participación Ciudadana más Informada, más Inteligente y más Inclusiva. Es responsabilidad de nosotros, los dirigentes sociales, educar la ciudadanía, porque no lo harán las élites de nuestro país. Es el momento que las Organizaciones Sociales y Comunitarias de Chile sean más protagonistas y asuman el liderazgo y la protección de una sociedad que no tiene por qué continuar sacrificándose en las calles, dando su vida, inmolándose, autodestruyéndose y destruyendo lo poco o mucho que se ha conseguido, para reclamar el derecho a una vida digna o mejor calidad de vida.

Ya lo he dicho, no es la prioridad, pero es necesario un cambio de Constitución. Votaré por el SÍ y por una Convención Constitucional. Debemos dar la pelea por una Democracia Participativa, porque la Democracia Representativa debe recuperar la confianza de los ciudadanos y mientras esto no ocurra, los ciudadanos debemos tener mecanismos civilizados de control. No debemos seguir permitiendo, en pleno siglo XXI, más caos, destrucciones ni suicidios, para tener que ser escuchados. Por ello, es importante la inclusión de mecanismos de participación ciudadana como: La iniciativa legislativa popular, la revocatoria del mandato, el plebiscito vinculante, el silencio administrativo positivo y la fiscalización o veedurías ciudadanas. Tampoco soy ingenuo, estos mecanismos no son la panacea y muchos de ellos, son detestados e igualmente susceptibles de ser manipulados por parte de la clase política tradicional, especialmente por quienes se niegan a renunciar a sus privilegios y correr el riesgo de verse confrontados periódicamente por los ciudadanos. Pero, no deberían preocuparse, deben creerme, que cuando la clase política obra con rectitud, estos mecanismos serán sólo parte del paisaje de la Constitución y una advertencia latente, para quienes crean que pueden llegar a los centros de decisión a servirse y no a servirle al país. RDS

martes, 12 de noviembre de 2019

De la Democracia Representativa a la Democracia Participativa

"Es comprensible que hayan representantes y defensores de la Democracia Representativa que no les guste la idea de una Democracia Participativa, pero deben reconocer que ha sido por su incapacidad de dar respuesta oportuna a las demandas sociales, que hemos llegado a la situación actual en Chile." 

El desprestigio de una élite, que por años ha estado en el poder político, empresarial y social, nos han dejado sin representantes confiables y sumidos en esta profunda crisis. Abusos, corrupción y enriquecimiento ilícito, son el común denominador. Por ello, la Democracia Representativa ha sido desplazada por imparables y repetidas manifestaciones, marchas y protestas. Pero, esta estrategia no debe ser indefinida porque ningún país lo resistiría, dada la vulnerabilidad de las multitudes que igualmente, es presa fácil de grupos criminales y falsos líderes y oportunistas.

Se requiere un cambio en la forma de ejercer la democracia, no tengo la menor duda y por ello, creo que le llegó el momento a la Democracia Participativa, que le abre las puertas a la Participación Ciudadana que reclama estar más presente y de manera efectiva en la Gestión y en la Fiscalización Pública. La Democracia Participativa está un peldaño más abajo de la Democracia Representativa que actúa bajo delegación o en representación de los ciudadanos y por encima de la Democracia Directa, en donde la ciudadanía nada delega, sino que ella decide mediante plebiscitos.
Tomado de la Presentación de Fundescochile que invita a AUTOCONVOCARSE
Pero, ¿cómo hacer realidad la Democracia Participativa? Sin lugar a duda, se requiere un cambio en la Constitución para introducir al menos los siguientes mecanismos de participación ciudadana, explicados aquí en términos muy simples porque la idea es llegar a las personas comunes y corrientes y no a los intelectuales ni cientistas políticos:

1. Iniciativa Legislativa Popular. Este mecanismo permite a los ciudadanos solicitar al poder Legislativo discutir proyectos de ley que por alguna circunstancia los parlamentarios o el poder Ejecutivo se resisten a presentar.

2. Plebiscitos Vinculantes. Este es el mecanismo más importante de la Democracia, el cual se utiliza en todas sus alternativas. Sin embargo, en la Democracia Participativa se hace más especial porque son los ciudadanos quienes también pueden exigirla para dirimir conflictos que le impiden avanzar al país.

3. Revocatoria del Mandato. Es un mecanismo que sólo opera para las personas que ocupan algún cargo de elección popular, como alcaldes, gobernadores y presidente de la República. La idea es asegurar el cumplimiento del mandato ciudadano por parte del elegido. 

