miércoles, 26 de marzo de 2025

¡Quiero Ser Presidente de la República!

El Mercurio, 24 de marzo de 2025


      Esta es una excelente noticia que desearía ver hecha realidad antes de morir, porque no he podido entender cuál es la razón para que no exista un nivel de exigencia máximo ni mínimo razonable para postular al cargo más importante y representativo del país: ¡Presidente de la República de Chile! Un cargo que solo con pronunciarlo siento que nos queda como "poncho" a la inmensa mayoría de ciudadanos.

     Es que ser Presidente de la República de un país, implica grandes responsabilidades que demandan importantes competencias y no me explico, cómo ha sido posible que estén inscritos para el cargo ¡más de 90 candidatos! ¿¡De dónde salió esta “constelación de estrellas”, en un país en donde ni siquiera hay quién pueda llevarnos a un mundial de fútbol!?

     Está bien que los privilegios del cargo, como el de recibir una pensión vitalicia al término del mandato que es de "tan solo" cuatro años, sean por sí mismos una atractiva razón, pero es que no se trata de un cargo que no demande extraordinarias e importantes responsabilidades.

      Lo anterior, porque si bien es cierto todos los habitantes de un país debemos estar dispuestos a sacrificarnos y dar hasta la vida por él, no es menos cierto que sin las competencias adecuadas jamás seremos un aporte, por el contrario, podemos ser fácilmente la causa principal de un retroceso o fracaso, que es lo que hemos visto en Chile, en Latinoamérica y en cualquier actividad de la vida, porque la conclusión es igual para todo.

       Ser Presidente de la República, elegido por las mayorías en cualquier país, es un honor muy grande que se debe recibir con orgullo por lo que representa y con gran respeto y humildad por las enormes responsabilidades que se deben asumir.

     Quien aspire a ser Presidente de la República debe exhibir, naturalmente, un gran carisma y gozar de probidad a todas luces y éstas deben ser la base de partida de quienes sueñen con ocupar ese trono, porque no es lo único que se requiere. Si hasta la Inteligencia Artificial detalla cuidadosamente una lista de requisitos y competencias para quienes aspiren a este cargo en cualquier país del mundo, que se resumen en una exigencia de formación multidisciplinaria e integral.

     Los argumentos precedentes deberían ser suficientes para sentir al menos pudor y abstenerse de postular a Presidente de la República de manera unilateral y sin el apoyo expreso de una organización o movimiento social de reconocida reputación con trayectoria en el conocimiento de los problemas de la nación y con propuestas claras, concretas y viables para su solución, porque esta es otra condición: quien aspire al cargo debe tener el liderazgo de una organización o movimiento capaz de proveerlo de los asesores que potencien sus competencias, formación y experiencia. Repito, dije: ¡Potencien!, no sustituyan, que es muy diferente.

     Lamentablemente, los bajos requisitos para postularse y la posibilidad de llegar al cargo por votación popular han "chacreado" el proceso y hasta la propia figura del Presidente de la República, de la cual se tiene cada vez menos respeto y empatía, al igual que ha pasado con todos los cargos de elección popular, por estar siendo ocupados por una cantidad de personas sin méritos ni competencias, abusadoras e incompetentes, que solo dan vergüenza en su comportamiento personal y en sus decisiones.

      El cargo de Presidente de la República exige a quien lo ejerce, una sólida formación profesional y experiencia comprobada, porque se trata de conducir los destinos de un país que ya está "rodando" hace más de 200 años, que alberga la vida de casi 20 millones de seres humanos y representa toda la riqueza y el patrimonio que ellos han construido y acumulado. No solamente debe hacerse cargo del presente, también lo debe hacer del pasado y del futuro, porque nadie quiere que siga "chuteando" los problemas para adelante, ni menos hacerse el "won".

     La capacidad de los aspirantes para llegar a acuerdos, construir y trabajar en equipo debe estar probada, porque la heterogeneidad de la población, la diversidad de sus demandas y la cantidad de temas que están a cargo del Estado son la constante, que supera las de cualquier gran empresa que exista en el país y eso se observa con claridad en la cantidad de Instituciones públicas que existen, la abultada burocracia que lo sigue y el enorme presupuesto del Estado.

