miércoles, 22 de noviembre de 2017

A PROPÓSITO DE LOS RESULTADOS DE LAS ENCUESTAS. UNA OPINIÓN DIFERENTE.


Es verdad que las encuestas no acertaron en los porcentajes que obtendrían los candidatos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Chile, el pasado 19 de noviembre. Y esto es una legitima preocupación para los estrategas políticos, académicos, investigadores y científicos que necesitan más rigurosidad y precisión en las cifras, por cuanto los estudios que dependen de estos resultados, así lo demandan y porque se trata de probar en cada oportunidad la validez y seriedad de las una metodología de investigación que utilizan los peofesionales de la estadística. Sin embargo, no nos digamos mentiras, el pueblo no necesita precisión de las encuestas, sino tendencia o preferencia. Por ejemplo, interesa saber quiénes pasaran a segunda vuelta en una elección y conocer si acertaron los encuestadores en dicha decisión. Esto es más importante para los ciudadanos, que saber el porcentaje obtenido por cada candidato y la diferencia porcentual con las cifras oficiales. Esta opinión entonces, puede considerarse una mirada desde la participación ciudadana.


Teniendo en cuenta lo anterior, presentaré a continuación un análisis realizado a los resultados de las preferencias pronosticadas por las Encuestadoras frente a los resultados finales suministrados por el SERVEL, para explicar de mejor forma lo expuesto y con el propósito adicional de contribuir a la defensa de estos estudios de opinión, que de no existir, los ciudadanos estaríamos mucho más expuestos a la manipulación de los voceros y de los dirigentes políticos, que siempre y no pocas veces, de manera temeraria y abusiva, tratan de convencernos que representan a toda la sociedad, porque dicen tener el apoyo de una inmensa mayoría, que solo sería posible comprobar después de las elecciones...

Según los resultados oficiales del SERVEL, a la segunda vuelta pasaron Sebastián Piñera y Alejandro Guillier. El tercer lugar lo ocupó Beatríz Sánchez. Este resultado, que es un hecho aceptado, fue pronosticado por todas las casas de investigación de Chile, CEP, MORI, CADEM y ADMIARK. Ver Tabla 1.

ENCUESTAS
PIÑERA
GUILLIER
SANCHEZ
CEP
1
2
3
CERC-MORI
1
2
3
CADEM
1
2
3
ADIMARK
1
2
3




SERVEL
1
2
3
Tabla 1. Elaboración propia. Fuentes SERVEL y www.eleccion360.cl

Las encuestas tampoco se equivocaron, al pronosticar que de los ocho candidatos, Eduardo Artés y Alejandro Navarro, eran los que tenían menos aceptación de la ciudadanía. De ahí su ubicación en los lugares séptimo y octavo de las preferencias. Ver Tabla 2:

ENCUESTAS
ARTÉS
NAVARRO
CEP
7
8
CERC-MORI
8
7
CADEM
7
8
ADIMARK
7
8



SERVEL
7
8
Tabla 2. Elaboración propia. Fuentes SERVEL y www.eleccion360.cl

Y si bien no todas las encuestas coincidieron en el orden de preferencia que tendrían los candidatos Carolina Goic, José Antonio Kast y Marco Enriquez-Ominami, en las elecciones. La verdad, es que todas acertaron que los candidatos ocuparían los lugares 4, 5 y 6. Ver Tabla 3.

ENCUESTAS
GOIC
KAST
ME-O
CEP
5
6
4
CERC-MORI
4
6
5
CADEM
5
4
6
ADIMARK
4
5
6




SERVEL
5
4
6
Tabla 3. Elaboración propia. Fuentes SERVEL y www.eleccion360.cl

Y para ser más justos, debemos reconocer que la encuesta CADEM, estuvo acertada en el orden de preferencias que tuvieron todos los candidatos, luego la CEP que no acertó con José Antonio Kast y Marco Enrique-Ominami, y ADIMARK, que no acertó en el orden de preferencias de Carolina Goic y José Antonio Kast. Por último está MORI, que definitivamente, es la que más lejos estuvo con sus pronósticos de todos los resultados Ver Tabla 4.. 