4. Silencio Administrativo Positivo. Muchos conflictos sociales se habrían evitado con la existencia de este mecanismo de participación ciudadana que obliga a las autoridades a dar repuesta oportuna, sensata y coherente a las demandas ciudadanas. En caso de no ocurrir la respuesta en un plazo previamente determinado, se entenderá que la solicitud o demanda ciudadana ha sido aprobada y en consecuencia la autoridad debe ejecutarla. 

5. Veeduría o Fiscalización Ciudadana. Este es un mecanismo que surge para permitir a la ciudadanía velar por el cumplimiento de los contratos que hace el gobierno local, regional o nacional. Con él se garantiza el uso responsable de los recursos y dineros públicos y es un freno al abuso y la corrupción.

Es obvio que todos estos mecanismos deben reglamentarse y la ciudadanía debe prepararse y formarse para poder hacer uso de ellos con responsabilidad y oportunidad. Es aquí en donde las Organizaciones Sociales y Comunitarias deben entrar y jugar un rol de gran responsabilidad. Porque es un hecho que un cambio en la Constitución Nacional no soluciona per-se todos los problemas sociales, muchos de los cuales, incluso es posible solucionarlos sin necesidad de un cambio o reforma constitucional. Sólo se requiere voluntad política. La que muy pocas veces ha habido, por el afán de imponer un modelo a "raja tabla" sin entender que muchas veces requiere de ajustes para acomodarlo a los nuevos y constantes cambios que surgen en la sociedad y el mundo.

Es comprensible que a los actuales representantes y defensores de la Democracia Representativa no les guste la idea de una Democracia Participativa, pero deben reconocer que ha sido por su culpa e incapacidad de dar respuesta oportuna a las demandas sociales, que hemos llegado a la situación actual que se vive en Chile. De todas maneras, para su tranquilidad deben saber, que los anteriores mecanismos no pone a los ciudadanos por encima de los Representantes ni de las instituciones tradicionales del Estado a cargo de la Gestión y la Fiscalización, sino que le da la posibilidad a los ciudadanos de actuar en ausencia o indiferencia de aquellos. Es posible, que cuando los representantes recuperen la confianza de la ciudadanía todos estos mecanismos, solo sean parte del paisaje necesario de la Constitución Nacional; un recuerdo permanente del importante rol que deben cumplir en beneficio de todos los ciudadanos y no solamente de ellos.
Tomado de la Presentación de Fundescochile que invita a AUTOCONVOCARSE

Finalmente, deseo hacer un llamado desde este humilde rincón, a los intelectuales, académicos, líderes y dirigentes sociales y en general a todas las personas sensatas, para que condenemos a nefastos líderes y políticos oportunistas, por la manipulación y el sacrificio al que han sometido a la inmensa mayoría de los ciudadanos, colocándolos como "punta de lanza" o "carne de cañón" para presionar cambios en la sociedad que ellos mismos, por egoísmo y oportunismo, han sido incapaces de realizar. Los cabildos, los encuentros o los diálogos ciudadanos, son muy importantes, pero no deben ser otra burla para el pueblo. No está bien generar falsas expectativas ni hacernos creer que con otra Constitución todos los problemas se solucionaran.

Convengamos, que no se entiende una familia, una comunidad y menos una sociedad sin reglas. Otra cosa diferente, es cómo se crean y se aplican esas reglas. Personalmente, soy demócrata y por eso rechazo toda clase de dictadura. Los gobiernos son responsables de hacer respetar el Estado de Derecho e igualmente responsables de proteger y hacer respetar los Derechos Humanos de todos los ciudadanos sin distinción alguna. Mantener este equilibrio es el mayor desafío de todo gobernante, el cual se hace mucho más difícil y casi imposible de lograr cuando no se tiene la fuerza ni la convicción necesaria para alcanzarlo...

Quienes desean conocer más sobre estos temas, relacionados con el rol que le corresponde a las organizaciones sociales y comunitarias y la participación ciudadana, no duden en escribirnos o ponerse en contacto con Fundescochile.  RDS

lunes, 4 de noviembre de 2019

¿Cómo Contribuir en la Construcción de Un Chile Más Justo?


El Poder de una Participación Ciudadana más Informada, Inteligente e Inclusiva y de las Organizaciones Sociales y Comunitarias.

La respuesta directa a esta pregunta es, promoviendo una Participación Ciudadana más Informada, Inteligente e Inclusiva y contribuyendo al mejoramiento de la gestión de las Organizaciones Sociales y Comunitarias -OSyC-, que son espacios de participación ciudadana, para el crecimiento y el desarrollo de las comunidades en ámbitos que se consideran relevantes y prioritarios para éstas.