   De todas maneras, no es necesario ser muy inteligente para entender la importancia de ser rigurosos con la postulación y elección del Presidente de la República, ni saber cuál debe ser el perfil que debe tener el candidato o candidata a Presidente de la República, aunque tampoco se trata de minimizar la difícil tarea de quienes deben realizarla. Pero, basta con observar cuáles han sido los desafíos que han enfrentado los últimos Presidentes de la República y cuáles son las demandas y las aspiraciones de los habitantes, para tener los elementos suficientes que podrán definir el perfil y las competencias de los candidatos, recordando que cada tiempo es diferente y demanda perfiles de los candidatos acordes con ellos.

     Dicho lo anterior existen competencias que deben ser exigencias comunes a todos quienes aspiren a cargos de elección popular, pero principalmente a quienes aspiren a la Presidencia de la República, que deben tener, como decía anteriormente, una formación integral y multidisciplinaria destacando áreas como, por ejemplo: Administración Pública, Derecho, Políticas Públicas, Ciencia Política, Diplomacia, Relaciones Internacionales, Gestión de Crisis, Idiomas y Tecnología de la Innovación. Esto, al margen de tener una formación básica profesional de pregrado culminada con éxito por el aspirante como base y para lo cual no debe haber restricción o limitación alguna, pero que sí, debe ser condición sine-qua-non, porque en Chile ya hay educación superior gratuita, además de programas de becas de libre participación y porque una persona que aspire a ser Presidente de la República de Chile debe haber sido al menos, capaz de superar sus desafíos académicos, que son mínimos, frente a los desafíos que deberá enfrentar cuando sea la Primera Autoridad del país. -Rubén Solano

domingo, 23 de marzo de 2025

CUANDO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA IMPORTA

     Llamar a una Consulta Popular para destrabar en el Congreso el bloqueo de las Reformas Sociales que demanda el país, es una buena estrategia. Todos los gobiernos deberían utilizar las Consultas, los Plebiscitos y los Referendos, cuando la clase política se rehúsa a estudiar o realizar los cambios que los gobernantes se proponen hacer en cumplimiento del mandato soberano o popular. No es justo que un gobierno llegue al poder por la voluntad de las mayorías, pero no pueda hacer los cambios que prometió porque la minoría opositora en los centros de decisión se niega a apoyarlos. El obstruccionismo no debe ganarle al debate de los proyectos y las ideas, ni a las aspiraciones de las mayorías.

     No se trata de que la oposición ayude incondicionalmente al oficialismo, sino que evalúe las propuestas y estudie los proyectos que se presentan, con responsabilidad para el país y satisfacción de las expectativas de la población.

    La ignorancia del pueblo y la mediocridad manifiesta del gobernante de turno, no deben ser la razón para que se eluda la posibilidad de convocar al pueblo, cuando debería ser la advertencia a la clase política para cumplir sin dilación con su función de representación. El sistema político de naturaleza democrática existente, para bien o para mal, nos cobija a todos con sus fortalezas y debilidades. Aceptamos los gobernantes que tenemos mientras el cumplimiento de las reglas los acompañe. De la vergüenza que produzcan sus actuaciones deben hacerse cargo quienes los postularon y eligieron; y de los delitos que cometan tienen que hacerse cargo las Instituciones del Estado. Sólo así, todos podremos disfrutar de sus aciertos o llorar sus fracasos, porque al final todos somos responsables por acción o por omisión o como dice el dicho popular: "La culpa no es del chancho, sino de quien le da el afrecho."