ENCUESTAS
GOIC
KAST
PIÑERA
GUILLIER
SANCHEZ
ME-O
ARTÉS
NAVARRO
CEP
5
6
1
2
3
4
7
8
CERC-MORI
4
6
1
2
3
5
8
7
CADEM
5
4
1
2
3
6
7
8
ADIMARK
4
5
1
2
3
6
7
8









SERVEL
5
4
1
2
3
6
7
8
Tabla 4. Elaboración propia. Fuentes SERVEL y www.eleccion360.cl

Otro aspecto que ha llamado mi atención y al cual deseo referirme, es a la forma como se pretende desprestigiar la labor de los encuestadores por no haber acertado en algunas de las decisiones más icónicas de los últimos tiempos, como la decisión de los ingleses de salir de la Comunidad Europea, conocido como el BREXIT. Creo que los estudios que pretenden anticipar resultados en temas que dividen de manera tan pareja, la opinión de quienes deben tomar una decisión, debería limitarse a dejar constancia del hecho, sin pronosticar resultado a favor o en contra de una opción. El acierto de las encuestadoras para el público está en pronosticar o anticipar, el pequeño margen de diferencia entre una opción y otra. En el caso del BREXIT, las encuestadoras siempre plantearon lo difícil de la decisión y esto fue un acierto porque la diferencia entre una opción y otra fue de 3.8%. Con un 51.9% la opción de que Gran Bretaña se retire de la Comunidad Europea, frente al 48.1% de quedarse.

Algo similar pasó en Colombia con el plebiscito convocado para decidir sobre el apoyo a los acuerdos de paz que el gobierno nacional estaba firmando con el grupo armado de las FARC. En esa oportunidad los encuestadores también pronosticaron un margen muy estrecho entre una opción y otra, y así ocurrió cuando el voto a favor de los acuerdos fue del 47% y el voto en contra de los acuerdos, que fue el ganador, obtuvo 52%. Es decir, la diferencia entre las opciones fue tan sólo de un 5%.

Otro caso que llamó la atención y que fue objeto de la crítica a las encuestadoras fue el de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, que dieron como ganador al actual presidente Donald Trump. Aquí la diferencia entre los candidatos en dispuesta fue del 7%.  Hilary Clinton obtuvo 46.5% y Donald Trump 53.5%.

En conclusión, me parece que los profesionales de las encuestas, estadísticos e investigadores, están a salvo con el pueblo. Son más los aciertos y en medio de tanta competencia, los pronósticos se hacen mucho más probables. Los estadísticos y demás profesionales de la investigación, han avanzado considerablemente, con la ayuda de potentes herramientas tecnológicas y plataformas digitales, en las metodologías, formulas, cálculos y análisis de las investigaciones de mercado y de opinión, tan necesarias en la toma de decisiones, realización de inversiones y formulación y evaluación de proyectos. Por ello, deben merecer nuestro respeto y reconocimiento a su labor y no permitir el manejo mal intencionado de sus resultados, especialmente de una clase política desprestigiada, que debe aprovecharlas para recuperar la confianza ciudadana y acertar en sus propuestas de contribución en la solución de los problemas sociales.

Quizás los encueadores deberían hacer más énfasis en los resultados que serán más cerrados, destacando sí, el pronóstico sobre la diferencia que arrojará los resultados de la investigación, sin pronosticar una inclinación de la preferencia, a menos que ella pueda ser respaldada con una investigación mucho más cientifica.

Tengamos presente, que las investigaciones de mercado y opinión se realizan sobre una pequeña muestra del total del universo que deberá votar o decidir. Por ejemplo, muchas de las encuestas en Chile responden a una muestra que no supera las mil personas, y por ello sus resultados nos hablan de la seriedad y el profesionalismo de quienes las organizan.

No me cabe la menor duda que en el campo político, los candidatos aspiran a dar un golpe de opinión y para lograrlo, algunos preferirían que no hubiera intervención de las encuestas. Pero, hay otros que las encuentran positivas, porque les permite ajustar con tiempo su estrategia de campaña, enmendando rumbos y/o haciendo énfasis en sus propuestas. De cualquier manera, percibir el pulso de la sociedad o del mercado, conocer lo que piensa y siente el electorado o los clientes, es importante para alcanzar los objetivos. Por lo demás, siempre es posible contratar de manera privada, investigaciones de opinión o de mercado, reservándose para si, los resultados de la investigación, los cuales se pueden confrontar con las investigaciones de carácter público. Pero la pregunta, que ningún candidato ha respondido hasta el momento es: ¿Cuál fue el resultado de las encuestas privadas que hicieron y qué tanto se acercaron o separaron con las investigaciones públicas?    
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martes, 24 de octubre de 2017