Es importante reconocer y aceptar el crecimiento del empoderamiento de la ciudadanía debido al aumento del desprestigio y pérdida de confianza en la clase política, empresarial y social del país, y de sus constantes abusos del poder, actos de corrupción y ambición insaciable. Todo lo cual ha desembocado en una creciente injusticia e inequidad social, que hoy ha estallado de una manera que no tiene precedentes en la historia del país.

Según estudios del Centro de Políticas Públicas de la UC, en Chile hay más de 280 mil OSyC, las cuales han mostrado su mayor índice de crecimiento con posterioridad al 2011, que coincide con la promulgación de la Ley 20500 y el interés de los diferentes gobiernos de abrir más espacios y recursos a la gente para promover una mayor participación ciudadana. 

Sin embargo, debemos saber que, dada la importancia y nexos de las OSyC con la gente, muchas de éstas, están “capturadas” por políticos y autoridades de gobierno, especialmente del orden local, los cuales las utilizan para fines electorales y les condicionan la entrega de servicios y beneficios a cambio de favores, tales como comprometer su voto, vincular una persona o entidad al proyecto, etc. La dependencia llega al extremo que, incluso, hay comunas en donde la labor con las OSyC, por parte de entidades del Estado, como Ministerios, Subsecretarias y Servicios, no es posible sin la autorización de los alcaldes de turno o políticos de la zona, los cuales no tienen escrúpulos para sabotear cualquier actividad de ellas, que se realice sin su consentimiento y beneficio partidario e incluso personal.

La estrategia que propone FUNDESCOCHILE es la de realizar Encuentros abiertos con los dirigentes de las OSyC, desde donde se les motive, entregue herramientas y se ofrezca un acompañamiento para desarrollar una gestión con más autonomía y eficiencia de sus organizaciones.

Trabajar, además con una metodología de participación ciudadana más informada, inteligente e inclusiva, realizando alianzas co-creativas con otros actores de la sociedad a fin de alcanzar la solución de los problemas sociales y puedan contribuir en la gestión y la fiscalización pública. Cuidar las instituciones del Estado, los espacios y servicios públicos, la democracia y la libertad.
 
Complementariamente, es importante demostrar a la ciudadanía que tiene sentido la pertenencia a las OSyC, promoviendo su participación activa y estimulando su interés en ser dirigente social, lo cual debe ser un desafío permanente e importante. Para ello, se deben fortalecer las OSyC y generar oportunidades para que los ciudadanos puedan llegar a estas instancias y ser protagonistas en la solución de los problemas sociales.

Lo anterior es posible, por ejemplo, promoviendo la formulación de proyectos sociales y la participación de las OSyC en las diferentes convocatorias a Fondos Concursables promovidos por las diferentes entidades del Estado y complementar con la participación de las entidades del sector privado comprometidas con la Responsabilidad Social Empresarial y el mundo académico con Programas de Vinculación con el Medio. Recalcar que las OSyC, son una oportunidad clave para lograr soluciones rápidas y efectivas a las demandas ciudadanas que muestran, además, el círculo virtuoso que se genera al interior de una sociedad que crece y se desarrolla a partir de un trabajo co-creativo y co-productivo con diferentes actores.

La capacitación, apoyo y acompañamiento permanente de los ciudadanos, especialmente de los actuales y potenciales dirigentes en temas de liderazgo y gestión, es importante para fortalecer el trabajo en las OSyC y en las propias comunidades, además de ser la estrategia que permitirá, en el mediano y largo plazo, lograr una renovación y ascenso en la estructura social y política a nivel local, regional y nacional de una dirigencia más consciente, conocedora de las demandas sociales y comprometida con la comunidad.

La propuesta considera realizar un acompañamiento permanente de las OSyC con una dupla integrada por dos voluntarios, un Consultor Senior y un Estudiante de Pregrado. Ellos actuarán como puente entre las OSyC y Fundescochile para que la acciones presentes y futuras respondan a las necesidades y expectativas de la comunidad.

Hemos llegado a la convicción, que no existe un modelo socio-económico, ni programa de gobierno perfecto. Sin embargo, ninguno de estos fracasa por sus debilidades de origen, sino a causa de la incompetencia de sus promotores. Y por su indolencia para hacerse cargo de las demandas ciudadanas, junto a sus constantes abusos de poder y actos de corrupción. RDS

martes, 22 de octubre de 2019

Hacia un Nuevo Pacto Social

"Si en nuestro país, tuviéramos una "olla común", lo que esperaríamos de todos y cada uno de los comensales, es que traigan lo mejor de sus despensas. Ojalá que quienes nos gobiernan y tienen influencia en el país se iluminen y se llenen de sabiduría y humildad para aportar sin egoísmo lo mejor de cada uno, para salir siempre adelante de ésta y de cualquier otra crisis."