   La clase política sensata de latinoamericana debe salir de la trampa en que se encuentra y renovar sus desteñidas y pequeñas banderas: La izquierda se cree "dueña" del pueblo, sus demandas y sus sueños. La derecha se cree "dueña" del progreso, la inteligencia y el futuro de la humanidad. La lucha por los recursos y la dirección de las Instituciones del Estado, se transformaron en el "botín" a alcanzar para repartírselo entre unos pocos. Se olvidaron los ideales, se perdió la confianza en la clase política. Los líderes y los intelectuales han sido reemplazados por celebridades y “rostros” sin competencias ni capacidades de gestión de lo público, pero que atraen votos. El problema, es que nadie sabe quién estará detrás de sus decisiones en caso de llegar a ganar las elecciones. Por su parte, el ciudadano vota por obligación, no por convicción. Por eso su voto se pierde en un abanico de candidatos que solo vociferan frases grandilocuentes. Deberíamos aceptar que en todos los modelos sociales y económicos hay cosas positivas y negativas, dependiendo de la óptica con la cual se mira. Sacar lo mejor de cada uno es el objetivo, no es eliminar al adversario, porque ningún ser humano sobra. Mantenerse en la dicotomía de buenos y malos nos hace daño a todos. Por eso es estéril la discusión sobre cuál es el mejor modelo socioeconómico, cuando la preocupación debe ser por combatir hasta erradicar la corrupción, el abuso de poder y la ineficiencia en la gestión y la fiscalización pública. Problemas que atraviesan TODO el arco de la clase política y que son los que impiden que cualquier propuesta, programa o modelo sea imposible de implementar.

    De seguir así, seguirá siendo fácil para algunos llegar al poder con un discurso populista construido sobre el dolor, la miseria y la pobreza de la gente. Para otros resultará cómodo llegar aprovechándose del fracaso de gobiernos mediocres incapaces de resolver las demandas sociales. Lo que vemos en Latinoamérica, no es la alternancia en el poder de una clase política idónea y honorable, con principios y valores que promuevan el bienestar, el crecimiento y el desarrollo del país, sino la prolongación del "gatopardismo", en donde todo cambia, pero sólo para beneficio exclusivo de quienes se disputan el poder, mientras todo sigue igual o peor para el resto de la población. Lo único visible en los procesos electorales es la alternancia de élites políticas ambiciosas, corruptas y abusadoras, que a base de discursos vacíos y "cebolleros", y un “arsenal” de miedos y promesas, luchan por quedarse con las arcas del Estado y hacerse con el poder; burlando una y otra vez, las urgentes soluciones a las demandas y aspiraciones de los ciudadanos.

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   En Colombia, la convocatoria a la ciudadanía para una consulta, surge para el Presidente como la “carta de salvación” de sus Reformas Sociales. Pero, aquí quedarán en evidencia viarias situaciones, que harán que la consulta popular sea un fracaso por donde se le mire y sólo dejarán al país al borde de un nuevo estallido social:

1.- Las preguntas las formulará el gobierno de manera unilateral.
2.- La ciudadanía no ha sido formada para entender ni hacer que esta clase de instrumento democrático funcione.
3.- Ha sido la clase política que se resiste a la participación ciudadana la que ha establecido los requisitos y procedimientos para que los mecanismos de participación ciudadana se puedan invocar.

      Esta situación es similar en toda América Latina en donde existen: Los instrumentos de participación ciudadana adoptados, están llenos de requisitos y procedimientos difíciles de cumplir, porque quienes los reglamentan son los mismos que no aceptan, ni tienen interés en darle esa oportunidad a los ciudadanos. De hecho, NIGÚN PAÍS en Latinoamérica ha demostrado tener un programa de Formación Ciudadana consistente y serio para que el pueblo pueda ejercer de manera inteligente, inclusiva e informada su derecho a una participación que vaya más allá de la obligación de ir a votar en unas urnas por unas propuestas que no los representan o no dicen nada. 

     Por lo anterior, la única manera de revertir esta situación para darle a la Participación Ciudadana el estatus que merece, estaría en manos de los propios ciudadanos a través de las organizaciones sociales y de los establecimientos de educación superior para que se hagan cargo de la formación y difusión sobre la importancia de generar una cultura de democracia participativa. -Rubén Solano

martes, 18 de marzo de 2025

Dos Pequeñas Reflexiones para Ser Felices

1.- "¡Sonrían. Disimulen que son Felices!"