Una Reflexión para Compartir con los Candidatos a la Presidencia de Chile



Esta es una reflexión, a propósito de las propuestas sobre imigración de los candidatos a la presidencia de Chile 2018-2022 y del Informe Especial de TVN, el día 22 de octubre y titulado: "Los espeluznantes detalles de los sicarios que operan en Chile"
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Hace 20 años salí de Colombia, en busca de la paz y las oportunidades, que ya no me podía ofrecer ningún gobierno. La percepción ciudadana, que las bandas criminales de todo tipo (paracos, narcotraficantes, guerrillos, delincuencia común...), se tomaron el país, corrompieron todas las instituciones, públicas y privadas, secuestraron la democracia y enviaron a la tumba o al exilio a todos sus opositores, es muy fuerte y generalizada.

La sensación, es que hoy en Colombia, son los criminales los que tienen asegurado el poder, los recursos, los servicios y los beneficios sociales. Siempre han sido una minoría, pero están fuertemente armados, actúan sin escrúpulos ni compasión y son muy sofisticados. Es el legado y la imagen de Pablo Escobar, que veneran e imitan sin ningún pudor.  Es triste decirlo, pero es más fácil que un delincuente o una banda criminal reciba la atención del estado, que un ciudadano honesto o una organización social...

Por lo anterior, no me extraña que en Chile, al igual que en otros países del mundo, se sienta temor por la llegada de la "industria del crimen colombiano", que desde hace décadas, existe como una "exportación" no tradicional.

La pregunta es, ¿Si salí de Colombia cansado de ver tanto crimen, corrupción y falta de oportunidades, por qué razón debería apoyar, que reciban sin investigar a quienes pretendan instalarse en Chile, que es mi última frontera? ... Lo diré de otra forma: Ya está bien, que los colombianos tengamos que llevar por el mundo el estigma de  una minoría de despreciables criminales celebres, por culpa de un Estado cobarde y tengamos que presenciar en silencio, la fraternal bienvenida que les dan otros países y gobiernos por inocencia o ingenuidad.RDS


viernes, 16 de junio de 2017

¡CUANDO QUERER, NO ES PODER!