Totalmente de acuerdo, con todas las demandas ciudadanas. Sólo que como dicen algunos políticos, "son insuficientes". Es bueno, es importante, es indispensable, casi que una condición sine-qua-non, hacer nuestro me a culpa, especialmente a quienes nos desempeñamos como dirigentes y líderes sociales. Porque, créanme, nadie (de derecha, ni de izquierda) va a permitir que los de la "vereda del frente" se "suban por el chorro" y sigan culpando "modelitos" y estigmatizando a todo aquello o aquel que les es diferente.

No saldremos de esta crisis, que tiene como común denominador el abuso del poder y la corrupción, los mayores causantes de la injusticia social y que se remonta a los mismos comienzos de la humanidad. Basta de filosofías y teorías económicas, si fueran suficientes no habría hambre, miseria y/o esclavitud, en algún país del mundo. Si con discursos "incendiarios e ideologizados" le pudiéramos quitar el hambre a la gente, yo hubiera invitado a algunos amigos de derecha y de izquierda, que tengo, a darlos en las comunidades más vulnerables donde he sido voluntario.

Hoy perderá de nuevo la gente humilde, si la reunión de los políticos de gobierno y de oposición, se concentra en exigir "cambios de modelo", renuncias de los "malos", expropiaciones y estatizaciones, declaraciones de "perdón" y otras cosas igualmente "importantes", pero que no le quitan ni le solucionan los problemas a nadie de los que han estado marchando y exponiendo su vida en la calle, mucho menos a quienes no pueden salir a protestar por su condición de niños, discapacitados y adultos mayores.

Haber amigos, ustedes me gustan porque los considero personas sensatas, con sensibilidad social y no pertenecen a la cúpula o cabeza de ninguna élite.... Por favor, agreguemos una dosis de pragmatismo a esa filosofía que nos han inculcado y que arrastramos como una pesada mochila, convencidos que es la panacea que "per-se" nos traerá la justicia social y la igualdad.

No aceptemos propuestas con discriminación negativa. No aceptemos gobiernos, especialmente locales, que excluyan a sus opositores de los beneficios. No aceptemos ningún régimen que considere que para poder instalarse debe callar o enviar al exilio a sus opositores. Ningún modelo, ni propuesta de gobierno es perfecta. Pero, una cosa es cierta y resulta curioso: los fracasos no han sido culpa de los modelos ni de los programas, sino de sus líderes que han sido incompetentes y no pocas veces arrogantes, corruptos y abusadores del poder...

Si en nuestro país, tuviéramos una "olla común", lo que esperaríamos de todos y cada uno de los comensales, es que traigan lo mejor de sus despensas. Ojalá que quienes nos gobiernan y tienen influencia en el país se iluminen y se llenen de sabiduría y humildad para aportar sin egoísmo lo mejor de cada uno, para salir siempre adelante de ésta y de cualquier otra crisis. RDS

miércoles, 16 de octubre de 2019

Corregir el Rumbo

El arte de la política no debe ser abstracto.
El tema de las pensiones parece ir para cualquier parte, menos para donde debe ir. Se ha perdido el foco y el gobierno, al igual que en otros temas, se está limitando a "apagar incendios". Al final, van a exigir que depositen a cada cotizante su ahorro acumulado en una "Cuenta RUT", para que hagan lo que les venga en gana.-

La brillante idea de tener un ahorro para vivir la etapa de la vejez, se fue al "carajo", porque una cirugía de vida o muerte, el pago de la hipoteca de la vivienda que está a punto de perderse, son ahora la prioridad. ¡Claro! Cómo si después de salvar la vivienda o salvar la vida, las personas no fueran a envejecer.- ¿Por qué no hacen lo que prometen?,,, Que no hay mayorías en el Congreso, que la obstrucción, que "patatín, que patatán"..., son las respuestas que salen rápidamente del "cajón" de los voceros. Pero, no nos digamos mentiras, porque las propuestas del gobierno también han sido bastante "pobres", distantes y extemporáneas, por decir lo menos. De lo contrario, creo que se conseguirían las mayorías, como se consiguieron, aunque con gran dificultad, para defender a la Ministra Cubillos. Nada es fácil, pero es imposible, sin una buena carta en la mano.-