Queridos amigos y amigas. De manera jocosa o un poco en broma y un poco en serio les envío este relato:

Es normal que con el paso de los años todo tienda a caerse: cabello, párpados, nariz, pómulos labios y papada. Esto es en la cabeza. Para qué recordar lo que pasa al resto del cuerpo. Ayer Nelson nos recordada lo que pasa con los árboles cuando son podados: la corteza tiende a cubrir la herida, recogiéndose en sí misma. Es algo similar lo que nos pasa a los seres humanos, cuya piel caída tiende a recogerse: nuestros labios se "esconden" dentro de la boca y los glúteos dentro de nuestro "poto", por ejemplo.

Lo bonito de la vida es que para todos es lo mismo y por eso debemos aceptarla con orgullo y humildad, no todo el mundo tiene la posibilidad de ver la vida desde esta cumbre. Las cirugías plásticas en esta etapa, no mejoran el proceso de envejecimiento, por el contrario: lo agravan y nos hacen ver ridículos y patéticos (esto último es una opinión muy personal).

Lo importante, es que internamente somos más fuertes y menos prejuiciosos. Nada se cae de manera natural o sin nuestro consentimiento, como la felicidad y el amor. Por el contrario todo crece, como el cariño y el amor hacia las personas que nos rodean y demuestran su sincero afecto. 

Cuando descubrí y acepté esta realidad, encontré una manera de reflejar exteriormente lo que llevo en mi interior: expresar con palabras lo que siento, no guardar mis emociones. Ser más expresivo... Y cuando voy a tomar una foto digo con humor: "¡Sonrían. Disimulen que son felices! - Con sincero amor para "Cantares de La Villa" -Rubén Solano

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2.- ¿Si Recordar es Vivir.... Entonces, que sería Vivir con Amor?

   "Vivir con Amor" y "Recordar es Vivir" están profundamente conectados.

  "Vivir con Amor" es disfrutar de cada momento, compartir experiencias con los demás y cultivar relaciones profundas y significativas. Es encontrar alegría y propósito en la vida, y compartir ese amor y energía con quienes nos rodean.

   "Recordar es Vivir" sugiere que nuestros recuerdos y experiencias pasadas son una parte integral de quienes somos en el presente. Nuestros recuerdos nos ayudan a crecer y mantener viva nuestra razón de existir.

     Entonces, si "Recordar es Vivir", "Vivir con Amor" es tener un motor en movimiento que nos permite una vida con alegría en el presente y nos conecta con un propósito en el futuro. Nuestros recuerdos de amor y conexión con los demás son fuente de vida y energía. Significa que siempre podemos revivir y re-experimentar el amor y la alegría de nuestros recuerdos, transformándolos en inspiración para seguir viviendo con más amor y propósito hasta el último de nuestros días. -Rubén Solano

viernes, 7 de marzo de 2025

UN CUMPLEAÑOS MUY ESPECIAL

      Querido Edgar, nos ruboriza y llena de emoción tu mensaje. No estaba en nuestra imaginación lo que despertaría la celebración del Cumpleaños de José Antonio. Ahora vemos como esta hermosa experiencia nos deja alegrías, lecciones y profundas reflexiones, ya que no son pocas las personas y los acontecimientos que dejamos pasar inadvertidos a nuestro alrededor en este corto camino de la vida... Alguien que un Caminante como tú y Marlene no dejarían pasar, porque aprecian y entienden muy bien esa riqueza. En tu "Crónica de una Caminata por el Cañón del Chicamocha", recoges esa experiencia maravillosa del encuentro consigo mismo y con personas que, no por vivir en el silencio de otros, dejan de aprender y cultivar la sabiduría que les entrega la naturaleza, para luego desbordarla con generosidad y llenar el corazón de quienes estamos prestos a escucharlos.

   ¡Qué sencillo y fácil es hacer feliz una persona! Es increíble que para muchos sea suficiente un saludo sincero. Igual de maravilloso es sentir como se ensancha nuestro corazón y se alegra nuestra vida, cuando nos sabemos también, artífices de ese milagro de la felicidad.