Instrumentos de Participación Ciudadana.
Estrategias para Recuperar la Confianza en
la Democracia Representativa de Chile
Lo Que Estamos Viendo
Las campañas a la presidencia de Chile están desatadas. Comenzaron a tomar fuerza con la serie de entrevistas realizadas por la televisión abierta con programas como “Tolerancia Cero” y “Aquí está Chile”, con el primer debate radial con los candidatos de Chile Vamos y con el rating que están marcando las franjas publicitarias. Y aunque considero que es una pena que los candidatos de la Nueva Mayoría y los Independientes, no tengan las mismas oportunidades y presencia en los medios de comunicación que la que tienen los candidatos del Frente Amplio y Chile Vamos, considero que lo escuchado y visto hasta el momento, sí es suficiente para formarnos una idea del contenido que tendrán los programas de los candidatos, sus prioridades y diferencias entre sí.
En lo visto y escuchado hasta el momento, son recurrentes en declaraciones y entrevistas los temas sobre las pensiones, la ley del aborto, el matrimonio igualitario, la violencia en la Araucanía, la delincuencia, las relaciones con Bolivia, la gratuidad en la educación, los elevados precios de la salud, el Transantiago y los inmigrantes. Sin embargo, no son suficientes los tiempos asignados para hacer un debate que profundice y unifique el diagnóstico de cada uno de los temas. Tampoco la orientación de los debates, permite recuperar la confianza de los ciudadanos sobre el real conocimiento que tienen los candidatos sobre los temas de interés ciudadano, ni permite conocer los detalles de cómo los candidatos van a hacer realidad las propuestas que están haciendo; y creo que la razón es muy simple: los candidatos, con la complicidad de los entrevistadores, están más preocupados en desprestigiar a los opositores, cuestionándolos por situaciones de carácter personal, que si bien son importantes, no corresponden por pertenecer, en la mayoría de los casos, al campo de la justicia y porque las respuestas de los interpelados, cualquiera sea y así haya sido una y mil veces expresada, no es aceptada, ni es suficiente, para quienes las exigen, los cuales asumen una posición majadera o quizás estratégica, de insistencia y de patética actitud de poseedores de una ética y una moral superior, que están muy lejos de tener.
Lo Que Deberíamos Ver
Es importante conocer las propuestas de los candidatos, la visión de país que tienen, los equipos con los cuales van a trabajar y las estrategias que van a utilizar para hacer realidad sus propuestas y acercar el país a la visión de sociedad que proponen. Esto no será posible, si los ciudadanos no lo exigimos y si los medios de comunicación no colaboran en este propósito. Quizás hacia el futuro, para evitar estos problemas, lo mejor sea establecer requisitos más precisos y acordes con el nivel y las responsabilidades que deben tener quienes desean ser candidatos a cargos de elección popular. Estas exigencias, no deben entenderse como una violación al derecho de todo ciudadano a aspirar a un cargo público, sino como un seguro social, en el sentido que, quienes sean candidatos y posteriormente resulten electos, tienen las competencias suficientes para hacer un buen desempeño en el gobierno.
Además de tener la posibilidad de elegir entre candidatos revestidos de competencias para los cargos, los ciudadanos debemos comenzar a exigir la existencia del “Voto Programático”, que obliga a los candidatos a un cargo de elección popular a ser consecuentes en el ejercicio de sus funciones, con los compromisos hechos a sus electores. Esto no significa desconocer la complejidad en la toma de decisiones en los centros de decisión del Estado, las cuales muchas veces demandan acuerdos y obligan a ceder posiciones y bajar banderas; porque esto es comprensible y válido en todo espacio y tiempo. Además, porque siempre es posible visualizar dentro de un contexto, un cambio temporal de estrategia.
El “Voto Programático” lo que pretende es cerrarles el paso a los oportunistas y a los populistas, entendidos estos últimos, como los candidatos que ofrecen soluciones inmediatas a problemas de alta sensibilidad social y compleja resolución. Y para no ponerle barreras a la innovación y la creatividad, es imprescindible que los candidatos, especialmente los mencionados, se hagan cargo del cómo van a lograrlo. Pero, contar con candidatos con perfil y competencias para el cargo y tener establecido el voto programático en el país, es insuficiente. Es necesario que los ciudadanos también, cada vez más empoderados y desconfiados de la clase política, tengan acceso a instrumentos de participación, que más allá de las movilizaciones sociales, permitan recuperar el control del sistema democrático, cuando ni los candidatos elegidos, ni las instituciones democráticas existentes, estén cumpliendo con el rol que les corresponde.
Es importante reiterar, que los instrumentos de participación ciudadana, no pretenden sustituir las instituciones democráticas existentes, como tampoco lo harán las movilizaciones sociales. Por el contrario, su existencia es una señal potente del avance en el manejo civilizado de los conflictos sociales y el fortalecimiento de las relaciones Estado – Sociedad. Dicho de otra forma, si el sistema democrático de un país funciona de conformidad con los intereses y las expectativas de la mayoría de los ciudadanos, no será necesario activar los instrumentos de participación ciudadana, y las movilizaciones sociales, se reducirán a las demandas legítimas de las minorías, debiendo estas, ser más ingeniosas y persuasivas, para colarse con las mayorías y capturar la atención de los representantes de los ciudadanos…
Pero, ¿cuáles son esos instrumentos de participación ciudadana que realmente hacen falta a la democracia chilena y sobre los cuales deberíamos estar exigiendo su incorporación? Se trata de instrumentos vinculantes, es decir, que den a los ciudadanos la posibilidad de tomar decisiones y que no sean meramente consultivos. Comencemos por los más conocidos en Chile:
