viernes, 23 de mayo de 2014

¡No Más Mentiras!

Sería mentiroso creer que hayan personas en Colombia que no quieran la paz. Son más de 60 años de guerra no declarada a la cual se han sumado grupos armados de diversos y oscuros intereses: FARC, EPL, ELN,UP, MOEC, M19, Paramilitares (diferentes nombres), Narcotraficantes (diferentes capos), sicarios, delincuencia común, anarquistas,… 

En esta guerra los únicos perdedores hemos sido los ciudadanos comunes y corrientes que no entendemos nada, pero que estamos obligados a sufrir las trágicas consecuencias de sus enfrentamientos y en no pocos casos hasta financiar, bajo amenaza, a estos bandidos... Nada más injusto!

Pero, cómo ponerle fin a un conflicto en donde nadie quiere ceder y en donde todos se sienten ganadores o con "legítimas" reivindicaciones que exigir al contrario?

Cómo puede el Estado (cualquiera sea el color político), llegar a un acuerdo o pacto nacional que deje contentos a todos los bandos y deje en paz a los ciudadanos?

Personalmente, y a esta altura del conflicto, no creo en diálogos de paz. Es un camino que el país ha recorrido infructuosamente muchas veces. De partida, el Estado no puede ni tiene recursos para garantizar la seguridad de todos quienes desean desmovilizarse mediante un acuerdo. Pensemos, que no solamente se debe brindar protección a quienes han estado alzados en armas, sino además a sus familiares y personas más cercanas. Son demasiados enemigos que han dejado en el camino y que no vacilarán en darles de baja o tomar venganza a la primera oportunidad, aprovechando su vulnerabilidad.

La reinserción a la sociedad de las personas que han nacido, crecido y vivido en la clandestinidad y armados bajo las órdenes de un fusil y de una mente criminal, es otro tema complejo. ¿Qué trabajo puede ofrecerle el Estado a estas personas, que no son pocas, para que puedan rehacer su vida con dignidad y seguridad?

¿Cuál será la reacción de las victimas y familiares de éstas, con los bandos favorecidos en un eventual dialogo? No creo que sea fácil ni cómodo para ellos ver a sus victimarios pasearse por las avenidas del país, mientras ellos han tenido que permanecer autoexiliados y privados de la compañía de sus seres queridos... 

La paz en Colombia, para que sea posible debe ser un ACTO UNILATERAL Y VOLUNTARIO. Cada bando debe renunciar a seguir en el conflicto por cansancio, por convicción, por una nueva estrategia o por lo que sea, pero jamás por la eliminación del contrario, porque esto no ha sido ni será posible. Mientras tanto, Colombia necesita un Estado con un gobierno FUERTE y GENEROSO al mismo tiempo. Con AGALLAS para combatir a todos los grupos en conflicto y con generosidad para permitirles su desmovilización y ayudarles a su re-inserción social… Cualquier otra estrategia es pérdida de tiempo. Serán más años de conflicto. Ingenuidad. UTOPÍA!

Los actuales diálogos de paz entre el gobierno y los narcoguerrilleros de las FARC, son una nueva burla a los colombianos… Mañana las FARC, cuando se sientan fuertes, harán lo de seimpre: se bajarán de los diálogos por “FALTA DE GARANTÍAS” y continuarán su actividad criminal, con más recursos, más descansados y con más ingenuos en sus filas.

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