     José Antonio es una persona autista. Solo escucha a sus padres y obedece en silencio cada orden que le dan. El entra y sale de la sala de música sin saludar ni mirar a nadie. Jamás le he visto una expresión de molestia, rabia, tristeza o alegría. El sólo irradia paz y aunque parece que no tiene iniciativa propia, es una "caja de sorpresas". Viste de manera ordenada y cuidadosa. Me recuerda a mi madre, que me vestía y peinaba antes de salir para la escuela. Él es como un niño grande, callado y juicioso. El celular es su compañía, mueve los labios y las manos, como si conversará con él. Tiene algunas rutinas que me parecen graciosas... Cuando sabe que estoy presente, no sé cómo lo hace, nunca nos hemos cruzado con la mirada, aunque tiene unos "ojos enormes", con los cuales parece que quiere comerse el mundo, se me acerca por un lado y me dice algo sobre Colombia: El Tren de la Sabana, Caracol, RCN, Inravisión, Cartagena, Bogotá, Medellín, ... ¡Es impresionante!

     Por eso, cuando un día se me acercó y me habló de la bandeja paisa, de manera espontánea le dije: Te voy a invitar a mi casa para que comas arepas antioqueñas. ¿Qué te parece? ¡Se iluminó su cara! Después los padres me decían que sólo se hablaba en la casa de la invitación. No fue difícil definir el día que cumpliría mi promesa, cuando conversando en una reunión, supimos que José Antonio cumplía años el 25 de febrero y así no más, decidimos con mí Rosita ofrecernos para celebrarle el cumpleaños en nuestra casa, en donde encontraría como sorpresa, las arepas antioqueñas con chocolate, que es su bebida preferida. Y con la información de los padres, todo se hizo con chocolate, desde helados de chocolate para los invitados al ingreso, hasta torta de chocolate para el Happy Birthday. La decoración de la casa era obvia, tenía que ser como un rincón de mi Colombia querida. Además, en diciembre le habíamos entregado de regalo de "Niño Dios", unas artesanías, un mapa y un libro con imágenes de Colombia en donde le había escrito: "Con cariño para el Embajador más Especial de Colombia."

   Los integrantes de Cantares de la Villa, estaban listos para asistir a la invitación. Nunca supimos, si por la celebración del Cumpleaños de José Antonio o por la degustación de las arepas antioqueñas. ¡Jajaja!

   Quedaba solo un detalle: ¿Quiénes iban a saludar a José Antonio en su Cumpleaños, además de las personas que siempre estamos con él? ¿Dónde estaban sus amigos? Vaya soledad, para alguien tan especial y brillante, me preguntaba. Por eso, se nos ocurrió la idea de invitar a mi familia y a mis amigos de Colombia... ¿y por qué no, al mismo Embajador de Colombia en Chile? ¿Cuántos países del mundo tienen el orgullo de conocer una persona extranjera, que de manera espontánea ha despertado el interés por su país, como José Antonio por Colombia?... Las invitaciones estaban hechas y enviadas. Tal vez se vería como una locura, pero nunca pensamos en ello.

    Lo que siguió a continuación todos lo saben: la Celebración fue mágica para José Antonio y para nosotros, que fuimos testigos de la "existencia" de una persona que se emocionó hasta las lágrimas viendo y escuchando los saludos que le enviaron, que disfrutó los regalos, la decoración y las arepas antioqueñas con chocolate caliente. Al día siguiente asistió a la invitación del Consulado de Colombia en Chile que lo recibió con gran respeto y admiración. Lo pasearon por todas las instalaciones, le explicaron lo que allí hacen, le mostraron la cédula y el pasaporte de Colombia. Conversó con la Cónsul sobre el Tren de la Sabana, las Minas de Sal de Zipaquirá, el paso de la TV analógica a digital, … ¡Fue deslumbrante! Era como una enciclopedia abierta, enseñando a todos un país que él conoce muy bien.