El sistema de pensiones tiene errores que se han visto o demostrado a través del tiempo. Nada es perfecto y tampoco es fácil prever todo, como la "resistencia" cada vez mayor de los chilenos a morirse. Somos el país más envejecido de América y el más “perezoso” para procrear. Por ello, no está bien permitir que hagan "bolsa" todo el sistema de pensiones y que el gobierno, a esta altura, no tenga una propuesta clara y robusta para corregir los errores y mejorar lo que se tiene.- Hay medidas que se podían tomar para contener la campaña "No+AFP", que parece estar a punto de enterrar el sistema; el cual, no siendo perfecto, también tiene cosas positivas, que merecen defenderse.- 

Como ciudadano, estoy cansado de la política incendiaria o populista, que sólo levanta causas "icónicas", "cebolleras" o de minorías oportunistas, para destruir lo que con años de esfuerzo y sacrificio han construido las mayorías. Parece tentador subirse a una “micro” de estas, el problema es que nunca hay certeza de que llegue a destino, ni con todos los pasajeros a salvo.- 

No está bien que exijamos al Estado que solucione TODOS los problemas, incluyendo los que deberíamos solucionar los mismos ciudadanos, por ejemplo, con apoyo o a través de nuestras organizaciones sociales, si fueran más eficientes. Tampoco está bien "mirar pal’lao" y esperar que el problema se agrande para que el Estado lo solucione.- 

¿Por qué permitir que personas irresponsables, ignorantes y/o manipuladoras, destruyan nuestra sociedad, nuestras instituciones, nuestra infraestructura, nuestros logros, nuestra convivencia, nuestra paz, para exigir algo a cambio? ¿Por qué mejor no premiar la participación ciudadana inteligente, propositiva, creativa y constructiva? ¿Qué pasa a los gobiernos que sólo escuchan cuando se les reclama con violencia? ¿Acaso son masoquistas?- 

Por otra parte, es como si viviéramos en un Estado vergonzante, en donde nadie se siente con autoridad moral para levantar la voz y decir, ¡Basta ya! al abuso del poder, a la corrupción, a la injusticia social, a la delincuencia, a la violencia en las manifestaciones públicas, a la ignorancia, a la indiferencia.- 

Qué vergüenza: los padres somos incapaces de educar a los hijos y exigimos que otros los eduquen. Van a la escuela en donde los docentes, son igualmente padres temerosos, incapaces de educarlos… 

¡Vaya mierda! ¡Una sociedad que perdió todos sus referentes y en donde ya no queda nadie que se atreva a educar a nadie!- Por eso la delincuencia le ganó la mano al gobierno y lo peor es que a éste, parece no importarle. Tal vez, porque ninguna autoridad necesita utilizar el transporte público, ni tienen que ir caminando al Palacio de la Moneda. Seguro que ellos sí pueden "trabajar" desde la "incomodidad" de sus "medi'aguas".- 

Mientras tanto, el común de los ciudadanos, debemos soportar las “encerronas” y los violentos asaltos, con el sabio consejo de nuestras autoridades de policía: “¡no se resistan, entreguen todo!” … ¡Claro!, si a ellos cualquier “cogotero” les “saca la cresta” ¿qué queda pal’ resto?- 

Y los violentos encapuchados. Que ahora vienen uniformados. Todos vestiditos de blanco. Qué curioso, como si les importara un “cuesco” que los identifiquen, o como una señal de ser intocables. Éstos son lo peor, porque se mueven entre la ignorancia y el parasitismo. Creen que todo se consigue con un simple "clic" y que el capitalismo se acaba destruyendo la ciudad. No entienden que nada es gratis y que con cada destrucción que hacen de la ciudad los ricos se hacen más ricos y los pobres se hacen más pobres. ¿Acaso creen que las reconstrucciones son gratis? ... Hay quienes dicen que son los mismos encapuchados los que al día siguiente están trabajando en la reconstrucción. Pero, no creo que tengan esa "inteligencia" y menos la voluntad para trabajar.-

¿Por qué no le ponemos freno a todo este “despelote” antes de que sea demasiado tarde? Mejor levantemos las banderas contra la corrupción y el abuso del poder, los mayores causantes de la injusticia social. Promovamos una participación ciudadana más inteligente e inclusiva, para que seamos mirados con respeto por parte de las autoridades y considerados en la toma de decisiones. Debemos fortalecer nuestras organizaciones sociales y comunitarias para que los ciudadanos tengamos donde discutir nuestros problemas y formular propuestas que consulten nuestras reales necesidades y expectativas. RDS