El Plebiscito: Es el más conocido e inolvidable para los chilenos, porque con uno de ellos se marcó una nueva etapa en la vida de nuestra sociedad, al recuperar la democracia en manos, por muchos años de un gobierno militar o una dictadura, como quieran llamarle. El punto es que un plebiscito vinculante, es una consulta que se hace a la ciudadanía sobre un tema determinado y la opinión de la mayoría es obligatoria para quienes estén en el gobierno. Un uso más frecuente de esta figura, nos ahorraría muchas discusiones, especialmente las de carácter valórico, que desatan pasiones, atentan contra la convivencia pacífica y parecen ser impuestas por quienes están en el poder.
El Silencio Administrativo: También forma parte de la legislación chilena, pero sólo el conocido como el silencio administrativo “negativo”, que consiste en entender como rechazada una petición o una demanda, cuando ésta no tiene una respuesta en un plazo determinado, por parte de la autoridad de gobierno. Por ello, lo que debe regularse es el silencio administrativo “positivo”, que, de manera contraria, supone aprobada la petición o la demanda, cuando no se recibe una respuesta oportuna ni racional por parte de la autoridad. Así como lo lee, porque no se acepta como respuesta cualquier declaración de la autoridad. El uso de esta figura evitaría muchas marchas y protestas ciudadanas, por demandas puntuales o muy locales, que no tendrían por qué involucrar a toda la sociedad, porque bastaría con que el ciudadano o la comunidad afectada, elevara una solicitud a la autoridad de gobierno informando la demanda y la solución que espera. La autoridad se tomaría un tiempo prudente para estudiar el caso y formular una respuesta de aprobación o de negación con explicación racional. De lo contrario, la comunidad o el ciudadano asumen la solución propuesta, con cargo en sus costos al gobierno local, regional o nacional, donde corresponda.
La Iniciativa Legislativa Popular: Chile es un país extremadamente presidencialista, ni siquiera el poder legislativo tiene la potestad de proponer leyes. Pero, esto es algo que está por cambiar porque es un rezago de la constitución vigente, de lo cual toda la clase política es consciente. Lo que debe incorporarse es también la posibilidad, que los ciudadanos puedan proponer proyectos de ley para la discusión en el Congreso. Obviamente, esta es una potestad discrecional de la ciudadanía, la cual solo se activa cuando quienes están en el poder legislativo o ejecutivo no están discutiendo las leyes que los ciudadanos consideran prioritarias.
Veedurías Ciudadanas: Fiscalizar la gestión de los organismos del Estado a nivel nacional, regional o local, es algo que corresponde a las instituciones especializadas, que deben velar por la puntualidad en la ejecución de las obras o proyectos, la calidad de los materiales y el uso adecuado de los recursos, con seguimiento de los planes y presupuestos. Lamentablemente, esta función fiscalizadora no ha sido suficiente, ni permanente; y sin pretender hablar de las causas, lo importante es que esta función la puede y debe complementar la ciudadanía a través de figuras como las veedurías ciudadanas, que se organizan e instalan autónomamente, para ejercer la fiscalización de los proyectos que afectarán sus condiciones de vida. Con las veedurías ciudadanas nos adelantamos a la corrupción para evitarla o controlarla. Se evita el despilfarro de los escasos recursos del Estado y la realización de obras, que más que contribuir a solucionar un problema, lo que hacen es agravarlo.
Revocatoria del Mandato: Conocido también como referendo revocatorio, le concede a la ciudadanía la posibilidad de llamar a una votación para evaluar la continuidad de un representante elegido por el voto popular, que se considera, no está cumpliendo con los compromisos adquiridos en campaña. La pregunta es ¿Por qué razón la ciudadanía debe mantener en el poder a un representante que, sin justificación alguna, no está trabajando para lograr los objetivos o metas que se propuso y que fueron la razón por la cual llegó a ocupar el cargo?
A Manera de Conclusión
Nadie puede negar los avances de la sociedad en materia de organización y participación ciudadana. Cada vez son más añejas las ideas de la exclusión social y más cercanas las oportunidades de los ciudadanos, para influir en la gestión pública. Hacerlo de manera más civilizada e inteligente es el desafío, aprovechando las conquistas sociales y utilizando los instrumentos de participación ciudadana, que son las nuevas “armas” de la democracia.
Las figuras o instrumentos de participación ciudadana, mencionados precedentemente, ponen freno a la corrupción, al abuso del poder y a la gestión negligente de las instituciones del Estado, al tiempo que aceleran la solución de los problemas sociales, porque ayudan al ejercicio responsable de la democracia y al cumplimiento de los programas de gobierno. Si las instituciones democráticas creadas no operan, los ciudadanos pueden activar sus instrumentos, para que se aceleren los procesos.
Los instrumentos de participación ciudadana no crean una democracia paralela, ni sustituyen las instituciones democráticas existentes, solo contribuyen al mantenimiento de la gobernabilidad, al cumplimiento de los planes del gobierno y al fortalecimiento de la confianza de los ciudadanos en la clase política, sus gobernantes y representantes.
Es necesario salir de la “edad de piedra” y terminar con el vandalismo y la violencia callejera, como estrategia para reivindicar derechos o exigir nuevas demandas. Nadie debe inmolarse por una causa, ni bloquear los derechos y libertades de otros conciudadanos. El siglo XXI no solo trae avanzada tecnología, sino inteligencia artificial. Nos corresponde hacer un esfuerzo, como seres humanos, para hacer uso inteligente de ellas y estar a la altura de una sociedad que es muy diferente a la esclavista y explotadora del pasado.