     José Antonio es, con orgullo, nuestro Embajador Especial de Colombia en Chile y nosotros nos sentimos más felices de estar a su lado y haberlo presentado. -Rosita❤️ Rubén

domingo, 23 de febrero de 2025

MEDIOCRIDAD, ABUSO DE PODER, CORRUPCIÓN Y DESVERGÜENZA

    Este es el común denominador de la Clase Política Chilena, jamás descubierto y denunciado únicamente por este humilde opinólogo, ya que es "vozpópuli". Como dice el comediante: "¡Yo lo sé, tú lo sabes, él lo sabe, vosotros lo sabeis, ellos lo saben, todos lo sabemos!". De manera transversal, gobiernos, representantes, senadores, gobernadores, consejeros regionales, alcaldes, concejales y todo el poder judicial, han recibido críticas y denuncias por una mala e ímproba gestión, que en lugar de disminuir, crece y nos aleja cada vez más, de los primeros lugares del ranking de países menos corruptos del mundo.

     Nadie escapa al descrédito, el daño y la vergüenza, que ese común denominador hace al país, salvo quienes son acusados y declarados culpables y quienes ocupan algún cargo en la esfera pública, porque pasan "piola", en medio de la crítica cruzada, refugiándose en la creencia que la culpa y el mayor daño, ha sido realizado por los "opositores", cuando la verdad, es que todos son iguales.

    Si existe algún funcionario público o representante de la clase política honesto, es un cómplice pasivo. Un sin vergüenza más, incapaz de levantar la voz, para no perder sus privilegios y los de sus familiares. Todos enquistados en alguna Institución del Estado.

    Los regímenes dictatoriales, autoritarios y criminales, existen y prevalecen en el mundo, por el apoyo cobarde, miserable y silencioso de los cómplices pasivos.

     La ignorancia y la indiferencia de la gente para ejercer una Participación Ciudadana más Inteligente, más Inclusiva y más y mejor Informada, completan los ingredientes de ese "caldo de cultivo", que se esparce como bacteria por el cuerpo de la nación, condenando a todos los habitantes al inmovilismo y a la muerte por decepción.

    Si en la Edad Media y en la Antigüedad el pueblo era indiferente a la actividad del Estado, lo era por descarte, por desecho de quienes se consideraban los amos del poder, no por propia voluntad; por supuesto, sin incluir los idiotas, que no son exclusivos de la era moderna.
   
    Tuvieron que pasar muchos años, qué digo, siglos, para bajar de la "nube" a los amos del poder, que lo ostentaban y creían por designación divina. Ha sido necesario, conseguir a "sangre y fuego", cada avance en participación ciudadana, por ejemplo para que todos los habitantes, hombres y mujeres, tengan el derecho a elegir y ser elegidos, aunque todavía, en pleno siglo XXI, existen países enteros y segmentos de la población en muchos países del mundo, en donde el derecho al voto les es denegado o burlada su participación.

     Por todo lo anterior, la pregunta que surge entonces es: ¿Por qué los ciudadanos de un país como Chile, civilizado, democrático, progresista, envidia de la región, cuenta con una clase política tan "rasca" y una ciudadanía tan "pobre"? Una clase política que en campaña electoral busca desesperadamente "rostros chamulleros", capaces de conquistar un pueblo que solo se mueve al son de la virutilla y del maíz que riegan en las plazas y calles los partidos políticos.

    "Estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora que estamos mal, pero es verdad." Así lo dijo Cantinflas, y  no podría estar más vigente su diagnóstico, el que calza perfecto nuestro país.

   La falta de "Voluntad Política", es la frase cliché, con la cual la clase política y los cómplices pasivos, justifican su ineficiencia y la ausencia del Estado. Es la disculpa, del por qué el país no avanza, ni se dan las soluciones a los problemas, que crecen como espuma en cantidad y en antigüedad.

    Acusar a la falta de "Voluntad Política", es un eufemismo, que oculta la realidad de una clase política y sus cómplices pasivos, indolentes, miserables, sin compasión, que de extremo a extremo, solo quiere tener el control del Estado para desangrar el país.
  
     Si el problema es la corrupción, ¿por qué no declaran imprescritibles estos delitos?

    Si el problema es la dificultad para recuperar los dineros robados al Estado, ¿por qué no confiscar el patrimonio de los condenados y su parentela, por los delitos de corrupción cometidos?

