En tierras de viento y sol, donde la naturaleza es majestuosa y gentil, habita un pueblo noble y cordial, que ama su tierra con pasión y fervor.
La Patagonia, con su belleza imponente, Torres del Paine, Glaciares, Cueva del Milodón,
el vuelo majestuoso de los cóndores, todo es un canto a la grandeza y la libertad.
Y en esta tierra de maravillas, la gente es amable, sencilla y generosa, con un corazón tan grande como las montañas, y un espíritu tan libre como el viento.
Rosita, mi compañera de viaje, comparte conmigo la magia de este lugar, su sonrisa ilumina los paisajes, y su amor hace que todo sea más especial.
Su gastronomía, un deleite para los sentidos, calafate sour, salmón, centolla, cordero al palo, sabores que evocan la historia y la tradición, un festín para el paladar y el alma.
Gente de la Patagonia, noble y valiente, que ama su tierra con pasión y fervor, gracias por compartir conmigo y mí Rosita vuestra hospitalidad, y por enseñarme a amar esta tierra como ustedes.
Que la belleza de la Patagonia, siga inspirando vuestros corazones y vuestras almas, y que la amabilidad y la generosidad, sean siempre vuestras mejores virtudes.
Gracias, gente amable de la Patagonia Chilena. Gracias, mi Rosita, por hacer de este viaje un sueño hecho realidad. -Rubén Solano