Para terminar, deseo que hayan observado que lo expresado en este documento, no es exclusivo ni aplicable o recomendable a una sola tendencia política; porque todos los ciudadanos, al margen de su color político, credo, raza, sexo, etnia y capacidades, debemos trabajar en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria, solidaria, cooperativa, libre, equitativa, pacífica, … Al final, todos queremos lo mismo. Pero, la discusión siempre ha sido, cómo lo vamos a lograr, y aquí hay cabida para muchos modelos e iniciativas. Sin embargo, mientras se pretendan instalar, por una vía pacífica y haciendo uso del sistema democrático participativo existente ¡Bienvenido el modelo!, porque nadie sobra en Chile como para enviarlo al exilio e imponer una idea, y nadie es tan sobrado, como para dejarlo gobernar solo. RDS

martes, 13 de junio de 2017

Formación para la Participación Ciudadana

Estoy muy agradecido con los mensajes de felicitaciones y de apoyo que recibí con motivo de mi titulación como magister en ciencia política, y no quiero dejar pasar la oportunidad, para compartir con quienes me honran siguiéndome a través de las redes sociales, una reflexión sobre lo que veo que ocurre en la sociedad y el rol que debemos jugar como ciudadanos del siglo XXI.
Para saber que el mundo gira, los científicos tuvieron que detenerse, para ver pasar el sol y la luna todos los días a la misma hora. De igual manera, que para darme cuenta que no debo callar mis pensamientos, tuve que perder mi familia, mis amigos y mi país. La diferencia, es que pude adoptar una nueva nacionalidad y me esfuerzo por construir una nueva familia y unos nuevos amigos, y jurar frente a la tumba de mis padres, luchar para no volver a perderles. Es así, como me inspiro y motivo para opinar sobre política y defender mis ideas. Está claro que a nadie le gusta hablar de política, yo era uno de ellos, hasta que me di cuenta, que la política es como la muerte, nos toca a todos y cuando nos toca, siempre es de la peor manera.
Por ello, creo que debemos educarnos cívicamente y estar preparados para enfrentarla de la mejor manera. Aquí les dejo el epílogo de mi tesis de grado que fue sobre los Instrumentos de Participación Ciudadana.
"...El deseo de contribuir en la construcción de un mundo mejor, a partir del legado que en mi han dejado las innumerables vivencias y experiencias sociales de un largo y reflexivo recorrido por la vida que aún no termino, me motivan a perseverar en el estudio y difusión de los instrumentos de participación ciudadana, como una estrategia para que se recupere y fortalezca la confianza de la sociedad en los sistemas políticos democráticos de carácter representativo y participativo.
Sobreviviente de fuegos cruzados en batallas inútiles. He conocido y vivido en medio de mucha violencia e indolencia humana. No obstante, sólo he permitido que las buenas acciones sean las que penetren en mi corazón.
Por lo anterior, deseo aportar con esta tesis sobre INSTRUMENTOS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA. Estrategias para Recuperar la Confianza en la Democracia Representativa de Chile, un "grano de arena" para que, entre todos, construyamos una “muralla” de protección.
En efecto, debemos construir una “muralla” tan alta, que no la puedan escalar quienes pretendan llegar a la cima del poder con mezquinas e insaciables ambiciones, para hacer de Chile su fuente de enriquecimiento ilícito y de los habitantes, sus cómplices silenciosos e impotentes.
Una “muralla” que transparente las reales intenciones de quienes pretendan visitarlo, iluminando el paso a quienes vengan con buenos propósitos y desviando del camino a quienes vengan con insanas intenciones.
Una “muralla” tan gruesa, que sea impenetrable al fanatismo, al racismo, al populismo, a la xenofobia y al falso nacionalismo. Una “muralla” indestructible para proteger el alma del buen chileno, de ese que es solidario, “aperra'o”, inquebrantable en las tragedias, y orgulloso de su tierra y sus costumbres.
Una “muralla” invisible, inexistente para quienes voluntariamente decidan abrazar la multiculturalidad, permaneciendo unidos y perseverando en la construcción de una sociedad libre, cada vez más acogedora de los más débiles y vulnerables, más tolerante, más fraterna, más justa y más equitativa.
Sueño con un Chile grande, con un pueblo siempre dueño de su soberanía, pero que es representado con orgullo por una clase política digna de su confianza, responsable de sus funciones y honesta en lo que hace."