   Si el problema es la falta de formación y competencias de los candidatos para ocupar cargos públicos, ¿por qué no denunciar e imponer sanciones ejemplares a quienes postulan a esos candidatos?

   Si el problema es que la clase política no se pone de acuerdo en las medidas con las cuales se debe enfrentar una demanda estructural, ¿por qué no se convoca a un plebiscito vinculante?

    Si el problema es que el gobierno equivocó el rumbo, ¿por qué no llamar a una revocatoria del mandato?

   Si el problema es que el pueblo es ignorante e indiferente, ¿por qué no establecer como prioridad nacional y obligación la Formación Ciudadana?

   ¿Por qué no reconocer que todos somos responsables de todo y de todos?

     ¿Cómo entender que, a pesar de ser el principal responsable de la seguridad del país y sus habitantes, el Estado no ha logrado garantizarla? Mientras tanto, los ciudadanos están invirtiendo sus recursos, tiempo y esfuerzo en medidas de seguridad y seguros que, en muchos casos, resultan ineficaces y no reciben ninguna valoración ni compensación.

   Resulta absurdo y paradójico, que los votantes de un país deban elegir de entre los peores, el menos malo para Presidente de la República y demás cargos de representación, cuando lo lógico es elegir entre los mejores, tal como los concursos de belleza, donde se elige la más bella de entre las bellas.

   La falta de "Voluntad Política" jamás debería ser una excusa que justifique la no solución de los problemas sociales, porque en una sociedad que se precie de democrática y conducida por personas honestas y sensatas, sobra voluntad para resolver los problemas, porque es un valor que forma parte de la actitud y la esencia natural de toda persona que aspira a gobernar un país y representar a sus habitantes, especialmente, en una sociedad que es libre y solidaria, como la nuestra. -Rubén Solano

viernes, 21 de febrero de 2025

ES UNA ETAPA DE LA VIDA

     "A muchas personas les parece que escribo con fluidez, pero confieso que con el paso del tiempo, este ejercicio es todo un desafío para mí. No es que no sepa lo que quiero decir. Mi mente lo sabe, todo está muy claro dentro de mí, pero en alguna parte siento que se desconecta lo que tengo dentro de mi mente, con aquello que me permite exteriorizarlo para que los demás puedan sentirme, verme, leerme o escucharme. Es como cuando en la casa el sistema eléctrico está bien, pero las luces "parpadean" hasta que ya no encienden." -Anónimo

     La desconexión no es violenta ni generalizada en la etapa de envejecimiento, como la que sucede en un corte de energía. La desconexión cuerpo-mente es gradual, progresiva e imperceptible en el día a día. Es notoria para los demás, cuando a pasado el tiempo y dejamos de vernos.

    Con el paso del tiempo, nos vamos sintiendo como dentro de una escafandra, porque vemos, escuchamos, sentimos y entendemos lo que dicen. Pero, los demás, no parecen captarlo.

    No escribo este artículo, para que tengan compasión de las personas mayores, porque el envejecimiento es un proceso natural de la vida, que igual que pasa con los seres humanos en la etapa de infancia, debe ser visto con normalidad. Nadie tiene compasión de los niños porque no responden como los adultos. Entendemos esa "desconexión" mente-cuerpo que es natural y es la razón, para que padres y adultos les acompañen hasta que alcanzan el uso de razón, que es cuando se logra y se hace evidente la conexión que les da autonomía. En la etapa de envejecimiento el proceso es inverso, porque lo que ocurre es un proceso natural de desconexión.

    En la etapa del envejecimiento la comprensión y el respeto es lo que se espera de la familia y la sociedad. En este sentido, no está bien y es un grave error infantilizar y tratar a las personas mayores como si al llegar a esta etapa, todos por igual padecieran alzheimer, que es una enfermedad que responde a causas o patologías especiales. 

     Durante el envejecimiento los seres humanos son más lentos, pero no ingenuos y mucho menos estúpidos. Seguirán ignorando lo que siempre han ignorado y seguirán comportándose como siempre, si quienes los rodean, les tratan como siempre los han tratado. Se pierden habilidades motrices, pero son más sabios, porque el tiempo lo dedican al pensamiento y la reflexión a diferencia de otras etapas de la vida, donde el tiempo es dedicado a la exploración y al uso del cuerpo, que es esencial.

    La ingenuidad es un comportamiento que no es propio del envejecimiento, ya que puede ocurrir a cualquiera, en cualquier etapa de la vida, con más frecuencia en etapas más tempranas, cuando la interacción con otros, es más común y frecuente, porque es allí donde aflora con más nitidez nuestro carácter y formación.

    Creo que la Inteligencia Artificial será toda la ayuda que necesitan las personas mayores para cruzar la etapa del envejecimiento de manera digna y recibiendo el respeto de quienes les rodean, cuando a través de ella puedan exteriorizar con fluidez lo que hay en su mente, sin necesidad que personas de buena voluntad piensen y decidan por ellas. -Rubén Solano

sábado, 15 de febrero de 2025

¡NECESITAMOS UN MILAGRO!

    La democracia es un sistema de gobierno que se basa en la participación ciudadana y la responsabilidad de las autoridades. Sin embargo, cuando los cambios estructurales se imponen contra la voluntad de quienes piensan diferente, no es democracia, es tiranía.

     La democracia implica acuerdos y cuando estos no se logran, es la soberanía popular quien debe decidir. Para eso existen la consulta popular y los plebiscitos, que pueden ser vinculantes para quienes están en el poder y de aceptación para las minorías.

    La ciudadanía tiene una gran responsabilidad en la democracia, debiendo educarse en la razón de ser y la importancia del Estado y sus Instituciones, en la existencia y el uso de los mecanismos de participación ciudadana y en la participación activa en la gestión y la fiscalización pública.

    En Chile, tenemos una nueva oportunidad de elegir a nuestros representantes en las próximas elecciones: Presidente de la República, Senadores y Diputados.

     Casualmente, los chilenos hemos tenido la oportundidad de experimentar la TOTALIDAD de las tendencias políticas e ideológicas existentes en los últimos cincuenta años. Desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda han gobernado el país. Hemos vivido en dictadura y en democracia. El país ha sido gobernado por hombres y mujeres, personas mayores y jóvenes. Hemos conocido mentes brillantes y no tanto. Gobernantes que nos han llenado de orgullo y no pocos de vergüenza. Todos con un común denominador: han sido elegidos y aceptados por grandes mayorías. Es difícil calificar la gestión de cada uno, sin despertar la crítica injusta o el fanatismo ciego de una parte importante de la ciudadana.

   De todas maneras, en comparación con otros países de la región, todavía Chile parece avanzar y mantener una buena reputación a nivel internacional, que no debe llenarnos de orgullo, si reconocemos lo que se ha retrocedido en materia social y económica y el injusto retraso en la solución de muchos problemas que han trascendido todos los gobiernos, creciendo en cantidad y en extensión a nivel nacional; siendo la ineficiencia en la gestión pública, la corrupción y el abuso de poder, los más graves problemas y principales causantes de todos los demás. La clase política perdió su norte y la vergüenza. Si hasta la juventud, que era nuestra esperanza y parte de las reservas morales del país, nos ha provocado la última y más grande decepción, con un comportamiento frente a la visión y el qué hacer del Estado, que no se compara con nada visto en la historia de la nación.

     Debemos perseverar en la generación de una cultura de participación ciudadana más inteligente, más inclusiva y más y mejor informada. Solo así podremos elegir los mejores y construir una sociedad más justa y democrática.

    Es fundamental que la ciudadanía exija a las autoridades de gobierno y a quienes están al frente de sus Instituciones, idoneidad y probidad, pero son los partidos políticos quienes deben velar por ofrecer un perfil profesional y de competencias de quienes postulen para ejercer con autoridad y responsabilidad los cargos encomendados.

    La honestidad y la confianza deben volver a la esencia de la gestión pública. Es necesario terminar con el oportunismo y la farsa con que algunos se han aprovechado e infiltrado en la clase política para acceder al control del Estado y sus Instituciones. Necesitamos que aflore la sensatez. Necesitamos un milagro. -Rubén Solano